Dueño de colegio privado reta a la autoridad

*Familia Sarmiento exige al Municipio acreditar que su predio es vía pública antes de ordenar alineamiento; advierten que bloquear instalaciones educativas es un delito
Oaxaca, Oaxaca, Jueves 12 de Marzo, 2026, (Fuente: elpinero.mx).- La familia Sarmiento sostiene que el predio en disputa con vecinos de la calle Volcán de Fuego de colonia Volcanes (en la capital de Oaxaca) es propiedad privada plenamente documentada, y que la autoridad municipal tendría que demostrar primero que el área en cuestión se convirtió en vía pública antes de exigir cualquier alineación.
Así lo expuso el abogado de la familia, Marco Antonio Ayuso Rodríguez, tras una reunión sostenida este martes con colonos inconformes.
El litigante precisó que la familia cuenta con escrituras que abarcan con exactitud las líneas y colindancias del inmueble hasta donde se encuentra la barda —de aproximadamente cien años de antigüedad—, límite reconocido por resoluciones presidenciales, entre ellas una resolución de inafectabilidad que determina que el predio ya no puede ser afectado en materia agraria.
El predio forma parte de lo que fue la Ex Hacienda San Luis Beltrán.
Ayuso Rodríguez recordó que la familia ha cedido superficies a lo largo de décadas para distintos usos colectivos: terrenos para el núcleo agrario de Donají desde aproximadamente 1930, para una escuela y para canchas deportivas en la colonia Los Ríos, todas desprendidas del mismo inmueble.
“Ya no puede afectarse más porque ya duró mucho el reparto agrario”, sostuvo.
El conflicto se originó porque colonos reclaman cinco metros de espacio para banqueta, pero el abogado advirtió que hay desinformación porque los inconformes pretenden una alineación a lo largo de todo el perímetro del predio lo que representaría la cesión de aproximadamente una hectárea y media de terreno.
La familia presentó sus argumentos y pruebas documentales ante el Municipio y solicitó una reconsideración del oficio de alineamiento emitido.
De no obtener respuesta favorable, el siguiente paso sería interponer un amparo.
Ayuso Rodríguez señaló también que los vecinos han sido mal informados por funcionarios municipales, quienes les han hecho creer que la familia desacata una orden de ley cuando, en realidad, se trata de un trámite en revisión.
Los intentos de diálogo con el Municipio no han prosperado: “Quedaron en ir a la cita y nunca llegaron”, indicó.
Ante la posibilidad de que colonos bloqueen los accesos del Instituto Luis Sarmiento, plantel educativo privado ubicado en el predio, el abogado advirtió que tal acción implicaría una violación al derecho a la educación de los menores y, si se impidiera la salida de alumnos ya dentro de las instalaciones, podría constituir una conducta delictiva.
“La escuela está obligada a realizar acciones que vayan a proteger a los menores”, afirmó.
Como antecedente, la familia respalda su posición en una resolución del tribunal agrario firmada por el presidente Miguel Alemán Valdés el 29 de marzo de 1951 y publicada en el Diario Oficial de la Federación.
Advierte que los asentamientos irregulares establecidos a partir de 1975 en la acera opuesta a la barda “no respetaron el alineamiento para agrandar sus predios, generando ellos mismos la problemática que hoy quieren corregir invadiendo otro predio”.
La barda acumuló daños por afectaciones dolosas con maquinaria pesada y por los sismos de agosto y diciembre de 2025, lo que motivó una indicación de Protección Civil; al iniciarse los trabajos de nivelación, vecinos y organizaciones sociales obstaculizaron las labores e incluso cortaron con navaja una lona de protección perimetral.
La familia señala que desde 2001 distintos actores han intentado, mediante amenazas y difamaciones, acusar que los terrenos son producto de una invasión, y que el propio movimiento ha reconocido públicamente contar con contactos dentro del Ayuntamiento.
Pese a ello, hace un llamado al Municipio al respeto de las garantías constitucionales y la propiedad privada, e invita a los vecinos inconformes “a la civilidad y el diálogo”.
