Ellos comen lo que enfermaría al resto del mundo

*Estudio: los turkana han evolucionado para comer lo que enfermaría al resto del mundo
*Su dieta sería un desastre metabólico para casi cualquier otra persona
*Sin embargo, los turkana no solo sobreviven, sino que gozan, en general, de buena salud
Oaxaca, Oaxaca, Jueves 16 de Octubre, 2025 (Fuente: Science, UC Berkeley News, Live Science y Science Alert).- Mientras los nutricionistas occidentales advierten sobre los peligros de las dietas ricas en grasas saturadas, en las áridas llanuras del norte de Kenia, el pueblo turkana lleva milenios demostrando cómo la evolución puede transformar las cosas: prosperan bajo un sol abrasador alimentándose casi exclusivamente de lo que la ciencia moderna consideraría una pesadilla cardiovascular.
Cada día, las mujeres turkana caminan varios kilómetros bajo temperaturas extremas, equilibrando cubos de agua sobre sus cabezas, mientras hombres y mujeres crían ganado en una tierra que apenas ofrece vegetación. Su dieta –compuesta, según los investigadores, en un 80 % por leche, carne y sangre de sus rebaños– enfermaría rápidamente a cualquier occidental no adaptado. Para ellos, es simplemente la forma de sobrevivir.
«Si tú y yo siguiéramos la dieta turkana, probablemente enfermaríamos muy rápidamente», aseguró el biólogo Julien Ayroles, según UC Berkeley News. «Pero esta comunidad lleva muchas generaciones consumiendo estos alimentos y se ha adaptado», agregó.
Adaptación genética al desierto: el gen STC1
Con el permiso de la comunidad y sus ancianos, los investigadores trabajaron con unos 5.000 voluntarios turkana, secuenciando 367 genomas completos y analizando más de 7 millones de variantes genéticas. Los resultados, publicados en la revista Science, identificaron ocho regiones de ADN sometidas a selección natural.
Una de ellas destacó especialmente: el gen STC1, expresado en los riñones, mostró pruebas excepcionalmente sólidas de adaptación a entornos extremos. Este gen codifica una proteína que ayuda a los riñones a retener agua y se activa en condiciones de deshidratación, «exactamente lo que se necesita si se camina 10 km al día con una temperatura de 38 °C», según explicó Ayroles a Live Science.
Para explorar esta posible función, los científicos realizaron experimentos con células renales humanas en laboratorio. De acuerdo con Live Science, al añadir hormona antidiurética (ADH) –una señal que el cerebro envía a los riñones cuando el cuerpo tiene poca agua– las células respondieron activando el gen STC1, lo que sugiere que al menos una de sus funciones es ayudar a conservar el agua.
Salud excepcional pese a deshidratación y dieta rica en purinas
Los análisis fisiológicos revelaron un hallazgo sorprendente: aunque alrededor del 90 % de los pastores turkana estaban técnicamente deshidratados, su salud general era excelente.
Más notable aún, este gen también podría ayudar al organismo a proteger los riñones frente al exceso de purinas generado por una dieta rica en carne y sangre; por ejemplo, pese a su elevada ingesta de estos compuestos, la gota –enfermedad típicamente asociada a las purinas– es prácticamente inexistente en la comunidad.
Las simulaciones por ordenador sugieren que esta selección natural comenzó hace aproximadamente entre 5.000 y 7.000 años, coincidiendo con la aridificación del Sáhara y la expansión del pastoreo por África Oriental.
El desajuste evolutivo: cuando la ventaja se vuelve problema
Paradójicamente, lo que fue una ventaja evolutiva podría convertirse ahora en un problema. Desde la década de 1980, las grandes sequías y hambrunas obligaron a muchos turkana a abandonar el pastoreo nómada y trasladarse a las ciudades, donde su dieta cambió drásticamente: de productos animales a cereales, harina y azúcar.
Al comparar turkana urbanos y rurales, los investigadores aseguraron haber encontrado que quienes vivían en ciudades mostraban perfiles renales relacionados con menor eficiencia, además de mayor actividad en genes relacionados con el estrés y la inflamación.
Esto ejemplifica el «desajuste evolutivo»: cuando variantes que fueron ventajosas en el pasado se convierten en desventajas en entornos nuevos, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas como hipertensión u obesidad.
