Oaxaca importador y exportador de malos políticos

(1ª de 2 partes)
Oaxaca, Oaxaca, Martes 25 de Febrero, 2025.- Jorge Vilar Llórens llegó a Oaxaca como representante de la SEP (Secretaría de Educación Pública) en el IEEPO (Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca) (como comisionado de la junta directiva), cuando Enrique Peña Nieto era presidente. La dependencia de educación en el estado había “evolucionado” al IEEPO, a través de un decreto, que daba “voz y voto” y poder a Vilar Llórens como comisionado de la SEP. Gabino Cué Monteagudo estaba en el quinto año de su sexenio como gobernador.
Un año después, en el 2016, Gabino Cué en su último año de gobierno nombró a Jorge Vilar Llórens como titular de la CGEMSySCyT (Coordinación General de Educación Media Superior y Superior y Tecnología) de Oaxaca. Al año siguiente, el 2017, a un mes de la llegada de Alejandro Murat como gobernador, los docentes de los Telebachilleratos Comunitarios de la entidad comenzaron una serie de movilizaciones y manifestaciones para denunciar violaciones a sus derechos laborales por parte de Jorge Vilar Llórens. Las denuncias, incluían acoso laboral, despidos injustificados, abuso de poder e, incluso, acoso sexual. En el 2014, cuando Jorge Vilar Llórens era delegado de la SEP en Oaxaca (antes de ser comisionado), fue acusado de traficar con las plazas de los docentes.
Gustavo Marín Antonio tomó el lugar de Jorge Vilar Llórens en la CGEMSySCyT, lo que lo obligó a salir del estado con rumbo a Veracruz, al municipio de Xalapa, en donde a quien señalaban de “pseudomorenista”, Hipólito Rodríguez Herrero, había ganado la presidencia por el célebre “efecto AMLO”.
Hipólito Rodríguez no era bien visto entre los militantes de MORENA en Veracruz. Como alcalde de Xalapa “cobijó” a Jorge Vilar Llórens, lo que prendió a la prensa local, que lo describían como un político corrupto que “huyó” de Oaxaca. “Jorge Vilar Llórens, el hombre que arrastrará a Hipólito Rodríguez a la cárcel”, pronosticaban las columnas de opinión del periodismo de la región… Y no se equivocaban del todo: El ex alcalde de Xalapa, Hipólito Rodríguez (2018-2021) estuvo muy cerca de pisar la cárcel, pero el poder judicial, “presuntamente” corrupto, lo protegió una y otra vez con los famosos “amparos” que han sacado o librado de la cárcel a políticos ladrones, narcotraficantes, violadores y otros delincuentes. Jorge Vilar Llórens se autonombraba “coordinador de asesores” del gobierno municipal de Xalapa, título que desataba las burlas de los ciudadanos.

Ricardo Ahued, presidente municipal sucesor de Hipólito Rodríguez y actual secretario de gobierno de Rocío Nahle García, intentó recursos jurídicos para obligar a Hipólito Rodríguez a una revisión del acta de entrega-recepción del periodo 2018-2021. Además, Ricardo Ahued acusó a su antecesor Hipólito Rodríguez de irregularidades durante su administración, como la adquisición de luminarias públicas que nunca sirvieron.
Jorge Vilar Llórens, según investigaciones de la prensa de Veracruz, “se alió con otra funcionaria para crear una empresa fachada” para la adquisición de las luminarias inservibles. Hipólito Rodríguez y Jorge Vilar Llórens fueron denunciados ante la Fiscalía de Veracruz por el gobierno municipal de Ricardo Ahued por “Defraudación al Ayuntamiento”; Jorge Vilar Llórens fue el “operador” del fraude, según la denuncia.
Las (aproximadamente) 10 mil luminarias que se instalaron en más de 80 colonias de Xalapa “eran hechizas”, con partes de manufactura china de muy mala calidad, proveídas por la empresa “TELETEC” (CDMX). De toda la adquisición, por lo menos 4 mil 500 eran inservibles y dejaron sin luz pública a unas 40 colonias.
Hasta el momento, Jorge Vilar Llórens e Hipólito Rodríguez Herrero continúan impunes a dos años de la denuncia en su contra. Pero eso no es todo: Esta investigación comenzó con una denuncia contra Sofía Vilar, hija de Jorge Vilar, que pronto publicaremos en otra entrega, pero para la que era necesaria esta introducción imprescindible.
A veces uno ve a los fifís, de pomposos apellidos, deambulando entre perfumes finos y aires de grandeza, casi flotando a centímetros del piso de las calles de Polanco, Interlomas, Pedregal o Santa Fe. Y hay quienes piensan: “¡Oh, cuánta fineza, cuánta pulcritud, qué bonitos cabellos rubios bailando como la seda en el viento ligero!”… Ni se imagina uno a qué se dedican en realidad, de dónde viene el dinero y esa “clase” que lucen deliberadamente como joyas…
Muy pronto la segunda parte…
BenMorin
