Taddei, de abanderada de la “austeridad” a los escándalos de corrupción

*Durante tres años, legisladores, dirigentes y gobernadores de Morena respaldaron a Guadalupe Taddei, quien se ha visto obligada a renunciar a la presidencia del INE
Oaxaca, Oaxaca, Lunes 26 de Octubre, 2026, (Fuente: El País, Sin Embargo, centralelectoral.ine.mx).- Cuando llegó a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) en abril de 2023, Guadalupe Taddei pidió que le redujeran el sueldo. Quería ganar un peso menos que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, y con ello, congraciarse con el régimen que acababa de nombrarla. La sonorense, que había obtenido el cargo en una tómbola en la Cámara de Diputados, abrazaba la “austeridad republicana” para romper con un pasado caracterizado por la confrontación permanente entre la Cuarta Transformación y el INE de su antecesor, Lorenzo Córdova, a quien siempre se le reprochó ganar más que López Obrador. Quizás por ello, el primer acto de Taddei como consejera presidenta fue abrir las puertas del INE al secretario de Gobernación, Adán Augusto López, quien semanas después ya presionaba personalmente a los consejeros, mediante llamadas telefónicas, para votar en favor del candidato de Taddei a la Secretaría Ejecutiva del Instituto. Tres años y medio después, se ha caído el teatro, y hoy todo México sabe que, detrás de la supuesta austeridad de Taddei, hay una trama de conflictos de interés, colusión con empresas proveedoras de material electoral y triangulación de recursos, que le ha acabado costando el puesto.
Hasta su último día como consejera presidenta, Taddei ganaba, en el papel, un sueldo neto de 133.134 pesos mensuales; es decir, 1.000 pesos menos que la presidenta Claudia Sheinbaum. Su sueldo es 50.000 pesos menor que el de la mayoría de sus pares en el Consejo General, quienes siguen desafiando la Ley Federal de Remuneraciones con un sueldo de 180.000 pesos mensuales, gracias a los amparos promovidos desde 2019 en contra de la austeridad obradorista. No es menor el detalle, pues Taddei ha navegado durante tres años y seis meses con la bandera de la austeridad de la Cuarta Transformación, mientras todo indica que sus colaboradores, amigos y familiares hacían negocios con proveedores como José Alfredo Hernández Casillas, cabeza de una red de empresas de materiales electorales, como Casas Graf, Corporativo Zeg y Formas Finas, entre otras.
Estas empresas se vieron beneficiadas por múltiples contratos del INE y de algunos Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), mientras Hernández agasajaba a la consejera presidenta con fiestas, regalos, viajes, cenas y hasta la invitación a uno de sus hijos, Jorge Francisco Piñeda Taddei, para hospedarse en uno de los hoteles más caros de París. Al menos eso es lo que se ve en los videos difundidos la semana pasada por Reforma y Latinus.
En pleno arranque del proceso electoral 2027, uno de los más grandes y complejos de la historia reciente, los videoescándalos de José Alfredo Hernández y Guadalupe Taddei minan la credibilidad del INE, golpeada por escenas grotescas y frases como “París a tus pies, chamaquito” o “le estoy tomando video a la reina”. La camaradería entre el empresario y la consejera rebasa el ámbito personal, cuando el que graba es un proveedor beneficiado con contratos por más de 500 millones de pesos asignados por el INE en el último año. Este domingo, al anunciar su renuncia, Taddei mete al INE en un torbellino, inédito en los 36 años de historia del instituto. Nunca antes un consejero presidente se había visto obligado a dimitir por señalamientos de corrupción.
En medio del escándalo, Taddei ensayó diversas maneras de sostenerse en la presidencia del INE: el miércoles 21 de octubre citó a los medios a la “lectura de un mensaje” -sin aceptar preguntas-, para anunciar un portal ciudadano de transparencia en el que se podrán consultar las contrataciones, los montos, los proveedores y los documentos que respaldan cada etapa de las licitaciones, como si no fuera ya una obligación legal. El jueves encabezó una ríspida sesión de Consejo General, en la que los representantes del Paartido Revolucionario Institucional (PRI) y Somos le sugirieron separarse del cargo para que puedan investigarse las presuntas irregularidades; ella recurrió al socorrido expediente del golpeteo en su contra por “motivos político electorales” y también ahí evitó responder las preguntas de los partidos sobre su relación con los proveedores.
