Siete horas de batalla: 2 de noviembre de 2006

Oaxaca, Oaxaca, Martes 03 de Noviembre, 2026, (Fuente: Octavio Vélez Ascencio / Facebook: Oaxaca Noticias).- Hace 20 años, en la mañana del jueves 2 de noviembre del 2006, agentes de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP), quienes se encontraban acantonados desde días atrás en la ciudad de Oaxaca de Juárez, pretendían retirar las últimas barricadas establecidas por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), sobre el crucero de 5 Señores y la avenida Universidad.
Aproximadamente a las 7:45 horas, un contingente de federales se presentó en el crucero de Cinco Señores. Apoyados por maquinaria pesada y camiones de volteo, procedieron al retiro de los vehículos ahí apostados, así como a la remoción de llantas, piedras y otros objetos que obstruían la circulación vial.
Los uniformados avanzaron hasta el Altar de Muertos instalado sobre la avenida Universidad, casi esquina con la calle 21 de marzo, cerca del acceso de Radio Universidad, sin mayores problemas.
Sin embargo, unos 25 minutos después, seguidores de la APPO se empezaron a congregar en los alrededores ante una eventual ocupación de la emisora. Y así, después de algunos escarceos, se generó un primer choque.
Desde Radio Universidad, el coordinador de la Comisión de Seguridad de la APPO, Gustavo Adolfo López Ortega, en nombre del Consejo Estatal, llamó al pueblo a la defensa de la estación.
“Por instrucción de la dirección provisional, estamos haciendo el llamado general al pueblo para la defensa absoluta de Radio Universidad…que sepan de una vez estos invasores que derrotamos a los franceses a pesar de la desventaja numérica en la Batalla de la Carbonera”, exclamó.
Los federales, respaldados por una compañía de la Policía Militar, avanzaron y lanzaron granadas de gas hacia la muchedumbre y así se generó una batalla épica.
Sin embargo, miles de hombres y mujeres –estudiantes universitarios, colonos, barricaderos, profesores, campesinos y obreros–, ofrecieron el Día de Muertos, la resistencia civil más contundente a la PFP desde su llegada.


Los appistas, repelieron con piedras, petardos, bombas molotov y tanques de gas encendidos a modo de lanzallamas, los ataques de unos tres mil uniformados, quienes arrojaban gases lacrimógenos a pie tierra y desde el aire en helicópteros MI-8, así como agua mezclada con químicos lanzada desde las tanquetas.
“¡Ni con tanques, ni metralla al pueblo se le calla!”, “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”, “¡Hombro con hombro, codo con codo, la APPO, la APPO, la APPO somos todos!”, coreaban los activistas a manera de grito de guerra.
La superioridad numérica de la multitud y la valentía de los activistas, hombres y mujeres, obligaron a la PFP a replegarse gradualmente, no sin antes dejar tras de sí a decenas de heridos e intoxicados.
Un joven basuquero, cubriéndose con una vieja puerta, cual moderno pípila, se acercó a las dos líneas establecidas por los policías federales en la esquina de 21 de Marzo y avenida Universidad, donde se dio la batalla más cruenta, para intentar hacerlos retroceder ante su cercanía con la emisora radial. El disparo, fue tan certero, que se impactó en el extremo derecho de la formación, saliendo por los aires unos cinco uniformados.
A eso de las 14:10 horas, en un desesperado intento por acabar con la refriega, una tanqueta y un grupo de más de 50 policías a pie, intentaron rodear a los appistas y avanzaron por Prolongación de la Noria, hasta la calle Plan de Ayala.
Pero ahí, un numeroso regimiento popular, a pesar de los chorros de agua con químicos y el lanzamiento inmisericorde de gas lacrimógeno, los repelió valientemente y obligó a los federales a retroceder nuevamente hasta la avenida Universidad, para prácticamente firmar su capitulación.
A las tres de la tarde, cansados y heridos, muchos de ellos, los policías se rindieron y debieron regresar a su base instalada en el Parque del Amor.
Los appistas, se concentraron de manera multitudinaria en el crucero de Cinco Señores para celebrar la victoria. “¡Si se pudo, si se pudo!”, “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”, “¡En donde están, en donde están, los federales que nos iban a madrear!” y “Hoy voy a hacer, hoy voy a hacer, una fogata con los de la PFP!”, gritaban.
En un mitin, el coordinador de la Comisión de Seguridad, Gustavo Adolfo López Ortega, dio el parte de guerra. “Hermanas, hermanos, una vez más, al igual que lo hicieron nuestros abuelos, después de siete horas de combate, la batalla se puede resumir en una sola palabra: victoria”. Fue la ahora conocida como Victoria de Todos los Santos.
