Negligencia de autoridades ocasiona mortal choque

*Trailer y autobús de pasaje protagonizan choque en la supercarretera a la Costa, ante los constantes taludes de tierra y derrumbes, mismos que llevan meses sin ser quitados

*La carretera Barranca Larga-Ventanilla, en total abandono, por lo que jamás ha podido estar en óptimas condiciones, siempre tiene fallas y defectos

Oaxaca, Oaxaca, Martes 18 de Noviembre, 2025 (Fuente: Redacción, Comunicado y Metztli Beltrán / Revista Tucán).- Un fuerte choque se registró este lunes en la supercarretera Barranca Larga–Ventanilla, que conecta la capital de Oaxaca con la región Costa (llega a Puerto Escondido), dejando un saldo preliminar de una persona fallecida y al menos 10 personas heridas.

El percance ocurrió en el tramo con dirección de Puerto Escondido a Oaxaca, específicamente en el paraje conocido como Los Cuatitos, justo después de cruzar el primer túnel de la vía, a la altura del kilómetro 88.

De acuerdo con los primeros reportes, un autobús de pasajeros de la línea ADO colisionó con un tráiler de doble remolque cargado con cemento, lo que provocó la volcadura de la unidad de transporte.

Según los testigos, al tratar de esquivar un derrumbe (de esos que son constantes en dicha vía federal y que las autoridades no quitan, pues esos derrumbes llevan meses ahí), el trailer tuvo que maniobrar, por lo que invadió el carril contrario y, al ir a exceso de velocidad, sucedió lo inevitable: chocó contra el autobús, mandando a este último hacia un barranco.

Tiempo después arribaron paramédicos de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), además de otras corporaciones, trasladando a los heridos hacia hospitales de Puerto Escondido y zonas de la región Costa.

De igual forma arribó personal de la Fiscalía General de Oaxaca para tomar conocimiento de la persona fallecida, una femenina, iniciando las diligencias correspondientes.

El accidente generó desde la mañana de este lunes y hasta la noche del mismo día, el cierre de dicha carretera, por lo que los conductores tuvieron que circular por otras vías.

Brindó gobierno de Oaxaca atención en accidente registrado en la carretera Barranca Larga- Ventanilla

Por su parte, la Policía Vial del gobierno del estado brindó atención al accidente que se registró la mañana de este lunes sobre la carretera federal 175 D, Barranca Larga- Ventanilla, a la altura del kilómetro 88.

De acuerdo con los reportes, este hecho de tránsito involucra dos vehículos: un autobús de la línea ADO de color rojo, y un camión marca Freightliner, tipo quinta rueda, de color blanco, doble remolque, plataforma cargada de cemento, de Autotransportes Avendaño Morales S.A de C.V. con Placas 92AZ7L FEDERALES, con Placas del remolque 08UP5E y 07 UP5E.

Elementos de seguridad estatal y federal, coordinados con personal de auxilio de Caminos y Puentes Federales de Ingreso y Servicios Conexos (CAPUFE), organizaron el traslado de las personas lesionadas a los hospitales de la zona, así como implementaron un operativo vial para el resguardo de las y los automovilistas que transitaban esa carretera federal, misma que luego tuvo que ser cerrada a la circulación.

Peligro y abandono en la carretera federal Barranca Larga-Ventanilla

Y es que, la carretera federal Barranca Larga-Ventanilla, administrada por Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (CAPUFE), se ha convertido en una vía de alto riesgo para miles de automovilistas que transitan diariamente entre las regiones Costa y Valles Centrales de Oaxaca.

Aunque la obra fue presentada como un proyecto estratégico para reducir tiempos de viaje y detonar el desarrollo económico de las comunidades costeñas, los usuarios reportan que durante el recorrido se pueden observar desde taludes inestables, deslaves recientes, drenaje pluvial incompleto, tramos con pavimento irregular o inconcluso, maquinaria y material de obra abandonados, ausencia de personal de mantenimiento, luminarias de los tres túneles apagadas y accidentes automovilísticos constantes.