El viernes la presidenta Claudia Sheinbaum sugirió, desde la conferencia mañanera, que fuera Taddei quien decidiera si se separaba del cargo, e insistió en que la corrupción es inaceptable. Esa tarde, la consejera se reunió con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para tratar de explicarle las cosas y decir que estaba dispuesta a ser auditada, pero la funcionaria no quedó convencida, según fuentes de la dependencia. La Auditoría Superior de la Federación confirmó, inmediatamente después, que se revisaría todo el proceso de licitaciones, y a la medianoche, el INE emitió un comunicado para informar que aceptará dichas auditorías y que continuaría con la organización del proceso electoral en curso.
En la mañana del sábado, Taddei encabezó una reunión virtual de la llamada “mesa de consejeros”, en la que se desahogaría un solo punto en agenda: las designaciones en los OPLE pendientes desde hace algunas semanas. Antes de concluir la sesión, Tadddei se refirió al escándalo que la envuelve, y dijo que no renunciaría a menos de que la Auditoría confirmara que hubo irregularidades en las licitaciones. Según consejeros y funcionarios del INE, la situación de la hasta ahora consejera presidenta es un tema incómodo, presente en todas las reuniones, pero del que nadie habla abiertamente.
Los superpoderes que le dio MORENA a Taddei
En éste, como en otros episodios polémicos, Taddei se ha respaldado con los consejeros que le son leales: Jorge Montaño, Norma Irene de la Cruz, Uuc-kib Espadas, y los tres integrantes del Consejo nombrados apenas en abril pasado: Arturo Chávez, Frida Gómez y Blanca Yassahara Cruz. Pero otros consejeros han mantenido su distancia: Martín Faz, Arturo Castillo y Carla Humphrey, quienes han dicho, abiertamente, que Taddei tiene el control total de las decisiones administrativas y no comparte con ellos información estratégica. Ni siquiera los comunicados oficiales del INE, que se emiten a nombre de todo el colegiado, son puestos a su consideración. Todo ello, gracias a las facultades extraordinarias que la Cámara de Diputados otorgó a Taddei en septiembre de 2024, como parte de la reforma judicial.
Protegida por personajes como Adán Augusto López, entonces coordinador de los senadores de Morena; el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, que a la vez funge como presidente del Consejo Nacional de Morena, y Sergio Gutiérrez Luna, expresidente de la Cámara de Diputados, Taddei fue acumulando poder e influencia.
Durante sus dos primeros años de ejercicio, las normas del Instituto le estorbaban. Los nombramientos de la Junta General Ejecutiva debían aprobarse con al menos ocho de los 11 votos en el Consejo General del INE, pero como Taddei no lograba convencer a sus pares, hizo trabajar al INE con sin titulares en las áreas administrativas y operativas. En octubre de 2024, en paralelo a la reforma del poder judicial, la mayoría oficialista reformó la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, para quitar ese candado. Así Taddei pudo nombrar directores ejecutivos y titulares de Unidad en las áreas clave a su antejo. Entre ellas, la Dirección Ejecutiva de Administración, de la que dependen las licitaciones y el manejo de un presupuesto que anualmente rebasa los 12.000 millones de pesos.
A la crisis actual del INE le anteceden otros episodios polémicos: la división del Consejo en decisiones fundamentales como la asignación de diputados plurinominales, que en 2024 otorgó a Morena y aliados una sobrerrepresentación que le permite controlar las dos Cámaras del Congreso con mayoría calificada y hacer reformas a la Constitución sin el voto de la oposición; o la validez de la elección judicial en 2025, a pesar de evidencias claras de fraude como los acordeones que indicaban cómo votar por los candidatos afines a la 4T o las boletas sin doblez, halladas en 800 casillas. La última polémica había sido la renuncia de la secretaria ejecutiva, Claudia Arlett Espino, justo un día antes del inicio del proceso electoral 2026-2027, por supuestas causas de salud.
Hundida en escándalos personales y acorralada por la Auditoría Superior, Taddei ha perdido el respaldo político de quienes la empoderaron. En privado, Rosa Icela Rodríguez -quien la había venido apuntalando en los últimos meses, como su principal interlocutora en el Gobierno federal- le dejó saber la semana pasada lo incómoda que resulta ya su permanencia en el Instituto. En público, la presidenta Sheinbaum ha insistido este fin de semana en que la 4T no tolerará ningún acto de corrupción. En la Cámara de Diputados, el oficialismo ya tiene escenarios para su sustitución, que implica hacer un nuevo nombramiento mediante votación en el pleno. Y en el INE siguen surgiendo los rastros de una corrupción generalizada: tráfico de plazas, aviadores, presiones a organismos locales para contratar con ciertos proveedores y presupuestos inflados.
