El porrismo en su máximo esplendor

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 07 de Enero, 2022 (Fuente: Agencias).- La mañana del pasado martes 4 de enero se manifestaron a la manera de vil porrismo funcionarios universitarios de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), exigiendo la libertad de quien muchos consideran como el porro mayor, Eduardo Martínez Helmes (E. M. H.), alias “El Chapito”, con la toma de transporte urbano, bloqueando la avenida Universidad bajo el visto bueno del actual rector Eduardo Bautista Martínez, quien también se encontraba entre los manifestantes, logrando con ello sólo el disgusto de los automovilistas y usuarios del transporte urbano.
Cabe resaltar que E. M. H fue detenido el 31 de diciembre del 2021 por el delito de fraude fiscal y a la fecha se encuentra recluido en el penal de mediana seguridad de Tanivet, Tlacolula.
Personajes con amplia trayectoria porril estuvieron al frente del mitin, como el caso de Leticia Mendoza Toro, ex rectora de la UABJO, esposa de Nahúm Carreño Vásquez, ejecutado el 25 de septiembre de 1995 en Ciudad Universitaria; recibió 16 balazos cuando caminaba por la explanada, frente a rectoría.
A la muerte de su marido, ella tomó las riendas de los grupos de porros, así como del STAUO (Sindicato de Trabajadores y Académicos de la Universidad de Oaxaca), en ese entonces “Los Guachos” y “Chivos”, fueron los grupos de porros que ella ocupó para así poder ascender a la rectoría .
Otro personaje es el arquitecto Enrique Mayoral Guzmán, quien desde el 2006 se ha vuelto el casique de la Facultad de Arquitectura y ha fungido dos veces como director de la misma, con porros como “El Pinky” y “Los 5 Señores”, ha sabido adueñarse y controlar esta facultad.
Detrás del telón también figuró Amilcar Sosa Velasco, quien con el control de las facultades de Odontología y Enfermería, ha sabido vivir bien y cómodamente con su testaferro César Rabadan y Alejandro Velasco, alias “El Perro”, con quienes ha logrado saquear las arcas de ambas facultades; el pasado martes envi+o a sus más cercanos colaboradores al mitin para hacer notar su presencia, aunque no al frente, pero sí entre la multitud.
Maleantes y comerciantes también hicieron su arribo a esta honorable convocatoria, como Adán Mejía López y Lenin Gómez, así como el porro Pedro García, ex miembros de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos De Oaxaca), arribaron al campus universitario con la bandera de luchadores sociales y mártires de los gobiernos, sabiendo que son ellos los que tienen las calles y el Centro Histórico de la capital de Oaxaca, lleno de comercio informal, que cobran piso a cada uno de los vendedores ambulantes y tienen en jaque al comercio establecido; hoy con un discurso lleno de mentiras quieren hacer creer que son auténticos luchadores sociales, pero todos saben que hace años los luchadores se terminaron, ahora sólo hay vividores sociales, como estas lacras, asimismo, se asomaron bajo la sombra de los árboles los porros que antaño han hecho daño a la UABJO, entre ellos apareció “El Sonrics”, quien ha sabido vivir de la venta de espacios a las diferentes escuelas y facultades de la universidad, así como la venta de calificaciones y droga al interior del campus; junto a él aparecieron otros delincuentes, como los apodados “Los Pelones”, quienes se han dedicado a la extorsión y venta de droga en el municipio de Xoxocotlán, así como los maleantes de Cinco Señores encabezados por “El Tayson”.
Jhovany Cabrera Ramos, el máximo delincuente de la Facultad de Contaduría y Administración, fue quien se encargó de dar pie a su demás pandilla de criminales, entre ellos el porro Amado Wilches Ramiro, director de Prepa 5, quien tiene en su historial delictivo denuncias sobre acoso sexual de las preparatorianas.
Cabrera Ramos lleva en su haber múltiples denuncias de abuso de poder y enriquecimiento ilícito cuando fungió como director de la FcyA, además de pertenecer a una célula del crimen organizado en la ciudad capital.
Otro flamante abogado es Erick Gómez, quien fue el encargado de reclutar a todos los grupos porrilles en representación de “El Chapito”; este abogado, quien ha sido socio y mano derecha de Eduardo Martínez Helmes y con quien ha disfrutado de todo el dinero robado a la Máxima Casa de Estudios, hoy pretende escudarse atrás de los universitarios para salvar su pellejo, poreque, según fuentes de la Fiscalía, es el que le sigue en la lista de órdenes de aprehensión, así como también Jhovany Cabrera.
