AMLO da último informe con sus “otros datos”

*Fiel a su estilo, el Presidente destacó cifras polémicas y hasta aseguró que México tiene un mejor sistema de salud que Dinamarca
Oaxaca, Oaxaca, Lunes 02 de Septiembre, 2024 (Fuente: El Informador, El Financiero, Sin Embargo, Nación 321 y El País).- Andrés Manuel López Obrador rindió este domingo su último Informe de Gobierno, en el que destacó cifras de economía, seguridad y salud, que son prioridades para la población.
Aseguró que la economía de México creció un promedio de 1% anual en su sexenio, con lo que ocupa ahora el lugar 12 en el mundo, “antes era el 15”.
“A pesar de la pandemia y de la crisis mundial desatada por la guerra entre Rusia y Ucrania, y luego de la caída de la economía en 2020, nos volvimos a levantar”.
El Presidente acentuó que, con base en datos del Banco Mundial, entre 2018 y 2023, “la pobreza en México pasó de 34.3 millones de personas a 24.7 millones; es decir, en cinco años, 9.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza”. Pero el INEGI reportó que sólo salieron 5.1 millones de personas.
Resaltó un aumento de más de 100% en el salario mínimo, “como no había ocurrido en los últimos 40 años”, hasta llegar a 248 pesos diarios.
Esta subida, acompañada de los programas sociales, “hacen que ahora la diferencia entre el ingreso de los más ricos y los más pobres sea de 15 veces en promedio, frente a la proporción de 35 durante el sexenio de Felipe Calderón”.
Para el coordinador del observatorio Jalisco Cómo Vamos, Augusto Chacón, López Obrador tuvo pocos aciertos, como el incremento a los salarios mínimos, pero un pendiente prioritario es la seguridad.
Y apuntó que es un error señalar que no existe impunidad ni corrupción, porque los dos incrementaron.
El Presidente habló de la caída de 18% en los homicidios dolosos. Sin embargo, omitió que México registra más de 170 mil asesinatos en el sexenio, una cifra más alta que en las pasadas administraciones de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón.
Anuar García, coordinador de México SOS en su Capítulo Jalisco, destacó el apoyo a las personas más vulnerables, aunque quedó a deber en el tema de la seguridad.
“Está peor que nunca. Los homicidios se fueron al alza”.
A pesar de las quejas por la falta de medicinas y por el retraso de las atenciones o cirugías en el sector salud, López Obrador aseguró que deja un sistema de salud en México “mejor que el de Dinamarca”, gracias a su modelo del Instituto Mexicano del Seguro Social y del IMSS Bienestar para personas sin seguridad pública.
“Ya es una realidad en 23 Estados, el sistema de salud universal y gratuito, conocido como IMSS Bienestar. Este sistema de salud pública ya es el más eficaz en el mundo, dije que iba a ser como el de Dinamarca. No. Es mejor que el de Dinamarca”.
No mencionó el fracaso del INSABI.
Raúl Flores López, presidente de la Coparmex en Jalisco, coincidió en las mejoras en materia laboral, pero fueron gracias a la cooperación entre diferentes sectores. Lo malo “fueron los servicios de salud pública y el desabasto de medicamentos”.
Antonio Lancaster Jones, coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, reconoció los apoyos o pensiones a los adultos mayores y estudiantes, aunque cuestionó los pendientes en la refinería de Dos Bocas y los trenes que se construyeron en el Sur del país.
‘Que los elija el pueblo’: AMLO realiza consulta a mano alzada en el zócalo sobre Reforma Judicial
Por otra parte, el tema de la Reforma Judicial no pasó desapercibido durante el Sexto Informe de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pues a la mitad de su discurso de este domingo habló sobre la polémica propuesta y aprovechó para realizar una dinámica con las personas que asistieron.
AMLO reconoció que sería criticado por lo que les iba a pedir a sus seguidores y simpatizantes que llenaron la Plaza de la Constitución; sin embargo, dijo que consideraba necesario llevarlo a cabo pues se trata de una reforma importante.
