La reina del nepotismo, afirman

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 21 de Marzo, 2025 (Fuente: Elizabeth Gutiérrez Martínez / X: @InquisidorOax).- Según se han quejado y han denunciado ciudadanos de Oaxaca y usuarios de las redes sociales, la Senadora de la república, Laura Estrada Mauro, no tiene derecho a hacer reclamos de honestidad, “porque tiene una larga cola, ya que existe una larga lista de familiares, similares y convexos en cargos públicos de Oaxaca que ella misma habría ayudado a que estén en esos puestos del servicio público.

Además, indican que, actualmente es Senadora por el Partido Verde, no por el partido MORENA.

Por ejemplo, a continuación se presenta la lista de sus familiares y amigos que, gracias a ella, ostentan y cobran en un cargo público:

1. Irma Morales Mauro, su sobrina, es personal de CECyTE y próxima regidora de Tuxtepec.

2. Hiday Morales Mauro, su sobrina, es Jefa de departamento en el Registro Civil en Oaxaca.

3. Martha Vergara Mauro, su sobrina, es personal de la SEBIENTI.

4. Wilfrido Mauro, su primo, es su chofer.

5. Leodan Mauro, su primo, es su chofer.

6. Abdiel Castellanos, su sobrino, es repartidor de volantes y periódicos, además de aviador de SEBIENTI (Secretaría del Bienestar, donde Estrada Mauro fue titular en el estado), aviador del Congreso del estado, ahora aviador del Senado de la República.

7. Mitzi Mauro Ortega, su sobrina, es personal de la SEBIENTI, ahora asistente personal de la dentista en el Senado de la República.

8. Manuel Saavedra, su sobrino político, novio de Mitzi, es personal de SEBIENTI.

9. Nancy Estrada Mauro, su hermana, es aviadora del Congreso y de la SEBIENTI, ahora también del Senado de la República.

10. Dulce María Estrada García, su sobrina, cargadora de la bolsa de mano y aviadora de la SEBIENTI.

11. Iris Estrada García, cargadora de bolsa y aviadora en el Senado de la República

12. Víctor Amaury Tejeda Estrada, su sobrino, es presidente del consejo de administración de la Radiodifusora El Chaquiste, además de aviador del Senado de la República.

13. Agustín Ortega Martínez, su sobrino político, es quien operaba la cuenta del municipio de Ayotzintepec, además de facturarero de obras fantasma.

14. Juana Vásquez Ortiz, su cuñada, es directora de finanzas y luego directora de RRHH en el Congreso.

15. Dolores Vásquez Ortiz, su cuñada, es aviadora en el Congreso estatal.

16. Javier Vásquez Ortiz, su cuñado, es encargado de los “proyectos de infraestructura” en CABIEN (Caminos Bienestar) en Oaxaca.

17. Nicolás Vásquez Ortiz, su cuñado, es encargado de los “proyectos con organizaciones”.

18. Citlali Carazo, su cuñada incómoda, es aviadora en el Congreso local y responsable del programa de uniformes (que por cierto nunca han sido entregados) de la SEBIENTI.

19. Miguel Ángel Vásquez Ortiz, su concubino, es aviador disfrazado de asesor.

Por si fuera poco, mientras los ciudadanos comunes y corrientes se arrastran en la miseria, la senadora Laura Estrada Mauro ha tenido la osadía de inflar su bolsa con un botín de 200 mil pesos al mes, un robo que ella misma ha bendecido desde su trono en el consejo de notables.

“¡Qué patada en los dientes de este pueblo hambriento, al que juró defender con lágrimas tan falsas que hasta un ciego las olería! Ella, que se quejaba sobre la infamia de ricos gobernantes y pobres siervos, ha clavado su propio estandarte en un montón de estiércol tan alto que su hedor llega a los cielos. ¡Qué joya de la virtud, qué estatua de la piedad!”, se quejan usuarios de las redes sociales.

“Su corte no es de nobles, sino de parásitos con rostro de familia, una tropa de diecinueve sanguijuelas que maman del erario como si fuera un río de miel”, revelan.

Laura Estrada Mauro, su carrera política es un castillo de favores y palmadas, no de méritos.

Aseguran que, bajo el estandarte del partido verde, ha perfeccionado el arte de saquear el tesoro real, mientras cacarea sobre la justicia social.

“Su sueldo hinchado, aprobado por sus propias garras en ese consejo de hipócritas, es el cetro de un reinado de excesos. Laura Estrada Mauro es el retrato vivo de la podredumbre familiar, un espanto que convierte el poder en un mercado de favores y el erario en su pocilga personal”, agregaron.