Aparecieron también porros como “El Chava Taquero”, “El Krosty”, “El Julio Mora”, así como también “El Perro”, quien hace un mes intentó amedrentar a los que mantenían la toma de Ciudad Universitaria, el Sindicato de Trabajadores y Académicos de la Universidad de Oaxaca (STAUO), por órdenes de Martínez Helmes, para que dejaran de pedir la salida del actual rector Eduardo Bautista, con el grito de “Helmes no estás solo”, esta tribu porril pretende presionar al gobierno para que dejen en libertad a “El Chapito”, cosa que se ve imposible, ya que el gobierno dio su postura de no más tolerancia a estos grupos de poder y porrismo en la UABJO.
El pleito por la UABJO huele a corrupción
Por otra parte, el gobierno del estado, desesperado, porque va a perder la elección para gobernador, mueve a su peón Enrique Martínez, dirigente de una fracción del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad (STAUO), para que desestabilice a la Universidad y detiene al ex rector Eduardo Martínez Helmes, acusándolo de Defraudación Fiscal Agravada, en perjuicio del subsidio de la Universidad, con el propósito de imponer un rector de su confianza.
El acusado Eduardo Martínez Helmes denuncia que su detención es una maniobra política del gobierno del estado, que viola la autonomía universitaria, porque es inocente, ya que las auditorías practicadas en los cuatro años de su mandato como rector y en los del actual rector, los declaran sin deuda alguna.
Pero los predios, casas y edificios ubicados en la población de Zaachila y atrás de Ciudad Universitaria, dicen lo contrario. Varias de estas propiedades están a nombre de prestanombres y también existen empresas fantasmas, como la famosa TAXX ANSWERS, por medio de la cual se desviaron cantidades de dinero del subsidio universitario.
Eduardo Martínez Helmes, apodado “El Chapito”, tiene a su servicio al actual rector Carlos Eduardo Bautista Martínez, quien ya no es rector desde el día 13 de mayo de año 2020 y la prórroga que le dio la Comisión Electoral es ilegal y, sin embargo, los gobiernos, federal y del estado, le siguen entregando el subsidio. Con este dinero del subsidio siguen comprando dirigentes, maestros, estudiantes, trabajadores y porros.
Tiene también a su servicio a la secretaria de finanzas, al director de nóminas, al abogado general y a muchos más.
El rector actual y la Secretaria General de la Universidad, Leticia Mendoza Toro, son sus cómplices. Leticia Mendoza, tiene como padrino político al diputado priísta Alejandro Avilés.
Cuando Eduardo Martínez Helmes era rector de la universidad, se acercó a los dirigentes del partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), y estos le dieron varias posiciones políticas, pero en las pasadas elecciones municipales los traicionó, apoyando en Huajuapan de León con todos los maestros y estudiantes de la preparatoria número tres al panista Luis de León, y en la capital de Oaxaca apoyó al priísta Javier Villacaña, en contra de MORENA.
Además, el Partido Unidad Popular y el MULT meten su cuchara en este asunto que no conocen. Pero, voces al interior de la UABJO, señalan que esta organización tiene su cuota en las inscripciones. En otras palabras, cada nuevo ciclo escolar piden espacios para inscribir a sus recomendados en escuelas y facultades.
De este modo, con la marcha que realizaron el pasado miércoles, el MULT está pagado la cuota, con la mini marcha, en defensa del ex rector de la UABJO, no de la autonomía universitaria.
Además, varios rectores recientes han robado el patrimonio de la Universidad de Oaxaca.
En la Ley Orgánica de 1955, dice uno de sus artículos que pertenecen a la universidad 180 hectáreas de terreno ubicadas en la población de Río Grande, Jamiltepec, las que durante la rectoría del licenciado Ildefonso Zorrilla, desaparecieron.
Homero Pérez Cruz, Hermenegildo Velásquez Ayala y Leticia Mendoza Toro, afiliados al STAUO, en su administración resultaron con varios negocios y propiedades, y hasta tenían un negocio de compra-venta de terrenos.
Ojalá que el gobierno federal, que entrega a la universidad el 90% del subsidio, intervenga para poner orden.