Luego de hablar sobre los avances en materia de economía, la fortaleza del peso, generación de empleo, los programas sociales y hasta los logros deportivos en los Juegos Olímpicos y la inversión en estadios de beisbol, el presidente de la República pidió a los presentes conocer su opinión sobre la Reforma al Poder Judicial.
“Hemos denunciado con hechos los actos de corrupción e influyentismo que predominan en el Poder Judicial, debido a ello enviamos al Congreso una iniciativa para que el pueblo elija a jueces, magistrados y ministros, con el propósito de que impartan justicia en beneficio de todos y no estén al servicio exclusivo de la delincuencia organizada y la delincuencia de cuello blanco, y que estén al servicio del pueblo”, dijo el presidente.
¿Cómo votaron en el zócalo por la Reforma Judicial?
Antes de consultar a los asistentes, AMLO reconoció que sería criticado por lo que estaba a punto de pedir, pero que le parecía divertido por la manera en que hace enojar a sus detractores que caen al ridículo, pero “no podemos vivir tan aburridos”.
Tras esto, AMLO preguntó que, si los ministros y jueces deben ser elegidos por el pueblo o por el presidente, a lo que los asistentes contestaron a coro que debería ser el pueblo. El mandatario fue más allá pues pidió que se hiciera a mano alzada.
Al preguntar si jueces, magistrados y ministros deben ser elegidos por el presidente y el Legislativo, la respuesta fue nula, pero al consultar que, si debía ser el pueblo, todos levantaron la mano.
Asimismo, aprovechó para enviar un mensaje a Estados Unidos y Canadá, países que a través de sus embajadores han manifestado su preocupación por que la reforma judicial conlleve a la elección popular de los impartidores de justicia.
“Para que lo internalicen nuestros vecinos, amigos de Estados Unidos, lo digo con todo respeto. Que no olviden que la democracia en Estados Unidos comenzó eligiendo el pueblo a los jueces, no olviden eso. Si quieren bibliografía que busquen La Democracia en América, de (Alexis de) Tocqueville”, expresó.
AMLO se va con gran apoyo
El Presidente Andrés Manuel López Obrador cerrará su Gobierno presidencial el próximo 1 de octubre con una aprobación del 73 por ciento, luego de seis años de su victoria electoral en 2018, reveló la casa encuestadora De las Heras Demotecnia.
La “Encuesta Nacional de Evaluación del Sexenio”, publicada en agosto de este año, señala que, de las personas participantes en el sondeo, el 73 por ciento aprueba el desempeño que el tabasqueño realizó como Presidente de la República.
Dicha cifra contrasta con el 22 por ciento que lo desaprueba. Entretanto, otro cuatro por ciento es indiferente a su trabajo como Presidente y uno por ciento no supo qué decir al respecto.
La aprobación de López Obrador tuvo momentos altos y bajos; sin embargo, lo reportado por De las Heras expone que el mandatario nunca bajó del 55 por ciento, siendo 59 puntos su evaluación más baja, esto un año y seis meses después del inicio de su gestión.
El Presidente comenzó con una aprobación del 80 por ciento, esto luego de que se cumplieran sus primeros 100 días de mandato, por lo que la popularidad del titular del Ejecutivo tan sólo sufrió un cambio del siete por ciento.
Su desaprobación, por su lado, también presentó variaciones: a 100 días del inicio de su Gobierno, contaba con el 14 por ciento, por lo que subió ocho puntos más desde ese momento. El momento más alto de rechazo fue también al año y seis meses, cuando contó con 31 por ciento.
Al desglosar sobre las distintas actividades del Presidente, el 29 por ciento de los encuestados consideran que su mayor logro fue la ayuda a los adultos mayores, seguido de un ocho por ciento que piensa que lo mejor que hizo fue la implementación de programas sociales.
Los mismos encuestados señalan que lo peor que hizo López Obrador como mandatario fue no disminuir la inseguridad, rubro que contó con el 16 por ciento de concordancia de los participantes en la encuesta. Debajo de dicho aspecto, se encuentra la no mejora de las condiciones del Sistema de Salud Pública, con un tres por ciento de desaprobación.
