Denuncian posible matanza de tortugas

*Personas que transitaban por la zona reportaron el hallazgo de numerosos caparazones de tortuga marina, abandonados a escasos metros de la playa

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 12 de enero, 2026, (Fuente: Agencias).- Ciudadanos que pasaban por el lugar reportaron una presunta matanza de tortugas golfinas en la población Barra del Potrero, perteneciente al municipio de Santa María Tonameca, distrito de Pochutla, región Costa de Oaxaca.

La distancia entre Barra del Potrero y Escobilla es de aproximadamente 12 kilómetros de longitud costera, ya que forman los extremos de la misma playa dentro de Santa María Tonameca, siendo un corredor importante para la anidación de tortugas marinas.

La zona se encuentra en la carretera federal 200, entre Puerto Escondido y Pochutla, y se accede a Escobilla por una desviación de terracería desde el kilómetro 181.

Fue ahí, en ese poblado, que personas que transitaban por la zona costera de la Barra del Potrero, reportaron el hallazgo de numerosos caparazones de tortuga marina abandonados a escasos metros de la playa, lo que hace presumir la existencia de un sitio clandestino para el sacrificio de esta especie protegida.

De acuerdo con los testimonios, los restos fueron localizados dispersos en un área cercana a la franja costera, generando alarma entre habitantes y visitantes, quienes documentaron la escena y alertaron a las autoridades competentes.

El hallazgo apunta a una posible cacería ilegal de tortugas, práctica prohibida por la legislación ambiental mexicana.

De acuerdo con los reportes ciudadanos, varios caparazones del quelonio fueron localizadas a lo largo de la franja costera que conecta Barra del Potrero con Escobilla, una extensión aproximada de 12 kilómetros que conforma una misma playa y que históricamente ha sido reconocida por su relevancia ecológica, al ser sitio de arribadas masivas de tortuga golfina (Lepidochelys olivacea).

La zona afectada se ubica a un costado de la carretera federal 200, entre Puerto Escondido y Pochutla; el acceso a Escobilla se realiza por una desviación de terracería a la altura del kilómetro 181. En este tramo se concentra una intensa actividad turística y pesquera, lo que incrementa la presión sobre los ecosistemas costeros.

Este tipo de hechos no es aislado, debido a la falta de vigilancia ambiental, así como la posible caza ilegal, saqueo de nidos o afectaciones por redes de pesca como factores que deben investigarse. La tortuga golfina es una especie protegida por la legislación mexicana y por acuerdos internacionales.

“La playa es un santuario natural y hoy está siendo violentado. Pedimos que no quede en el olvido”, señalaron los denunciantes, quienes hicieron un llamado a la sociedad para documentar y reportar cualquier agresión contra la fauna marina.

El hallazgo se registró el pasado sábado, sin que hasta el momento se haya informado oficialmente el número exacto de ejemplares afectados ni las causas precisas de su muerte. Sin embargo, ambientalistas señalan como posibles factores la falta de vigilancia ambiental efectiva, la caza furtiva, el saqueo de nidos y la captura incidental en redes de pesca, prácticas que continúan representando un riesgo para la especie.

Aunque en la región existe presencia institucional para la protección de tortugas marinas, pobladores advierten que la vigilancia resulta intermitente o insuficiente, especialmente en zonas alejadas y durante horarios nocturnos, lo que permitiría la repetición de estos hechos. Asimismo, hasta ahora no se ha informado de sanciones o personas detenidas relacionadas directamente con este caso.

Según en otras ocasiones similares, PROFEPA ya ha atendido mortandades en la Costa de Oaxaca (incluye Tonameca y Huatulco) y en esos casos ha informado necropsias y destino final mediante entierro de ejemplares, asociándolo a marea roja e intoxicación (p. ej. ingesta de salpas).

También está publicado el Programa de Manejo del Santuario Playa Escobilla (CONANP), que da contexto de conservación y riesgos en el área.

Ante esta situación, organizaciones y habitantes hicieron un llamado a las autoridades ambientales federales y estatales, así como al gobierno municipal, para reforzar los operativos de vigilancia, investigar los hechos y aplicar sanciones conforme a la ley, además de fortalecer la participación comunitaria en la protección de las tortugas marinas.