Universidad para el Bienestar se hunde

*La institución educativa ubicada en Nochixtlán naufraga entre denuncias, miedo y desprestigio
Oaxaca, Oaxaca, Lunes 18 de Mayo, 2026, (Fuente: Nuevo Siglo Noticias).- Lo que nació en 2019 como “la gran esperanza educativa” para los jóvenes de la Mixteca, hoy enfrenta una severa crisis interna marcada por inconformidades estudiantiles, conflictos laborales, caída alarmante de matrícula y fuertes cuestionamientos sobre su funcionamiento.
La Universidad para el Bienestar Benito Juárez García, sede Asunción Nochixtlán, comenzó con más de 100 estudiantes llenos de ilusión y promesas de transformación social. Pero siete años después, el panorama es completamente distinto: grupos reducidos a apenas una decena de alumnos, descontento generalizado y una comunidad universitaria que denuncia abandono institucional.
Estudiantes, egresados y personas cercanas a la institución señalan presuntos malos tratos, falta de capacidad para resolver problemas académicos, actitudes déspotas y un ambiente escolar cada vez más tenso.
Algunos alumnos aseguran tener miedo de denunciar públicamente por temor a represalias académicas o administrativas.
Pero el golpe más duro lo están viviendo los egresados.
Lejos de abrirles puertas, sus títulos y cédulas profesionales hoy generan dudas y desconfianza en algunas instituciones y espacios laborales, donde incluso han llegado a cuestionar la autenticidad de sus documentos.



Sí… jóvenes que confiaron años de esfuerzo, sacrificio y recursos familiares en una universidad pública, hoy enfrentan el miedo de que su carrera profesional no tenga el reconocimiento que les prometieron.
Mientras tanto, crecen los cuestionamientos por la falta de convenios académicos sólidos, poca vinculación institucional, escasa proyección profesional y una preocupante ausencia de liderazgo visible dentro de la universidad.
A esto se suman denuncias por despidos de docentes desde 2021, conflictos laborales sin resolver y señalamientos internos sobre favoritismos, divisiones y un ambiente laboral desgastado.
La comunidad universitaria exige respuestas claras, transparencia y una revisión urgente de las condiciones académicas y administrativas en la sede de Nochixtlán.
Porque una universidad no fracasa solamente cuando se queda sin presupuesto…
Fracasa cuando pierde la confianza de sus estudiantes, de sus maestros y hasta de sus propios egresados.
