Educación debe ser permanente, incluyente, digital y humana

*La Alianza para la Educación Superior premia a quienes demuestran que la educación permanente y con sentido humano es la ruta para transformar a México

Ciudad de México, Viernes 05 de Diciembre, 2025 (Fuente: Comunicado).- En la XXVIII entrega del Premio a la Excelencia Estudiantil y Docente de la Alianza para la Educación Superior (ALPES), celebrada en el Centro Militar de Ciencias de la Salud, las voces de autoridades, académicos y galardonados coincidieron en una misma idea: la educación —sin apellidos, pública y particular— debe ser permanente, incluyente, digital y profundamente humana para formar a las mujeres y hombres que construirán el futuro de México.

María Luisa Flores del Valle, presidenta de ALPES —organismo que agrupa a 170 universidades particulares con 680 planteles en todo el país— subrayó que este premio es, sobre todo, un homenaje al trabajo silencioso de quienes forman personas, por lo que se destacó el trabajo de las universidades, premiándolas por los años de esfuerzo titulando generaciones de jóvenes por 25, 30, 35, 40 y 45 años.

Además, recordó, la larga colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional, incluyendo las becas para hijos de elementos caídos en la lucha contra la delincuencia organizada, y reiteró que “no hay nada más valioso que formar a un ser humano”. Asimismo, en el evento de premiación celebrado en las instalaciones de la SEDENA, Flores del Valle dijo que, a pesar de los bloqueos carreteros que impidieron asistir a muchos docentes y alumnos premiados, “nada nos va a impedir seguir educando a nuestros jóvenes”.

La educación siempre es un bien, se destacó en el recinto, tras advertir que en los próximos cinco años desaparecerán alrededor de 92 millones de empleos en el mundo y surgirán 172 millones nuevos, por lo que el reto de las instituciones de educación superior es preparar a las y los jóvenes para profesiones que aún no existen. Asimismo, se reconoció la incidencia real de instituciones, docentes y alumnos en ese futuro.

Se subrayó que la distinción entre educación pública y particular “no debería existir” y se llamó a asumir la educación a lo largo de toda la vida, en un contexto de aceleración digital. Se insistió de la misma manera en la importancia de las micro-credenciales, certificaciones e insignias que acrediten competencias vigentes y alertó que, sin ellas, se profundizará la exclusión social. En su participación en el evento también llamó a “feminizar los planes de estudio” y romper los sesgos que aún limitan la presencia de las mujeres en las profesiones.

Desde el Poder Legislativo, Cynthia Murrieta, directora general de la Unidad de Capacitación y Formación Permanente de la Cámara de Diputadas y Diputados, celebró que la formación y la capacitación “sean la estrella” de la jornada. Agradeció a las Fuerzas Armadas la apertura del recinto y afirmó que un país se fortalece “gracias a la capacitación y la formación permanente”, para construir jóvenes, mujeres y hombres valientes comprometidos con el bien de México, reconociendo a ALPES por “picar piedra todos los días” en favor de la educación.

María de los Ángeles Fromow Rangel destacó que México vive una transformación en la que el conocimiento “transforma vidas y transforma naciones”, y felicitó a las y los reconocidos por asumir esa responsabilidad profesional con ética y disciplina.

La ceremonia dio voz también a quienes dan sentido al premio. El doctor Rolando Cosgaya, en representación de las y los docentes galardonados, agradeció el reconocimiento y subrayó que ALPES aglutina universidades de México y el extranjero comprometidas con una educación de calidad, excelencia y pertinencia. Enseñar y aprender, dijo, es “parte de la misión del ser humano en la vida”.

Por su parte, la estudiante premiada Carla Sofía Fanghanel Flores agradeció a ALPES y a su Universidad Jannette Klein, a sus profesores y a las familias que sostienen cada esfuerzo, y compartió una reflexión central: “Nunca es tarde para aprender”. La educación, afirmó, libera del miedo y de la ignorancia, da voz y abre oportunidades. Este premio, añadió, es un compromiso para seguir preparándose y convertir el reconocimiento en acciones concretas para construir “un México donde la calidad humana y educativa sea una prioridad compartida, no un privilegio”.