Hasta el sábado, la pregunta entre consejeros y funcionarios del INE no era si Taddei iba a renunciar al cargo, sino cuándo lo haría. La respuesta llegó este domingo, en un comunicado difundido a media tarde en el que ha anunciado que el lunes presentará la renuncia a la Cámara de Diputados. “La decisión no releva a nadie del deber de esclarecer, con transparencia, rigor y debido proceso, los hechos que deben investigarse”, ha asegurado. En efecto, la investigación por probables actos de corrupción apenas ha comenzado.
Corrupción, frivolidad y decepción: El desempeño de Taddei en INE deja un mal sabor
Guadalupe Taddei Zavala estuvo al frente del Instituto Nacional Electoral (INE) apenas tres años y casi siete meses. De la esperanza que se levantó con su llegada por la posibilidad de grandes reformas y mayor transparencia en el organismo –tras su elección por la vía de la insaculación en la Cámara de Diputados, el 31 de marzo de 2023, y luego de su toma de protesta el 3 de abril de 2023–, hoy no queda nada. Su renuncia, este 26 de octubre, hereda un tufo de corrupción y de frivolidad que, otra vez, han pagado las y los ciudadanos.
Taddei Zavala entró al INE para relevar a Lorenzo Córdova Vianello, quien durante nueve años –del 3 de abril de 2014 hasta el 3 de abril de 2023– condujo al Instituto no como un árbitro electoral imparcial, sino como un activista en contra de la izquierda, que ascendió al poder en 2018. Córdova rechazó reformas al interior del INE, y antepuso los privilegios de sus cercanos y de partidos de oposición, además de mostrar su racismo y clasismo en múltiples ocasiones.
Taddei, quien se convirtió en la primera mujer en liderar el organismo, tuvo durante esos tres años y casi siete meses la opción de reestructurar un aparato electoral oneroso, que en 2027, por ejemplo, le costará a las y los mexicanos 42 mil 274.5 millones de pesos (mdp), casi el doble de lo que recibió en 2026 y que incluye 10 mil 842 millones de pesos más de lo que el mismo Instituto pidió para el próximo año, gracias a la indulgencia de la Cámara de Diputados.
Una de las primeras acciones mediáticas de la nacida en Cananea, Sonora, en 1963, fue anunciar, en abril de 2023, que se bajaría el sueldo para ingresar un salario mensual neto de 120 mil 392.60 pesos, es decir, 59 mil 558.53 pesos mensuales menos respecto al salario de su predecesor Lorenzo Córdova. La iniciativa fue aplaudida por quienes entonces veían en ella un cambio de rumbo. Pero en los siguientes meses, la flamante Consejera presidenta del INE dio muestras de que la transformación del Instituto no sería su objetivo y sí, en cambio, dar prioridad a sus lealtades e intereses personales.
Estudió la licenciatura en Administración Pública en la Universidad de Sonora. Y de ahí realizó una larga carrera de 28 años en diversos puestos en materia electoral hasta convertirse en octubre de 2014 en Consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado (IEE) sonorense por un periodo de siete años y, luego, llegar a la cúpula del INE.
Las primeras dudas sobre ella se ligaron al nepotismo. Cuando Taddei asumió sus tareas en el INE, tenía familiares que ocupaban cargos no sólo en el Gobierno de México, sino por supuesto en el de Sonora: Jorge Luis Taddei Bringas, su primo, era entonces delegado de la Secretaría de Bienestar en Sonora; Pablo Daniel Taddei Arriola, hijo de Jorge Luis Taddei, fue nombrado director de la empresa paraestatal LitioMX; e Ivana Celeste Taddei Arriola, hermana de Pablo Daniel, era Diputada local en Sonora por Morena.
Además, en marzo de 2025, se difundió que Luis Rogelio Piñeda Taddei, hijo de la hoy exconsejera presidenta del INE, era auxiliar II en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y, luego, obtuvo un puesto en la Consejería Jurídica del Gobierno de Sonora. Todos esos señalamientos comenzaron a hacer ruido.