UABJO, botín de universitarios y gobernantes
Crónicas de la ínsula / Cuauhtémoc Blas
Por otra parte, la autonomía de la UABJO le ha servido, tanto a la camarilla universitaria que la saquea desde hace más de 40 años, como a los diferentes gobiernos estatales. Ambos la quieren y la tienen derruida, sin conciencia universitaria ni conciencia política.
La primera la tiene desmovilizada para saquear su presupuesto y en los últimos años cobrar de 15 mil hasta 150 mil pesos de admisión, ya sea como cuota de inscripción o venta de espacios de manera dizque informal. Los gobiernos obtienen su primera ganancia al tener una institución acrítica y desmovilizada, además de los negocios que realiza con las autoridades universitarias.
Son esos dos grupos quienes se la disputan desde hace un par de años: los grupos porriles y sindicales de Abraham y su familia y amigos contra los del actual grupo gobernante de los Murat. No hubo acuerdos comerciales sólidos, como si los hubo en el sexenio anterior.
En el sexenio de Gabino Cué fue pública la colaboración del entonces rector hoy detenido, Eduardo Martínez Helmes, hijo del cacique Abraham Martínez Alavés, con el vicegobernador ex oficio de Cué, Jorge Castillo. Los negocios con proveedores, destacadamente los outsourcing, fueron viento en popa.
Continuación del control porril
El grupo político de la UABJO que la dominó desde los últimos años de la década de los 70 del siglo pasado, con el STAUO del prócer porril, Nahún Carreño Vásquez, dejó de tener el control de la institución en el 2004, con sus últimos rectores Leticia Mendoza Toro y Hermenegildo Velázquez Ayala, al fundarse poco antes el nuevo sindicato, SUMA, de Abraham Martínez Alavés.
SUMA ganó ese mismo año su primera rectoría con Francisco Martínez Neri, y desde entonces no la suelta, siguieron: Torres “Pingüino” Valdés, Eduardo Martínez Helmes (hijo del cacique) y el actual Eduardo Bautista, quien al resultar el más fachada de todos, ha sido premiado con dos años más, luego de vencido su periodo legal de cuatro años de rectorado, con el pretexto de la pandemia de la COVID 19.
Universidad sindical o laboral, gobernada por esos grupos gremiales, con sus bandas de “porros”. Alejada de lo académico, tiene seis sindicatos, de los cuales dos están divididos y actúan como si fueran independientes, de manera que la UABJO tiene al menos ocho grupos que presionan sobre el control de sus cargos, direcciones y los recursos. Tanto es así, que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha señalado la irregularidad de que entre sus rubros de gasto, la UABJO destine “pago por actividades sindicales”, además del total de 500 millones de pesos que no se han comprobado, según auditoría de la misma ASF hasta el año 2018.
Cada inicio de año todos esos gremios exigen aumentos y revisión de sus contratos de trabajo. Presionan con paros y hasta huelgas, los cuales no dejan de suscitarse durante el año, de manera que los estudiantes de la UABJO llegan a perder al menos dos meses de su calendario escolar. Esto afecta de manera irreversible su formación, al no cumplirse el programa de estudios. Ello sin descontar que tengan un programa y buenos maestros, pues la mayoría son de asignatura y de escasa calificación.
Universidad desmantelada
Los maestros eméritos o de tiempo completo fueron reemplazados por los conocidos como “maestros-porros”, que aseguran sus votos al grupo caciquil, junto con los de sus alumnos presionados con calificaciones, fiestas y hasta violencia. Por eso la UABJO se encuentra en los últimos lugares de calidad académica de las universidades del país.
Esa es la democracia universitaria y la autonomía por la que dicen que el hoy encarcelado “Chapito”, ex rector Eduardo Martínez, lo han crucificado en la cárcel. Quieren autonomía para seguir gozando de impunidad. Lo único que quieren dar a cambio al gobierno es la gobernabilidad de una universidad acrítica y en ruinas.
Todo esto se ha dado a lo largo de más de 40 años con el visto bueno de todos los gobiernos estatales. Lo que universitarios y gobernantes se disputan es el control de la rectoría y de los recursos de la UABJO. Desde octubre de 2020 el gobierno lanzó a su empleado a buscar la rectoría, al notario y subsecretario de administración del gobierno estatal, Gilberto Gamboa Medina. No fructificó, pero la pugna continúa. En diciembre pasado el rector-encargado demandó y cesó a tres funcionarios universitarios que hacían negocios con contratistas ligados al PRI-gobierno. Ahora “El Chapito”, quien no sólo tiene el problema fiscal, sino otras viejas cuentas pendientes, fue detenido por la Fiscalía General del estado.
