Algo está ocurriendo en el interior de la Tierra

Oaxaca, Oaxaca, Martes 11 de Febrero, 2025 (Fuente: Independent en español, EFE, Aristegui Noticias y Wired en español).- Según los investigadores, el núcleo de la Tierra está presentando cambios estructurales sorprendentes.

Un nuevo estudio hizo una inesperada revelación: el núcleo interno de nuestro planeta está cambiando su naturaleza física.

De hecho, los cambios podrían haber alterado ligeramente la duración de cada día, creen los investigadores.

Aunque los científicos conocen desde hace tiempo los cambios que se producen en el núcleo interno de la Tierra, la mayoría de las investigaciones que lo evalúan se han centrado en la forma de rotar. Pero ahora los científicos descubrieron que hay otro tipo de actividad bajo nuestros pies.

El núcleo interno se encuentra a 5.000 kilómetros bajo la superficie de la Tierra. La gravedad lo mantiene dentro del núcleo externo líquido fundido.

Para comenzar, los investigadores analizaron la ralentización de la rotación del núcleo interno. Pero mientras realizaban ese trabajo, encontraron pruebas de que el núcleo interno no es sólido como pensábamos.

El hallazgo se hizo cuando los científicos examinaron los sismógrafos de varias décadas, que registran los terremotos. Mostraron uno que sobresalía del resto y sugería que el núcleo interno no es una esfera sólida como se pensaba.

De hecho, el núcleo podría sufrir un proceso conocido como “deformación viscosa”, en el que su forma cambia e interactúa con el núcleo exterior.

Al principio, los investigadores se sintieron confundidos por los datos, que incluían 121 terremotos repetidos de 42 lugares cercanos a las islas Sandwich del Sur de la Antártida. Los investigadores detectaron un conjunto de ondas sísmicas que parecían distintas y, finalmente, se dieron cuenta de que indicaban que había más actividad física en el núcleo interno.

“Se sabe que el núcleo externo fundido es turbulento, pero no se había observado que la turbulencia perturbara a su vecino, el núcleo interno, en una escala de tiempo humana”, explica John Vidale, de la Facultad de Letras, Artes y Ciencias Dornsife de la USC e investigador principal del estudio.

“Lo que observamos en este estudio por primera vez es probablemente el núcleo externo perturbando el núcleo interno”.

El análisis se describe en un nuevo artículo, ‘Annual-scale variability in both the rotation rate and near surface of Earth’s inner core’ (que en español sería, Variabilidad a escala anual de la velocidad de rotación y de la superficie cercana del núcleo interno de la Tierra), publicado en la revista Nature Geoscience.

¿En qué zonas podría impactar el asteroide 2024 YR4? Esto dice la NASA

Por otra parte, el asteroide 2024 YR4 podría impactar contra la Tierra en el año 2032, por lo que la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN, por sus siglas en inglés), coordinada por la NASA, informó cuáles serían las zonas del planeta en las que podría impactar.

Aunque la posibilidad de que esto suceda es de 2.4%, según los cálculos, de llegar a producirse, se identificaron las siguientes zonas como pasillo de riesgo:

– Este del Océano Pacífico

– Norte de Sudamérica

– América del Sur

– El Océano Atlántico

– África

– El Mar Arábigo

– El sur de Asia

¿De qué tamaño es el asteroide?

Descubierto el 27 de diciembre pasado por el programa ATLAS (Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides) desde Chile, por el momento se estima que 2024 YR4 tiene un diámetro de entre 40 y 90 metros, y la hipotética colisión se calcula para el 22 de diciembre de 2032.

“2024 YR4 es probable que se encuentre en el rango de 40-90 metros (130-300 pies). No es posible precisar su tamaño sin observaciones de radar en el espacio profundo, observaciones de infrarrojos térmicos o imágenes de una nave espacial que pueda acercarse al asteroide”, aseguró IAWN.

¿Hasta dónde llegarían las afectaciones por el impacto?

La IAWN también informó que el daño por explosión podría ocurrir hasta a 50 km del lugar de impacto, basándose en el extremo más grande del rango de tamaño.

