La Clayuda, un delicioso manjar

Oaxaca, Oaxaca, Domingo 26 de Julio, 2020 (Fuente: Agencias).- “UNA CLAYUDA” con “C” DISFRUTÓ el presidente Andrés Manuel López Obrador en su visita a Oaxaca, luego que la CLAYUDA ganara el concurso de Netflix al mejor, supuestamente, antojo y alimento “CALLEJERO”.

Primero, lamentable título del concurso, porque no es un alimento callejero, la CLAYUDA es un alimento típico de la región Valles Centrales de Oaxaca y, preparadas, es cierto que también es común adquirirlas en las noches, cuando el hambre del transeúnte necesita aplacarse, y qué mejor que disfrutar de dicho manjar.

Desde hace más de 30 años, las CLAYUDAS se hicieron famosas en la 4ª calle de Los Libres, en el Centro Histórico de la capital de Oaxaca, donde, Doña Martha, con su sazón preparaba unas ricas CLAYUDAS, que lo mismo eran degustadas, por trasnochadores, turistas o familias enteras, que no podían resistirse a cenar el rico manjar, acompañado de unas exquisitas patas de cerdo en vinagre, o un buen pedazo de tasajo asado, chorizo o cecina y, por supuesto, un rico café de olla.

Hoy, las famosas tortillas DOÑA MARTHA aún pueden degustarse en la segunda calle de Libres, donde la hija y hermana de la famosa cocinera oaxaqueña, siguen elaborando las famosas CLAYUDAS.

Cabe señalar que, sobre la segunda calle de Las Casas, a un costado del mercado “Benito Juárez”, un grupo de cocineras, desde épocas pasadas, también siguen ofreciendo desde hace varias décadas las famosas CLAYUDAS.

NOTA DE CULTURA

(“Píldora de Cultura”, dijera el ilustre profesor e investigador del español Don Salimoy, en la capital Oaxaqueña)

Coincidiendo en un conocido diario de la capital oaxaqueña, Don Salimoy y el profesor, columnista e investigador Luis Aquino, se propusieron investigar cuál era el verdadero nombre de la famosa tortilla: “CLAYUDA” o “TLAYUDA” y, ambos, después de varias discusiones, coincidieron en la investigación del profesor Merlín.

El profesor Luis Aquino, mixteco, originario de Cuilápam de Guerrero, llegó a la conclusión, luego de investigar, que la “CLAYUDA” debería pronunciarse con “C”, porque, como el quesillo oaxaqueño, también la fabricación de la misma fue manera fortuita.

Escribía el profesor Luis Aquino: “Luego de que una tortillera de la región Valles Centrales, posiblemente de San Antonio de la Cal, por error echara “cal” de más a su olla de nixtamal, al día siguiente, cuando su marido ya estaba listo para irse al campo con su morral de tortillas calientitas, con sorpresa vio que su nixtamal estaba pasado de cal”.

“A la señora, por la prisa, no le quedó más que utilizar aquel maíz y, con un molinillo claveteado en un tronco, bajo la sombra del corredor de la casa, presurosa molió su nixtamal y, aplastando su tortillera de madera, colocó aquella tortilla sobre el comal de barro”.

“Grande fue la sorpresa de la señora, que el resultado de su nixtamal fue una tortilla entre muy resistente, pero no tan dura como para que su marido le echara el diente. Así que la señora preparó los tacos de frijoles con huevo para su esposo, quien presuroso partió para el campo de labor”.

Por error, entonces, la tortillera descubrió la hoy famosa tortilla “CALUDA” y, como resultó del gusto de la gente, sobre todos de los jornaleros, porque no se deshacía como ocurría con las tortillas blandas, con el transcurrir del tiempo el término tortilla “CALUDA” migró al nombre de “CLAYUDA”, nombre que se le dio por su resistencia, comparada con la de los jornaleros rudos, aquellos que épocas pasadas eran llamados “tlayudos”.

Hace unos años, desde la Secretaría de Turismo del gobierno del estado, un funcionario, ahora diputado, tuvo la encomienda de llevar a cabo una feria de la famosa tortilla en el municipio de Tlalixtac de Cabrera y, equivocadamente, llamaron al evento “FERIA DE LA TLAYUDA”, porque erróneamente pensaba que dicho alimento era originario de TLA-LIXTAC DE CABRERA. De ahí hasta la fecha, el término tlayuda se extendió, y hoy hasta dicen que es una palabra náhuatl, cuando es un descubrimiento de indígenas zapotecos.

Mientras tanto, los oaxaqueños seguiremos disfrutando nuestras deliciosas CLAYUDAS, y hacemos una invitación a los visitantes que no dejen de probar este rico manjar, ahora preparado de diferentes formas.