Con esta XXVIII edición del Premio a la Excelencia Estudiantil y Docente, ALPES refrenda su misión: hacer de la formación integral de las nuevas generaciones el verdadero motor de un país más justo, innovador y preparado para el futuro. Asimismo, se recordó que ALPES está por cumplir 30 años de participar en la formación de los jóvenes mexicanos.

Rectores, directores, docentes, estudiantes y autoridades estuvieron reunidos en el auditorio de la Escuela Militar de Graduados de Sanidad, donde también estuvieron presentes, entre otras personalidades, el Comandante del CEMICSA y director de la Escuela Militar de Graduados de Sanidad, General de Brigada Héctor Faustino Noyola Villalobos; José Omar Sánchez Molina, Director General de Profesiones de la SEP, Thalía Concepción Lagunes Aragón, Directora General de Acreditación, Revalidación e Incorporación de la SEP; la publicista Silvia Sánchez Alcántara; la psicóloga y autora Vera Moreno.

Mujeres guerreras llevan a Coyoacán historias que rompen el techo de cristal

En otro sentido, romper el techo de cristal no es sólo llegar a un cargo alto: es atreverse a cambiar las reglas, trabajar los “techos internos” que nos limitan, escribir la propia historia “sin pedir permiso” y, sobre todo, tender la mano a otras mujeres para que nunca vuelvan a sentirse solas, fue el mensaje compartido por las autoras del libro “Mujeres que rompieron sus techos de cristal”, presentado en el Centro Cultural Coyoacanense “Hugo Argüelles”.

La coordinadora del volumen, Vera Moreno, explicó que el libro reúne a 15 mujeres de seis países —México, Colombia, Argentina, Costa Rica, Perú y España— seleccionadas “de manera muy concienzuda” para que sus historias reflejen obstáculos externos e internos. “Quería un libro internacional y multicultural, con mujeres potentes y valientes, que han escrito su vida sin pedir permiso. Que cualquier lectora encuentre una historia en la que se vea reflejada y piense: si ellas pudieron, yo también”, señaló y adelantó que ya piensa en una segunda parte, porque “se quedaron muchas mujeres fuera” y porque las lectoras no deben sentirse solas en sus propios procesos.

La doctora Patricia Olamendi, referente internacional en derechos humanos y lucha contra la violencia feminicida, compartió que su mayor reto ha sido lograr que las propias mujeres crean en ellas mismas. “No sólo hemos tenido que demostrar a los hombres que podemos; muchas veces hemos tenido que mostrárselo a otras mujeres”, dijo. Para ella, el capítulo que escribe en el libro es el más personal de su trayectoria: narra cómo, desde una infancia de clase media baja y con trabajo desde los 14 años, fue rompiendo barreras hasta convertirse en madre sola y en abogada que impulsa la 3 de 3 contra agresores. “Tu destino no está escrito, eres una hoja en blanco. Este libro es una gran inyección de autoestima para recordarnos que sí es posible transformar nuestra historia”, afirmó.

Por su parte, la doctora María Luisa Flores del Valle, líder en educación superior y participación cívica, tituló su capítulo “El éxito de una es el éxito de todas”, donde contó cómo creció con un padre que le repetía que nada podía detenerla y cómo, ya en su vida profesional, descubrió la incomodidad que aún genera “la única mujer sentada en una mesa rodeada de 20 hombres”. Afirma: “Me lo creí: que el único límite era yo misma. A las lectoras quiero decirles algo sencillo pero crucial: te la tienes que creer, sin un segundo de duda. Y si vamos acompañadas de otras mujeres valientes, llegamos más lejos y más alto”, subrayó.

La educadora y escritora María Mercedes Civarolo, argentina-italiana radicada en Barcelona, recuperó su experiencia de décadas en universidades y escuelas para insistir en que “todos los problemas sociales son problemas de educación”. En su capítulo, “Nada regalado, todo conquistado”, distingue entre techos de cristal externos e internos. “Si no trabajamos los techos internos —los miedos, el síndrome de la impostora, la falta de autoconocimiento— esos techos se van superponiendo hasta convertirse en una losa imposible de romper”, explicó. Su texto concluye con 15 estrategias para que las mujeres fortalezcan su autoestima, su inteligencia emocional y contextual, y su intuición: “No procrastinen: la vida es hoy” fue el mensaje.

