La delincuencia se adueñó de la capital de Oaxaca

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 11 de Febrero, 2026, (Fuente: Prensa Libre Oaxaca).- El presidente municipal de la capital de Oaxaca, Raymundo Chagoya Villanueva, fue de las juventudes priístas, cuyos padres hicieron riqueza a la sombra de los gobiernos priístas.

Es yerno de Neftalí García, el mismo personaje dueño del negocio de Tubos y Conexiones, pero que en el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz hizo el negocio de su vida cuando se asoció con Bulmaro Rito Salinas para convertirse en los dueños de Ciudad Administrativa y Ciudad Judicial y venderlo después al gobierno de Oaxaca por una cantidad estratosférica y que liquidó el ex gobernador Alejandro Murat.

Ulises Ruiz Ortiz heredó una deuda por más de tres mil millones de pesos por estos edificios, un negocio a todas luces estuvo lleno de corrupción, porque se hizo con dinero público, pero se simuló inversión privada.

A pesar que los nombres de los inversionistas se ocultaron, finalmente estos fueron filtrados.

Fue entonces cuando el ex diputado local del Partido de la Revolución Democrática, y actual titular de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano, Alejandro López Jarquín, reveló en entrevista con el periodista Misael Sánchez, “que el gobierno del estado tendría que pagar más de 500 millones de pesos anuales por la renta de Ciudad Administrativa y de Ciudad Judicial, a los socios Bulmaro Rito Salinas y el empresario ferretero Neftalí García Arango.

El crédito fue autorizado por la administración de Ulises Ruiz Ortiz, quien hizo un compromiso de campaña para descentralizar las oficinas públicas de la capital, por el caos que provocaban las manifestaciones, marchas, plantones y bloqueos a la capital de Oaxaca.

Por eso, el ex diputado pidió que el caso fuera investigado a fondo.

Ese es el suegro del edil Raymundo Chagoya, quien actualmente es el constructor consentido del ayuntamiento de Oaxaca.

La transa del bacheo

Al inicio de su administración, Raymundo Chagoya anunció la inversión de 60 millones de pesos para bacheo de las calles de la capital oaxaqueña y 5 millones de pesos para el arreglo de luminarias; en el caso del programa de bacheo, 40 millones pondría el municipio y 20 el gobierno del estado.

Sin embargo, nunca se reflejó realmente este programa, pues hoy las calles de la capital oaxaqueña son un desastre, por lo que muchos ciudadanos señalan que el dinero fue a parar a los bolsillos de Raymundo Chagoya y de Noé Jara, hoy este último gran empresario transportista.

Pero junto con Noé Jara Cruz y Raymundo Chagoya llegó la delincuencia disfrazada de sindicatos, y las calles del Centro Histórico de la capital se llenaron de puestos ambulantes autorizados por ellos.

Se trajeron a porros de la UABJO y los nombraron inspectores de comercio, quienes cometen abusos, principalmente en contra de la gente más pobre, a quienes extorsionan y les quitan su mercancía.

Sintiéndose protegidos, los delincuentes se volvieron más violentos y han matado ciudadanos en asaltos y también a comerciantes.

También se incrementó el cobro de piso que ha llevado a muchos comerciantes a cerrar sus negocios.

Algunos comerciantes que se han negado a pagar piso han sido asesinados.

Los falsos tequios

Además, Ray Chagoya y Noé Jara prostituyeron el tequio, obligando a los empleados municipales a asistir todos los domingos a estos para simular que los ciudadanos lo acompañaban.

Las lluvias dejaron al descubierto la mala calidad de la pintura amarilla para pintar señales en las calles, pues rápido se despintaron.

Su cabildo

Por si fuera poco, el munícipe capitalino tiene en su cabildo a vendedores de droga y juniors, como el hijo del diputado federal Alejandro Avilés.