Gráfica de maestros japoneses en Oaxaca

*La exposición “De Japón a Antequera. Gráfica de maestros japoneses en Oaxaca” inaugura el próximo 25 de octubre a las 11 horas en el Centro Cultural San Pablo

*Se tendrá la presencia del maestro Shinzaburo Takeda y el Mtro. Héctor Palhares, curador de la muestra

*La muestra puede visitarse desde el sábado 25 de octubre de 2025 hasta el domingo 22 de febrero de 2026

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 22 de Octubre, 2025 (Fuente: Comunicado).- La Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, por medio del Centro Cultural San Pablo, se complace en presentar la muestra “De Japón a Antequera. Gráfica de maestros japoneses en Oaxaca”, que será inaugurada el próximo sábado 25 de octubre a las 11 horas en la ciudad de Oaxaca.

A partir de esa fecha, en la Galería del Centro Cultural San Pablo, se presentan cincuenta piezas realizadas por distintos artistas japoneses en torno al trabajo y legado del gran maestro Shinzaburo Takeda. En tres núcleos temáticos: Evocaciones istmeñas, Animales mágicos y fantásticos, y Rostros, los públicos encontrarán un recorrido visual desde la gráfica japonesa sobre las tradiciones, usos y costumbres oaxaqueños.

Shinzaburo Takeda nació el 13 de febrero de 1935 en Seto, Japón. En 1957 se graduó de la Universidad Nacional de Bellas Artes de Tokio. Llegó a México en 1963, motivado por la influencia de dos de sus grandes amigos y maestros: Sadajiro Kubo y Tamiji Kitagawa. Desde su llegada, mostró un profundo interés por la cultura mexicana, especialmente por las tradiciones de los pueblos indígenas. En 1978 se trasladó a Oaxaca, donde comenzó a impartir clases en la Facultad de Bellas Artes de la UABJO. Paralelamente, recorrió el estado y se enamoró cada vez más de sus paisajes y comunidades. La huella de su labor docente se evidencia en la trayectoria de varios de sus colegas y alumnos, quienes hoy forman parte de esta muestra, como Takayoshi Ito, Mikie Ando, Takai Sekiyama, Saori Wada, Koji Suzuki, Yukio Fukazawa, Ay-O, Ryoko Ami, María Nana, Junko Hirose, así como de la artista y colaboradora más cercana del maestro, Misayo Tsutsui, quien ha acompañado detenidamente todo el proceso de gestión y construcción de la muestra. Señala la investigadora Itayuyu Gabriel: En las obras de Takeda convergen la precisión y la disciplina formal del grabado japonés con la expresividad simbólica y el arraigo territorial del arte local. Sus obras –y las de varios de sus estudiantes– muestran la delicadeza de la línea oriental entretejida con las escenas vibrantes de los pueblos oaxaqueños, sus carnavales, paisajes y rituales. Así, Takeda no solo dejó una obra personal de gran valor, sino que sembró las bases de una escuela viva, colaborativa y generosa, que sigue vigente y expandiéndose dentro y fuera de Oaxaca. Esta labor se alimentó también de una tradición visual prehispánica y popular, así como del legado de artistas como Rufino Tamayo y Francisco Toledo.

“De Japón a Antequera. Gráfica de maestros japoneses en Oaxaca” explora, en primerísimo lugar, las referencias japonesas sobre el Istmo de Tehuantepec. En esta prodigiosa latitud del sur se fraguan algunas de las costumbres y tradiciones más importantes del imaginario colectivo. El resplandor de la tehuana cobija los hilos multicolores de los textiles de Tehuantepec, Juchitán y San Blas Atempa. Al tiempo, las resonancias de la zandunga nos llevan por ese binomio perdurable de vida y muerte. En sus fiestas y devociones, Cristos, vírgenes y santos se visten de trajes y bordados locales, mientras se acompañan de la flor de coyol y del séquito de sabias mujeres que los velan y custodian. Aquí, la sensibilidad nipona acude a esa magia istmeña para acercarnos a lo cotidiano, a ese devenir sin tiempo que, justo por ello, imprime imágenes perdurables.

Como explica el escritor y poeta Manuel Matus Manzo: ese mito de los binniguláza, de tener la capacidad de la trasmutación de los seres, encuentra un poderoso espejo en la obra de Takeda y otros artistas en la sección dedicada a los animales mágicos y fantásticos. Oaxaca es un crisol de referencias y voces de animalia que acompañan las diversas manifestaciones culturales del estado. Como una suerte de alter ego de la esencia oaxaqueña, resuenan con ecos prehispánicos, virreinales y modernos en su arquitectura, pintura, escultura y, por supuesto, en la gráfica. Es imprescindible pensar en Rufino Tamayo, Francisco Toledo, Sergio Hernández o Shinzaburo Takeda, entre otros grandes creadores, para visitar ese universo poblado de seres mágicos y fantásticos que habitan las palabras, voces y pensamientos. En este núcleo, otras miradas, y por ello igual de contundentes, dejan sus testimonios en obra gráfica de peces, armadillos, aves, conejos y criaturas con alma de alebrije.

Finalmente, la imagen del rostro, de los rostros, nos configura y presenta ante la otredad. En esta última sección de la muestra conviven tradiciones de gran arraigo –fiestas, mercados, oficios, bailes y calendas– con imágenes modernas y expresivas, que acuden a las resonancias de vanguardia para acercar al espectador a otras formas de ver y ser visto. En el epílogo de la exposición, técnicas diversas y paisajes dan cuenta de los significados nacionales en la colectividad y universalidad, como la singular Ola de Hokusai “a la mexicana”.

La exposición contará con una charla magistral del maestro Shinzaburo Takeda, quien por primera vez expone una retrospectiva de su trabajo en el Centro Cultural San Pablo, así como con dos conferencias en torno a su legado, una presencial a cargo del Mtro. Héctor Palhares, curador de la muestra, y otra virtual dictada por la Dra. María Teresa Favela, investigadora del CENIDIAP, sobre el corpus artístico del maestro.

El Centro Cultural San Pablo se ubica en Hidalgo 907, Centro Histórico, Oaxaca de Juárez.