La historia es larga, el cacicazgo de Abraham y socios se tambalea. La UABJO ha caído demasiado, hasta llegar a estos límites: sin calidad académica, con un rector espurio y con un desfalco monumental. No tienen fuerza moral para convocar a la defensa de la autonomía, pues lo que eso significa en sus discursos es la defensa de su coto de poder y dinero. No hay a quien irle.
La ingerencia de Murat Casab impidió la academia en la UABJO
En tanto, el prestigio académico y la trayectoria de lucha de los fundadores del Sindicato Universitario de Maestros (SUMA), permitió arrebatar el control de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca al grupo corrupto y porril, amparado en el STAUO, que sometió por 30 años a la otrora máxima casa de estudios.
Con el respaldo de la Secretaria de Gobernación, Marco Antonio Niño de Rivera, y los porros qué pronto se convirtieron en maestros, con el antecedente de malos estudiantes y sin título, el STAUO se apoderó del control total de la universidad, tras un breve periodo en el que estuvo al frente como rector, el extinto maestro Felipe Martínez Soriano, nada menos que hermano del que sería, tres décadas y después de muchas luchas, el rector de la alternancia, el maestro Francisco Martínez Neri.
Responsable de la elaboración de los estatutos de SUMA, el maestro Jaime Mayoral Gómez compartiría cartera en el Comité Fundador, con el primer Secretario General, el maestro Abraham Martínez Alavez, quien concretó el esfuerzo que otros maestros habían iniciado antes, con figuras como el Colegio de Catedráticos, que enfrentó, en su momento, el poder de Nahúm Carreño Vásquez, poderoso porro que controlaba al STAUO.
La resistencia pacifica de maestros, trabajadores y estudiantes en contra del control violento del grupo porril, hizo posible que gradualmente se fortaleciera la oposición, con cada vez mayores triunfos en las elecciones de directores en Escuelas y Facultades, hasta que se concretó la alternancia con Martínez Neri.
Aquella derrota para el priísmo representado por el STAUO, generó la reacción del gobernador José Murat Casab, quien, sin el menor rubor, violentó la autonomía universitaria y condicionó el reconocimiento de Martínez Neri como rector, a cambio de la imposición de la mayoría de los funcionarios de la nueva administración de la UABJO.
En ese momento, Murat Casab descarriló el proyecto de rescate académico de la universidad, al auspiciar una permanente lucha por el poder que género inestabilidad y disputa, pues el grupo de funcionarios apoyados por el gobernador se dedicó a preparar la recuperación del poder, tarea que les había asignado el máximo jefe priísta, el gobernador.
En la siguiente elección, con el maestro Rafael Torres Valdés, SUMA y su dirigente, el maestro Abraham Martínez Alavez, consolidaron su fuerza en la UABJO, pero el rector, integrante de una familia de tradición priísta, recibió línea del arrebatar el control a SUMA, generando desconfianza y división en el gremio que lo llevó al poder.
El consenso de los integrantes de SUMA permitió al maestro Eduardo Martínez Helmes, quien había sido secretario particular en las dos administraciones, figurar como candidato y ganar por amplio margen.
El nuevo rector se distanciaría pronto, aunque gradualmente, de su padre, el maestro Abraham Martínez Alavez, quien no ocultaba su rechazo a prácticas de opacidad y nada transparentes, y entrega de posiciones y acuerdos con grupos nada éticos ni académicos de la universidad.
Al terminar su periodo, Martínez Helmes se había transformado, con una visible riqueza y mayor ambición, que sus adversarios utilizaron para emprender una descomunal campaña de desprestigio en contra de toda su familia, cuya honorabilidad es bien conocida por la mayoría de los maestro y trabajadores universitarios.
Mientras Eduardo Martínez Helmes, “El Chapito”, se quedó con el control de la universidad, a través de Eduardo Bautista Martínez, y seguía acumulando fortuna, su padre mantuvo firme su liderazgo, con la sencillez y honestidad que le reconocen los universitarios.
Los excesos y el distanciamiento con su padre, quien lo educó en el esfuerzo, la superación y la honestidad, hicieron vulnerable a “El Chapito”, quien fue aprehendido el 31 de diciembre último, y según sus abogados, podría salir libre de los cargos que le imputa el ministerio público del fuero común.
