Desalojo violento de comerciantes en Miahuatlán

Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca, Viernes 14 de Marzo, 2025 (Fuente: Primera Línea, Ojo de Agua y Agencias).- La crisis social que padecen actualmente en el municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, ubicado en la región Sierra Sur de Oaxaca, se agravó, tras el violento desalojo de comerciantes indígenas zapotecos, quienes fueron expulsados de sus lugares de trabajo por órdenes del presidente municipal César Figueroa, alias “El Chivo”.

Los vendedores, en su mayoría personas de la tercera edad y familias humildes, se dedican a la venta de frutas, verduras y productos de la región, con ingresos que apenas alcanzan los 100 o 200 pesos diarios. Sin embargo, la administración municipal ha impuesto nuevas reglas que les exigen rentar un local si desean continuar con sus actividades comerciales, una medida que es completamente inaccesible para ellos.

“No nos alcanza para pagar un local, apenas nos queda algo para comer”, expresaron con desesperación algunos comerciantes afectados, quienes además denunciaron que el desalojo se realizó con el uso excesivo de la fuerza, sin previo aviso y sin ofrecer alternativas viables.

La situación ha generado indignación y un clima de tensión en la comunidad. La falta de seguridad también se ha vuelto un problema grave en Miahuatlán, pues recientemente una mujer indígena fue ejecutada a plena luz del día en una gasolinera, evidenciando la ingobernabilidad que se vive en el municipio.

Los ciudadanos exigen justicia y respeto para los comerciantes zapotecos, quienes han sido parte fundamental de la economía local por generaciones. Sin embargo, hasta el momento, el edil César Figueroa no ha dado declaraciones ni ha mostrado disposición para atender la problemática.

Mientras tanto, la comunidad permanece en alerta, temiendo nuevos actos de represión y violencia por parte de las autoridades locales.

“Ley de garrote” en Miahuatlán deja heridos y detenidos; organizaciones sociales acusan a gobierno morenista de represión

Por otra parte, el pasado miércoles 12 de marzo, se registraron dos enfrentamientos en el centro de Miahuatlán de Porfirio Díaz, entre ambulantes y policías municipales, algunos elementos estatales y custodios federales.

El conflicto empezó a raíz de la determinación del gobierno municipal de liberar las calles del primer cuadro de esta ciudad en la Sierra Sur.

La autoridad municipal ofreció a los ambulantes espacios en el mercado Porfirio Díaz y en los “tianguis sobre ruedas”, pero los vendedores los rechazaron al considerar que en ellos no hay las condiciones necesarias para ellos.

Después del primer enfrentamiento, al lugar llegaron representantes de organizaciones como CODEDI y el FPR, quienes manifestaron respaldo a los ambulantes.

No se logró una mesa de diálogo y sucedió el segundo enfrentamiento en la ciudad gobernada por el presidente municipal Díaz Cesar Figueroa, emanado del PUP en alianza con Morena.

Tanto el Frente de Organizaciones Oaxaqueñas (FORO) como la Unidad Anticapitalista de Pueblos Organizados de Oaxaca (UNAPO), condenaron enérgicamente la represión contra los y las compañeras comerciantes de Miahuatlán de Porfirio Díaz.

La represión dejó “a tres de nuestros compañeros con heridas graves en la cabeza; uno de ellos se encuentra hospitalizado en estado grave debatiéndose entre la vida y la muerte”, alerta el FORO.

La UNAPO manifiesta su apoyo y solidaridad y señala que están “atentos a cualquier otro acto de intimidación contra la comunidad”. Otras organizaciones sociales, entre ellas la Unión de Pueblos Chocholtecos y Mixtecos, se unieron a la condena de la represión.

Tras dos enfrentamientos liberan de ambulantes la “Benito Juárez”

Fue así que, luego de varias horas de tensión y dos enfrentamientos en el centro de Miahuatlán de Porfirio Díaz, locatarios y policías municipales -algunos elementos estatales- lograron liberar de ambulantes la calle Benito Juárez que desde el martes pasado está en disputa. 

El conflicto empezó luego de la determinación del gobierno municipal para liberar las calles del primer cuadro de la ciudad y de que enviara documentos a los ambulantes en los que se les dio a conocer que a partir del 9 de marzo -el domingo pasado- nadie podría instalarse en las calles a vender.

La autoridad municipal ofreció a los ambulantes espacios en el mercado Porfirio Díaz y en los “tianguis sobre ruedas”, pero los vendedores los rechazaron al considerar que en ellos no hay las condiciones necesarias para ellos.

Desde el martes, locatarios de los mercados Porfirio Díaz y Orfa Bohórquez llegaron temprano a la calle Benito Juárez para impedir que los ambulantes se instalaran y lo lograron.

Por la noche se retiraron y el miércoles seguirían la misma estrategia, sin embargo, los ambulantes madrugaron, ganaron la calle e instalaron puestos.

Desde las 6 de la mañana, comenzó la tensión. Los ambulantes llevaban palos y algunos machetes. Por un lado, ellos pedían dialogar con el presidente -quien en un mensaje a medios reiteró que el diálogo estaba agotado- instalaron hules con un poco de frutas y verduras, y los locatarios de los mercados, se mantenían al otro lado 

El primer enfrentamiento se dio alrededor de las 11:40 de la mañana de este miércoles, cuando dos comerciantes se hicieron de palabras, llegaron a los golpes y se desató el enfrentamiento, en el que policías detonaron bombas de gas para intentar dispersar a los inconformes. Sin embargo, ambos bandos se quedaron en sus lugares y la confr0ntaci0n continuó.

De ese enfrentamiento, preliminarmente se reportaron un hombre golpeado y ensangrentado -del lado de los ambulantes- y un policía lesionado en una mano con un machete o cuchiLl0. Además de personas -de ambos bandos, y policías- golpeadas.

Después del primer enfrentamiento, al lugar llegaron representantes de organizaciones como CODEDI y el FPR, quienes manifestaron respaldo a los ambulantes; el comandante regional de la policía estatal quiso ser mediador y propuso el diálogo, sin embargo, nunca se concretó la mesa y llegó el segundo enfrentamiento.

Los policías municipales y algunos elementos estatales hicieron una valla entre locatarios y ambulantes, sin embargo, los locatarios y algunos habitantes de la ciudad -que llegaron a apoyar tras el primer encontronazo- presionaron para que los policías avanzaran y replegaran a los ambulantes.

Los locatarios y ciudadanos gritaban que ya era demasiado, que los ambulantes no hicieron caso a los llamados y que era hora de que los retiraran.

A la 1 de la tarde, al grito de “el pueblo unido, jamás será vencido”, los locatarios y ciudadanos hicieron que el contingente de policías avanzara y comenzó el intercambio de frutas y objetos volando.  Tronaron al menos 3 explosivos.

Los ambulantes se replegaron hacia la Benito Juárez, algunos corrieron hacia la Basilio Rojas, donde explotó otra bomba de gas.

Ahora los policías correteaban a los ambulantes. Un hombre que estaba a la altura de la farmacia San Andrés fue sometido y detenido por policías.

Finalmente, los locatarios y ciudadanos que llegaron al jardín municipal recuperaron la calle que por la mañana les “madrugaron” los ambulantes.