De este modo, Laura Estrada Mauro, senadora del Partido Verde Ecologista de México por Oaxaca, ha convertido su escaño en un trono desde el cual orquesta un nepotismo tan descarado que avergonzaría incluso a los caciques más cínicos de antaño.

Mientras el 61% de los oaxaqueños languidecen en la pobreza, según el CONEVAL, Estrada ha tenido la audacia de aprobarse en el Senado de la república un aumento salarial que supera los 200,000 pesos mensuales, una bofetada a la cara de un pueblo al que alguna vez prometió servir, enterrando su propio dicho de que no puede haber “gobierno rico y pueblo pobre” bajo un cinismo que apesta a privilegio y traición.

La lista de sus fechorías es tan extensa como su clan: 19 familiares y allegados incrustados en cargos públicos, desde el Congreso de Oaxaca hasta la Secretaría de Bienestar (SEBIENTI) y el Senado, chupan de la nómina como sanguijuelas bien alimentadas. Sobrinos como Abdiel Castellanos, un repartidor de volantes convertido en “aviador” en tres niveles de gobierno; hermanas como Nancy Estrada Mauro, que acumula plazas en SEBIENTI, el Congreso y ahora el Senado; y cuñados como Javier Vásquez Ortiz, manejando “proyectos de infraestructura” en CABIEN sin rendir cuentas, forman parte de una red que Estrada ha tejido con una arrogancia que no conoce límites.

Incluso su concubino, Miguel Ángel Vásquez Ortiz, figura como asesor fantasma, mientras Agustín Ortega Martínez, otro sobrino político, es acusado de facturar obras inexistentes. Esta no es una familia; es una mafia con credenciales oficiales. Estrada, cuya carrera política se ha construido más sobre favores que sobre méritos, no tiene derecho a pronunciar la palabra “honestidad” sin que suene a burla.

Su membresía en el Verde no la exime de ser una reliquia del PRI en espíritu, una operadora que ha perfeccionado el arte de saquear el erario mientras presume una fachada de lucha social. El aumento de sueldo, aprobado en un Senado que ella misma integra, es la guinda de un pastel de excesos que incluye a sus sobrinos choferes, cuñadas aviadoras y una hermana cargadora de bolsas, todos viviendo del presupuesto público como si fuera su herencia personal.

Estrada Mauro es la prueba viviente de que el poder sigue siendo un negocio familiar, y su sueldo inflado un insulto a los Oaxaqueños.

Denuncian abuso de autoridad y enriquecimiento sospechoso del alcalde de Oaxaca de Juárez

Por otra parte, trabajadores del municipio de Oaxaca de Juárez (capital de Oaxaca) han denunciado a Amado Olmos García, alcalde municipal de Oaxaca de Juárez, por presuntos actos de abuso de autoridad y enriquecimiento inexplicable.

Según la denuncia, Olmos García habría ejercido presión indebida sobre jueces cívicos, exigiéndoles pagos a cambio de favores o protección en sus funciones, una práctica que, de confirmarse, constituiría un claro abuso de su autoridad.

A esto se suma la sospecha sobre el origen de sus recursos: la reciente adquisición de una motocicleta de alta gama por parte del edil ha levantado cejas entre ciudadanos y observadores, quienes cuestionan cómo un salario público podría financiar tal lujo en un político que, según sus críticos, carece de experiencia significativa en la administración pública.

El perfil de Olmos García, un joven alcalde que asumió el cargo el 1 de enero de 2025 tras una carrera política más destacada por su ambición que por su trayectoria, no ha ayudado a disipar las dudas.

Fuentes locales lo describen como alguien que presume su juventud como un atributo, pero cuya gestión ha estado marcada por una aparente improvisación y un estilo que algunos califican de arrogante.

“Es un novato que actúa como si el municipio fuera su feudo personal,” afirmó un exfuncionario municipal que pidió anonimato, reflejando un sentir que comienza a ganar eco en las calles y en plataformas digitales.

Hasta ahora, las acusaciones no han trascendido a una denuncia formal ante las autoridades judiciales o de fiscalización, lo que deja el caso en el terreno de la especulación pública. Sin embargo, la presión ciudadana para que se investiguen estos señalamientos crece, alimentada por un historial de corrupción en Oaxaca que ha erosionado la confianza en sus líderes.

En una ciudad que aún recuerda escándalos pasados de desvío de recursos y nepotismo, el destino de estas acusaciones podría convertirse en una prueba crucial para la integridad del sistema político local.