La mafia del poder en el IMSS comete ilegalidad

*Dieron de baja ilegal e injustificadamente a Lucero Ivonne como médico interno de pregrado, en el Hospital General de Zona número Uno “Dr. Demetrio Mayoral Pardo”
Mario GIRÓN
Oaxaca, Oaxaca, Viernes 15 de Febrero, 2019.- Todo el perverso poder de mujeres y hombres de la mafia en el poder, cobrando como funcionarios en la delegación estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), unieron fuerzas y cometieron para concretar una ilegalidad: dar de baja ilegal e injustificadamente a Lucero Ivonne como médico interno de pregrado, en el Hospital General de Zona número Uno “Dr. Demetrio Mayoral Pardo”.
En conferencia de medios, de cara a representantes de diversos medios de comunicación, la víctima de un delito contra la mujer, considerado como lo más sagrado, intocable en materia penal y constitucional y explicó los motivos que aparentemente fueron suficientes para suspender de manera violenta e ilegal como médico interno de pregrado:
“Llegar un par de minutos después de mi hora oficial de entrada, fue el pretexto largamente esperados por los funcionarios de la delegación del IMSS para inmediatamente darme de baja de manera injustificada”.
Narró que en julio de 2018 entró a lo que hoy es su pesadilla a cumplir con el protocolo de cumplir con el proceso obligatorio de médico interno de pregrado. Tofo empezó bien, sin embargo, un mes después de labores con alto sentido de responsabilidad, sus jefes le informaron que sería cambiada de adscripción laboral, es decir de Oaxaca de Juárez a Huatulco”.
La joven profesional de la medicina se defendió, en primer lugar se defendió, respondiendo que ella no había solicitado el cambio de base de trabajo, explicando que si estaba al servicio de los pacientes en el Hospital General de Zona número Uno “Dr. Demetrio Mayoral Pardo”, obedecía al conocimiento que estaba demostrando a través del aceptable promedio de calificación, lo cual le permito quedarse a servir en Oaxaca de Juárez.
Defenderse, pelear por el bienestar de su derecho, ese fue el error que hoy la mantiene en la derrota momentánea, pero sin embarga, la inspira a seguir luchando, el tiempo que sea necesario, hasta logar que el peso de la ley, la justicia y el honor llegue a los malos funcionarios del IMSS, hoy denunciados como presuntos responsables de los delitos: corrupción, tráfico de influencias, abuso de poder y autoridad, hostigamiento laboral, violencia de género, mala utilización de las instituciones, discriminación contra el embarazo y violencia obstétrica, ellos son:
Doctor, Víctor Manuel San Pedro Suárez, jefe delegacional de prestaciones médicas; doctora, Liliana Santiago Vásquez, coordinadora de Enlace y Planeación Institucional; doctora, Kena Guadalupe Herrera Lugo, Coordinadora Auxiliar Delegacional de Educación en Salud; doctor Israel Mendoza Mesinas, Coordinador de Educación en Salud del HGZ 03, Tuxtepec; doctora Laura Lidia Vásquez Martínez, coordinadora de Educación en Salud del HGZ01; doctor, Fernando Torres, Auxiliar de Educación en Salud del HGZ01, conjunto de mujeres y hombres en acuerdo para destruir el presente y futuro de una jovencita universitaria negándose a más de lo mismo, a corrupción que mantiene a Oaxaca en el último peldaño de la aspiración a progreso con justicia.
Frente a representantes de diversos medios de comunicación, Lucero Ivonne, ante la desgracia, pero aprendiendo el significado del valor civil, subrayó:
“Los nombrados abusaron del poder que detentan dentro del organigrama de gobierno del IMSS, para hostigar a la víctima laboralmente, y de paso condenarla a la desgracia, ya que estoy en la semana número 32 de embarazo riesgoso, por lo que explica:
“Todas esas presiones padecidas laboralmente me han originado daño psicológico, emocional y también en lo que respecta a su carrera universitaria de medicina, ya que los funcionarios mencionados de una u otra forma se confabularon para sacarla del internado que venía cumpliendo cabalmente desde julio de 2018”.
Explica el por qué dejó crecer este problema que ya reventó pero en su contra, y con lo cual, como mujer, vive una realidad jamás imaginada, en donde la perversidad humana es la protagonista de una descomunal injusticia a amparo de la impunidad:
“El error fue guardar silencio mucho tiempo, aguantar lo que me hacían, no denunciarlos por falta de valor civil, no tuve capacidad para defenderme de una injusticia, jamás había experimentado algo similar y cruel, no supe qué hacer”.
“El temor a la represalia de todas estas personas denunciadas me detuvo, me impidió a dar la voz de alerta. La gota de derramó el vaso fue el 25 de enero de 2019 cuando me dieron de baja injustificada e ilegalmente como médico interno de pregrado, sin que le respetaran el estado de embarazo de alto riesgo que cursa, por ende, dejándola sin servicio médico, como tampoco derecho a la beca asignada, todo, de la manera más vil y despiadada, con lo cual los denunciados configuraron múltiples delitos por lo que deben ser castigados”, aseveró.
Con tristeza recuerda que la desgracia en su contra, ligada a la perversidad humana de los antes citados funcionarios denunciados, se hicieron presente al arranque de su labor como médico interno en 2018:
“Se empezaron a ensañarse conmigo en respuesta a que no acepté un cambio de sede laboral a Huatulco que no solicité. No lo acepté porque nunca lo solicité en agosto de 2018. Tal fue el gran error cometido; no me arrepiento, pero como mujer, nadie sabe lo que se padece, sobre todo, ante semejante hostigamiento laboral a cargo de todos los denunciados”, añadió.
“Porque me negué a entregarles mi espacio laboral en Oaxaca de Juárez, para que ellos pagarán un compromiso personal o político, fue mi error, por lo que sigo viviendo un infierno laboral, el cual ya terminó con mi baja ilegal e injustificada”.
“Abusando de su poder detentando, todos los denunciados me causaron daño, se burlaron de mí a través de un tráfico de influencias y otras aberraciones administrativas y de gobierno, las cuales, en un país civilizado, de primer mundo y compromiso social, estarían siendo investigados para su castigo”, opinó.
“A partir de mi ingreso al IMSS, como médico interno, en julio de 2018, nada malo hice, siempre dedicada a la misión de trabajar intensamente, por ejemplo, con cero de pretextos o incapacidades medicas las cuales pude obtener pero no lo hice, a pesar de mi embarazo con alto riesgo de preeclampsia”.
Explicó que el acoso laboral de los denunciados le originó daños en la salud:
“Hoy más que nunca estoy estresada derivado de la injusticia por la que estoy atravesando, me siento mal con irregular presión arterial. Con lo que me hicieron me condenaron a la muerte tras quedar sin derecho a la atención médica, sin derecho a beca, justo ahora, con 32 semanas de embarazo, precisamente, cuando más necesito prioridad médica”.
Todo lo anterior como resultado de decir la verdad, por no dejarme, por no permitir que mi lugar en la ciudad, ganado a través del conocimiento y por ende a la calificación, pasara a otro u otra compañera sin capacidad de conocimiento para ocupar un espacio en donde yo estaba, denunció.