Aumenta su posibilidad de impacto con la Tierra

La posibilidad de impacto del asteroide 2024 YR4 con la Tierra en el año 2032 aumentó a un 2.4 %, 0.2 puntos más según los cálculos del pasado viernes y un incremento de más de un punto porcentual con respecto a las estimaciones de finales de enero, según anunció el sábado la agencia estadounidense NASA.

Aunque fue descubierto a finales de diciembre, hasta hace una semana el gran público desconocía la existencia del asteroide 2024 YR4 y la muy baja posibilidad de que choque contra la Tierra en 2032, pero las agencias espaciales tienen ya activados grupos de reacción para fijar su tamaño y trayectoria.

En la búsqueda del universo oscuro, encuentran un lente gravitacional perfecto o anillo de Einstein

En tanto, el telescopio espacial Euclid, especialmente diseñado para explorar el “universo oscuro,” acaba de generar una de sus primeras imágenes importantes. Una galaxia situada a 590 millones de años luz de la Tierra está “rodeada” por un halo de luz con cuatro puntos brillantes. Esta estructura, conocida como anillo de Einstein, es uno de los muchos fenómenos cósmicos que confirman la Teoría de la Relatividad propuesta por el reconocido físico.

La luz en el centro de la imagen compartida por la Agencia Espacial Europea (ESA) corresponde a la galaxia NGC 6505. Cada punto a su alrededor es en realidad la luz proyectada de una galaxia más lejana, ubicada a 4,420 millones de años luz de distancia. No son cuatro entidades separadas, sino una sola distorsionada debido al comportamiento de la luz al cruzarse con estructuras masivas de materia.

La Teoría de la Relatividad General predice que la luz se curva alrededor de objetos en el espacio. Los rayos de una galaxia lejana no atraviesan en línea recta una estructura masiva; en su lugar, la “rodean” debido a la gravedad del objeto, amplificando su brillo como un lente natural. Gracias a este comportamiento físico, los científicos pueden visualizar objetos lejanos que de otra manera no serían evidentes.

Mothra es un objeto *kaijú*, estrellas magnificadas que parecen universos debido a las lentes gravitacionales.

Las lentes gravitacionales, compuestas de un punto blanco (la galaxia masiva o cúmulo de galaxias que curva los rayos) junto a trazos de luz, son relativamente comunes. Sin embargo, encontrar anillos de Einstein como el que captó el telescopio Euclid es considerado un logro técnico y también un poco de “suerte”. Para que se vea la característica cruz o anillo, la alineación de las galaxias debe ser precisa.

Este anillo en la galaxia NGC 6505 no se había observado anteriormente, a pesar de que fue descubierta en 1884. Desde entonces, ha sido revisada por cada telescopio potente disponible para los astrónomos. El Euclid de última generación tiene menos de un año de operaciones y solo a través de él fue posible encontrar una nueva galaxia. Sus imágenes permitirán conocer y nombrar a esa estructura a 4,420 millones de años luz de distancia.

“Esto demuestra lo poderoso que es Euclid, encontrando cosas nuevas incluso en lugares que creíamos conocer bien. Este descubrimiento es muy alentador para el futuro de la misión Euclid y demuestra sus fantásticas capacidades,” comentó Valeria Pettorino, científica del proyecto de la Agencia Espacial Europea.

El telescopio Euclid fue diseñado con la tecnología óptica más avanzada disponible para estudiar la estructura a gran escala del cosmos. Con un nuevo y preciso mapa estelar del universo observable, los científicos esperan profundizar en el misterio del “universo oscuro,” que abarca la energía y la materia oscura.

La materia oscura es una sustancia teórica, aún indetectable, que añade masa a los cuerpos celestes y favorece la formación de cúmulos y supercúmulos. Los cosmólogos trabajan por comprender su naturaleza para poder identificar esas partículas que forman el 70% de la masa total del universo. Mientras tanto, la energía oscura es una fuerza implicada en la expansión del universo. Mientras una hace que el tejido espacio-tiempo “crezca,” la otra mantiene ordenadas las estructuras cósmicas, como los supercúmulos de galaxias.