Desde el ámbito universitario y de la responsabilidad social, la doctora Verónica Palma narra en su historia “¿Y yo qué voy a hacer con tanto amor?” cómo convirtió el duelo y el dolor en motor de transformación. Reconoció que durante años eligió ser “el viento que hacía volar a otros”, hasta que entendió que también podía ponerse al frente. “A veces creemos que no vamos a poder con lo que nos está pasando, pero siempre se puede cuando se hace desde el amor. Lo importante es ser valientes para decir no a lo que nos tocó y sí a lo que queremos, y no dejar nunca nuestros deseos profundos en manos de nadie”, dijo. Su llamado fue a construir “comunidades muy fuertes entre mujeres” para impulsar cambios radicales en la sociedad.

La experta en Seguridad Pública y médica cirujana Nora Frías, compartió una historia marcada por el machismo desde la infancia. “Presenté el examen para medicina escondida de mi padre, que decía que mi destino era ser ama de casa. Yo decidí que no”, relató. Y más tarde, en corporaciones de seguridad, donde solía ser la única mujer entre decenas de hombres, aprendió a alzar la voz frente a la invisibilización y el abuso. Escribir su capítulo fue doloroso, reconoció, pero sanador: “Tuve que parar varias veces porque dolía recordar. Pero también entendí que todo eso me hizo tan fuerte y tan luchadora como hoy soy. Los desafíos de hoy son los triunfos de mañana; tenemos que seguir adelante junto con hombres aliados”, dijo en el momento en el que reconoció a su esposo por apoyarla.

La publicista y activista Sylvia Sánchez Alcántara, pionera en marketing dirigido a mujeres y creadora de la comunidad Retos Femeninos, se definió como “una baby boomer imparable”, a la vez que recordó cómo trabajó a escondidas cuando su padre, quien le prohibió entrar al mundo de la publicidad, y más tarde rompió con un matrimonio y una sociedad de negocios que intentaban “cortarle las alas”. “Nunca dejé de escuchar a mi corazón. Cuando tienes una pasión, un propósito y trabajas para impactar positivamente a otros, la vida te lo compensa”, afirmó. Hoy su misión es clara: que cada mujer mire quién viene detrás o a su lado y le tome la mano “para hacer más corto el camino”.

Al cierre, Ludivina Herrera, encargada de la introducción y la conclusión del evento, definió a las autoras como verdaderas “fieras”: fuertes, independientes, empoderadas, resilientes, auténticas y profundamente solidarias. “Cada historia es una guía de valor y de vida, no sólo para mujeres, también para hombres y jóvenes. Estas mujeres son fuerzas de la naturaleza que nos invitan a salir de la zona de confort y caminar con más valor”, resumió.

El libro “Mujeres que rompieron el techo de cristal” tuvo en Coyoacán una de sus distintas presentaciones, incluida la FIL de Guadalajara, y sus autoras confían en que cada lectora —y cada lector— encuentre al menos una frase capaz de recordarle que su historia no está escrita y que, cuando una mujer rompe un techo de cristal, todas y todos respiramos un poco más libres bajo el mismo cielo.

En la bienvenida, la maestra Dessiré Navarro, directora general de Derechos Humanos y Grupos Prioritarios de la Alcaldía Coyoacán, recordó que este territorio se asume como “la Alcaldía de la Mujer, la Alcaldía de la Igualdad y la No Discriminación”, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Asimismo, subrayó que Coyoacán fue la primera alcaldía en firmar la Ley 3 de 3 contra la violencia, además de ser referente en combate al feminicidio y cuenta con un espacio de emergencia 24/7 para mujeres violentadas, rutas violetas, miles de mastografías de prevención, talleres de empoderamiento y acompañamiento jurídico y psicológico. “Lo más importante —dijo— es que más de 2 mil mujeres han encontrado contención con una frase sencilla, pero poderosa: no estás sola”.