Simulan restauración adecuada en inmuebles catalogados

*Millones de pesos en repillado de cantera en inmuebles históricos de la capital de Oaxaca

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 15 de Agosto, 2025 (Fuente: Revista Tucán).- Organismos encargados de la protección del patrimonio cultural de la humanidad en México han sido señalados por permitir el uso de técnicas de repillado de cantera en varios inmuebles catalogados como históricos en Oaxaca de Juárez (capital del estado), simulando una restauración adecuada. La práctica pone en riesgo la integridad de estos bienes y ha generado cuestionamientos por el gasto de millones de pesos.

Entre los inmuebles afectados se encuentran el Kiosco de la capital de Oaxaca, el Palacio Federal y recientemente la barda de la Iglesia de La Soledad, los cuales han sido sometidos a este procedimiento, pese a que se había promovido el uso de técnicas más avanzadas, como el láser y químicos especializados, para la limpieza de grafitis y la conservación de la cantera. Sin embargo, el resultado ha sido la aplicación del repillado tradicional, con costos elevados y daños visibles en el material original.

En el caso del Palacio Federal al que hace referencia este artículo, ubicado sobre la avenida Independencia del Centro Histórico, se ha reportado el desprendimiento del material recién restaurado, evidenciando la utilización de materiales inadecuados y cuestionando la supervisión técnica de los trabajos.

Hasta el momento, no se ha establecido responsabilidad sobre estos procedimientos. El nuevo director del INAH, antes delegado en Oaxaca, Joel Omar Vázquez Herrera, ha sido señalado como responsable directo de autorizar y vigilar los trabajos en los inmuebles mencionados, aunque no se han anunciado sanciones ni aclaraciones oficiales.

Especialistas y ciudadanos han expresado su preocupación por la preservación del patrimonio histórico de Oaxaca, considerando que estas prácticas de simulación de restauración no solo afectan la estética y autenticidad de los inmuebles, sino que también representan un despilfarro de recursos públicos destinados a la conservación cultural.