Al responder si consideraban que el país bajo el mando del Presidente Andrés Manuel López Obrador vivió una transformación, el 82 por ciento cree que sí, el 15 por ciento cree que no y tres por ciento no sabe.
Dicha transformación, agrega la encuesta, fue para bien, según el 89 por ciento de los encuestados. Por el otro lado, un 11 por ciento cree lo contrario: que fue una transformación para mal.
Asimismo, el 74 por ciento consideró que la situación económica es mejor hoy en día con respecto a hace seis años, cuando empezó el Gobierno de López Obrador. De ese 74 por ciento, 37 consideran que es “mucho mejor que antes”, 36 que fue “mejor, pero no mucho” y uno por ciento “igual de bien”.
En cambio, otro 23 por ciento afirmó que la situación económica es peor que hace seis años: 12 por ciento peor que antes, ocho por ciento mucho peor que antes y tres por ciento “igual de mal”.
El 48 por ciento aseveró que la seguridad pública mejoró con respecto a hace seis años: 21 mucho mejor que antes, 25 mejor, pero no mucho; y dos igual de bien. Por otra parte, el 48 por ciento piensa lo contrario: 22 por ciento peor que antes, 13 “mucho peor que antes” y 13 por ciento igual de mal.
En el tema de salud pública, el 66 por ciento considera que mejoró, mientras que el 29 restante piensa lo contrario: 12 por ciento cree que fue mucho peor que antes, 13 por ciento peor que antes y cuatro igual de mal.
La encuesta realizada por De Las Heras Demotecnia fue efectuada a nivel nacional a través de una encuesta telefónica el pasado 23 de agosto de 2024. Para dicho sondeo fueron contactadas personas mayores de 18 años que cuentan con línea telefónica fija, generando un total de mil 015 entrevistas efectivas.
AMLO recuerda que su gabinete es paritario y presume igualdad en su gobierno
Al momento de enumerar los logros de su sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que su gobierno se ha caracterizado por garantizar la igualdad en todos sentidos.
Desde el Zócalo de la Ciudad de México, el mandatario mexicano presentó su último informe de gobierno y recordó que en junio de 2023 tenía un gabinete paritario conformado por 10 mujeres y 10 hombres.
Cabe recordar que son del sexo femenino, quienes ocupan puestos clave, como Luisa María Alcalde, secretaria de Gobierno, Alicia Bárcena, secretaria de Relaciones exteriores; Rosa Icela Rodríguez, titular de Seguridad federal; Raquel Buenrostro, secretaria de Economía, y más.
«Es un timbre de orgullo que hemos fortalecido los valores morales, culturales y espirituales. Combatimos al racismo, clasismo y discriminación», expresó AMLO y miles de los asistentes a su discurso en el primer cuadro del país lo aclamaron con porras y aplausos.
Sexto informe de López Obrador, desde el Zócalo: “Nunca ha puesto barreras con la gente el señor”
Para un presidente cuya última referencia política data de hace 90 años —Lázaro Cárdenas, ni más ni menos—, el presente es puro triunfo: solo es cuestión de tiempo que la historia le ponga en el pedestal que merece. Quién sabe qué tenía en la cabeza Andrés Manuel López Obrador en la mañana de este primero de septiembre, antes de iniciar una de las últimas jornadas festivas de su mandato. ¿Pensaba en la gloria futura, en la popularidad presente? ¿O quizá en La Chingada, su rancho en Chiapas, a donde dice que piensa retirarse a partir del mes que viene? Sea como fuera, su discurso mostró enseguida un recorrido enorme, décadas, siglos, la temporalidad que le gusta, la de los próceres, donde se inscribe.