Pese a las fallas, CAPUFE mantiene en operación dos casetas de peaje, donde los montos actuales varían de acuerdo al tamaño de la unidad de motor, es decir, para las motocicletas el pago es de 118 pesos, mientras que los automóviles tienen que desembolsar 236 pesos, los autobuses y camiones ligeros dan 472 pesos y los vehículos pesados con cinco o más ejes tienen un costo de entre 708 y 944 pesos por cada caseta, dependiendo de la clasificación, lo que significa que se duplica el gasto para los usuarios.

En tanto, el peaje por el recorrido de 104 kilómetros se supone contribuye a la construcción, mantenimiento y operación de la infraestructura vial para estar en óptimas condiciones, sin embargo, la realidad dista mucho de dicho objetivo según denuncias de los usuarios.

“El costo elevado del peaje no corresponde al mal estado de la carretera, tampoco existen condiciones dignas ni seguras que justifiquen dichas tarifas”, explican los turistas afectados.

Además, las comunidades alternas cercanas a las casetas de cobro de CAPUFE se han vuelto caminos alternos a la autopista, vías que, a decir de los pobladores, se cobra hasta en 150 pesos por vehículo para poder transitar por la terracería y evitar el peaje de la vialidad federal.

Entre viajeros y habitantes de la región circulan diversas versiones, aunque ninguna confirmada sobre el abandono de la obra: se habla que las constructoras habrían recibido un ultimátum para terminar las reparaciones a tiempo o atenerse a las consecuencias; mientras que la otra explicación es la falta de recursos para concluir adecuadamente la magna obra, inaugurada durante la administración del ex presidente de México Andrés Manuel López Obrador.

Hasta el momento, de todas estas irregularidades denunciadas por los usuarios, no existe un posicionamiento oficial por parte de CAPUFE ni de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre los motivos del evidente abandono.

Viajeros frecuentes aseguran que, ante la falta de vigilancia, no sólo aumentan los riesgos viales, sino también la sensación de vulnerabilidad, en una carretera que debería operar bajo estándares federales, donde muchas veces los límites de velocidad se rebasan y se cometen constantes faltas de tránsito que ponen en peligro a los usuarios.

A esto se suma la nula presencia de la Guardia Nacional (GN) División Caminos, así como la evidente carencia de señalización preventiva, luminarias o trabajadores que puedan orientar a los usuarios ante los peligros de la ruta.

Los reportes ciudadanos señalan que los riesgos han ocasionado múltiples accidentes, algunos de ellos graves, como el reciente encontronazo del lunes 17 de noviembre del año en curso, en el kilómetro 88, a la altura del puente Comitlán, entre un autobús de transporte de primera clase y una unidad de carga pesada, accidente que cobró la vida de una persona y más de diez lesionados, auxiliados por los oriundos en la zona del impacto, ante la escasa presencia y falta de coordinación de elementos de GN y CAPUFE.

Por ello, miles de unidades de motor y autobuses de transporte turístico quedaron varados en ambos carriles y por varios kilómetros en lapsos de tiempo de hasta cinco horas, mientras se realizaban las maniobras de rescate de las unidades siniestradas.

“Sólo pasan los autos compactos, autobuses no”, vociferaban automovilistas que habían logrado pasar la zona del accidente, ante la ausencia de las autoridades y responsables de la transitada carretera.

Además, los servicios anunciados como parte de la infraestructura carretera, como los sanitarios “gratuitos” en la segunda caseta de cobro, permanecen cerrados por falta de operación, lo que genera inconformidad entre automovilistas y transportistas que cumplen con su peaje.

Finalmente, mientras las autoridades federales no aclaren la situación, miles de automovilistas continúan utilizando una carretera que lejos de ofrecer un tránsito seguro y eficiente, se ha convertido en un trayecto incierto y peligroso.