«Ese cambio es drástico y está relacionado con las mismas enfermedades no transmisibles que vemos en Occidente», advirtió Ayroles en su entrevista con Live Science.
Investigación colaborativa
El estudio es también notable por su metodología. Realizado en colaboración entre instituciones africanas y estadounidenses, destaca por su enfoque participativo.
Durante casi una década, investigadores, ancianos, líderes y habitantes turkana debatieron sobre salud, alimentación y cambios. Esta coproducción de conocimiento permitió conectar la genética con las estrategias reales de supervivencia en uno de los entornos más hostiles del planeta.
El equipo planea ahora compartir sus hallazgos mediante un pódcast en lengua turkana y ofrecer recomendaciones prácticas para enfrentar los cambios que trae la vida urbana. Además, esperan extender sus investigaciones a otras comunidades pastorales del este de África para comprender si comparten estas notables adaptaciones.
En un mundo que enfrenta un rápido cambio climático, la genética turkana podría ayudarnos a entender mejor cómo los seres humanos logramos adaptarnos –y quizás resistir– a entornos de calor extremo.
Qué dice la psicología de las personas que usan perfume todos los días
En otro tema distinto, el uso diario de perfume es mucho más que un simple hábito de higiene o estilo; es una práctica cargada de significado psicológico. Diversos estudios y expertos han analizado cómo las fragancias influyen en nuestra identidad, emociones e interacciones sociales. A continuación, se presenta un análisis con fuentes que respaldan estos hallazgos.
1. Expresión de identidad y autoafirmación
El perfume actúa como una extensión de la personalidad, comunicando rasgos del carácter sin necesidad de palabras. Según un estudio publicado en Psychology Today, las personas eligen fragancias que refuerzan su autoimagen y cómo desean ser percibidas. Por ejemplo:
*Fragancias florales o dulces suelen asociarse a personalidades románticas y sensibles, señala la revista Vogue
*Aromas cítricos o frescos reflejan energía y sociabilidad, de acuerdo con un informe de Harvard Business Review
*Notas amaderadas u orientales se vinculan con confianza y misterio, según la psicóloga clínica Rachel Herz en su libro The Scent of Desire
Este comportamiento funciona como una “firma olfativa”, consolidando la identidad personal, explica el portal BBC Future.
2. Conexión con las emociones y la memoria
El olfato está directamente conectado al sistema límbico, la parte del cerebro que procesa emociones y recuerdos. Esto explica por qué:
*Un perfume puede evocar memorias intensas, como el aroma de un ser querido, reporta la revista Scientific American
*Fragancias como la lavanda o los cítricos influyen en el estado de ánimo, promoviendo calma o energía, según un estudio de la Universidad de Maryland
*El uso constante de una fragancia libera serotonina, generando bienestar y estabilidad emocional, afirma el diario The New York Times
3. Búsqueda de seguridad y rutina positiva
Para muchas personas, aplicar perfume es un ritual reconfortante que:
*Refuerza la autoestima y la confianza, según un artículo de Forbes
*Actúa como un “ancla sensorial” en momentos de estrés, reporta el portal MindBodyGreen
*Proporciona una sensación de control y consistencia en la vida diaria, explica la psicóloga clínica Claudia Hammond en su libro Emotional Rollercoaster
4. Impacto en las relaciones sociales
El perfume no solo afecta cómo nos sentimos, sino también cómo nos perciben los demás:
*Aumenta el carisma y la atracción, según un estudio publicado en The Journal of Social Psychology
*Crea memorias olfativas en quienes nos rodean (por ejemplo, asociar un aroma a tu presencia), reporta el portal El Cronista
*En entornos profesionales, una fragancia adecuada puede proyectar autoridad o elegancia, señala la revista Business Insider
5. Resistencia al cambio o practicidad
Algunas personas se mantienen fieles a un mismo perfume por razones como:
*Nostalgia, ya que lo vinculan a experiencias pasadas, explica el sitio Psychology Today
*Simplificación, para evitar decisiones cotidianas, según un estudio de la Universidad de Stanford
*Cultura, pues en algunos grupos denota estatus o sofisticación, reporta la revista The Economist
¿En qué queda todo?
El uso diario de perfume es una herramienta psicológica poderosa que influye en la autoimagen, las emociones y las relaciones interpersonales. Desde la autoafirmación hasta la conexión social, este hábito revela aspectos profundos de la mente humana.