“Juntos haremos historia”, decía el eslogan de Morena allá en el primer semestre de 2018, cuando todo lo que hoy se conoce aún se ignoraba. No podía equivocarse el partido del mandatario: harían historia, fuera cual fuera. La pelea ahora es definir si es una historia buena o mala, si acaso admite grises, matices. Nadie en el Zócalo dudaba de que ha sido buena. Javier Rojo y Ana Roa, vecinos de Ecatepec, que escuchaban al mandatario junto a la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), decían que “ha habido un cambio, no radical, pero sí con muchas modificaciones”. Rojo, veterinario de 62 años, señalaba que “lo mejor ha sido que ha disminuido la corrupción. Existe, pero no tanto”.
La sede de la SCJN recordaba a los presentes la potencia y flexibilidad de la capital mexicana, capaz de integrar la fiesta del último informe del presidente saliente, con decenas de miles de personas en el centro, la marcha contra la reforma judicial que impulsa el mandatario, a la misma hora, en el Paseo de la Reforma, no muy lejos de allí, y las normalidades clásicas del domingo: el paseo ciclista, las carpas de barbacoa, las crudas curándose en los mariscos, etcétera. Exuberancia urbana, normalidad cívica, banderas por todos lados, pancartas y tacos de canasta.
Cualquier que se haya asomado al Zócalo no ha podido ignorar la enorme feria de recuerdos construida alrededor del mandatario, cabecita de algodón, en la voz de los marchantes, una industria en crecimiento. La evolución del merchandising obradorista es una cosa de escándalo. Ahora que Oasis ha anunciado nuevas giras, su equipo de promoción debería estudiar el caso del tabasqueño, que aparece ya en medias, llaveros, básculas, monederos, banderas… Y a buen precio, tres pares de calcetines con la cara del presidente salen a 60 pesos, tres dólares.
Lo de este domingo ha sido extraordinario, más si se compara con ocasiones pasadas, la última, por ejemplo, la victoria de Claudia Sheinbaum en las elecciones de junio, celebración algo apagada. Si la memoria del que escribe no es del todo catastrófica, diría que los muñecos parlantes de López Obrador son relativamente novedosos. Y todo un acierto cultural. ¿Quién no ha deseado, con toda su alma de parrandero, cantar a lágrima viva una canción de Juan Gabriel, mientras su amlito le hace coros al ritmo de, “por el bien de todos, primero los pobres”?
El Zócalo se ha llenado, como siempre que aparece el presidente, que goza todavía de unos niveles de popularidad altísimos. En la calle 20 de noviembre, María Lourdes Vargas, de 71 años, gritaba que viva México, junto a su nieta, Daniela, de 28. Las dos habían venido de Tultitlán, en el Estado de México. “Ha sido un hombre muy inteligente”, ha dicho la abuela. “Nunca pone barreras con la gente el señor”, ha añadido, mientras la nieta asentía con la cabeza, muy orgullosa, muy consciente de estar allí.
Porque era orgullo lo que respiraban los presentes, un orgullo de trinchera, de ser de ahí. Pasado el mediodía, con dos horas casi de discurso, el ambiente era alegre y el calor una pequeña incomodidad. No ha sido difícil recordar aquel viaje de López Obrador, hace casi seis años, en su Volkswagen Jetta blanco, por la calzada de Tlalpan. Iba el mandatario al Congreso de la Unión y en esas un ciclista se le acercó y le dijo que en él confiaban. Su mujer, Beatriz Gutiérrez Müller, grabó la escena con el celular. En el parque temático de la celebración política que ha sido el Zócalo este domingo, extrañaba no encontrar playeras con esa escena serigrafiada. Hubiera sido un éxito.
Para los castristas catastrofistas —o anticastristas, para el caso da lo mismo— que aventuraban una arenga de histórica extensión, el evento les habrá parecido breve, conciso, incluso. Poco más de dos horas. Más allá de lo que ha dicho, la gente recordará el lugar, el zócalo, el espacio de encuentro del obradorismo. Otros presidentes cerraron sus mandatos en privado. Enrique Peña Nieto, sin ir más lejos, encerró a los encorbatados en Palacio Nacional. Su antecesor, Felipe Calderón, hizo lo mismo. Pero López Obrador, hombre de extremos, decidió hace tiempo que a comunicar no le ganaba nadie. Y desde luego su despedida no iba a ser diferente.