Pero ese ruido se volvió estruendo cuando, tiempo después, encomendó a un priista que fue operador electoral y jurídico de Manlio Fabio Beltrones –actual Senador de la República, exgobernador de Sonora y expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), entre otros cargos–, y de Roberto Madrazo Pintado –exgobernador del PRI en Tabasco y expresidente nacional del tricolor–, Hugo Patlán Matehuala, la tarea de integrar los expedientes para censurar y generar sanciones desde el INE contra periodistas, medios de comunicación y hasta redes sociales.
En un texto firmado por Obed Rosas, Editor de Investigaciones de SinEmbargo, el 29 de junio de 2025, se consignó que Patlán Matehuala, designado por Taddei Zavala como encargado de despacho de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral del INE, tiene entre otras funciones sustanciar infracciones electorales de los partidos políticos, pero también tiene el poder de censurar el trabajo de los periodistas, medios de comunicación y redes sociales mediante la figura de medidas cautelares, con las que ordena suprimir publicaciones, a menudo sin notificar a las personas e instituciones afectadas.
Patlán, quien tiene una carrera de al menos un cuarto de siglo en el Partido Revolucionario Institucional, llegó al cargo en octubre de 2023, cuando Taddei lo eligió como sustituto de Manuel Alberto Cruz Martínez, suspendido después de que distorsionara frases textuales del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), por las cuales le impuso medidas cautelares por supuesta violencia política en razón de género contra la entonces presidenciable Xóchitl Gálvez Ruiz.
La trayectoria de Patlán Matehuala, cuyo jefe es Beltrones, no es ajena a procesos electorales, destacó Rosas. En 2000 representó legalmente al PRI ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Dos años después, se desempeñó como secretario técnico de la Comisión para el Desarrollo del Proceso Interno (CDPI) y subsecretario de Elecciones del CEN del PRI, en un proceso en el que resultó ganador el tabasqueño Roberto Madrazo Pintado, como dirigente nacional, y Elba Esther Gordillo Morales, como secretaria ejecutiva. En junio de 2005, formó parte del grupo de trabajo para la fiscalización de la rendición de cuentas y la transparencia de las precampañas presidenciales del PRI, justo cuando nació la corriente Unidad Democrática (UD), que también fue conocida como Todos Unidos contra Madrazo (Tucom).
Además, entre otros encargos, durante el Gobierno de Felipe Calderón, Hugo Patlán Matehuala fue asesor de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados en la LXI Legislatura, que corrió de 2009-2012, cuando el coordinador era justo Manlio Fabio Beltrones. Luego, en 2013, ya con el regreso del PRI al poder de mano de Enrique Peña Nieto (EPN), Patlán Matehuala fue coordinador de asesores del subsecretario de Enlace Legislativo, Felipe Solís Acero, uno de los principales operadores políticos de Beltrones, quien en 2011 respaldó las aspiraciones presidenciales del sonorense.
El «bondadoso» proveedor de Taddei
Antes de este octubre de 2026, el mes que marca la caída de Guadalupe Taddei Zavala en el INE y que la mantiene bajo investigación, se vio envuelta en más casos controvertidos.
Por ejemplo, en 2024, el INE causó polémica al aprobar un bono a los consejeros por el proceso electoral de 525 mil 268 pesos brutos para cada integrante del Consejo General. La Junta General Ejecutiva, encabezada por la propia Taddei, aprobó el pago el 17 de enero de ese año. El monto era de dos meses de sueldo y se dividió en dos partes de 262 mil 634 pesos; esto significó 5.78 millones de pesos libres para los 11 integrantes del Consejo General.
Encima, en octubre de 2024, una reforma a la legislación electoral amplió las facultades de la presidencia del INE para designar directamente a titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas sin requerir la aprobación previa del Consejo General. Los consejeros se dividieron y los más acusaron a la sonorense de debilitar los contrapesos internos y concentrar demasiadas atribuciones en Taddei. Ella, por supuesto, defendió la medida y adquirió aún más poder, lo que le permitió, ahora sabemos, excederse al límite.
Pero la gota que derramó el vaso cayó este octubre.
Un artículo publicado por el diario Reforma el 21 de octubre pasado reveló que el chofer de Guadalupe Taddei aparecía como el apoderado legal de una empresa proveedora del INE que, supuestamente, era investigada por irregularidades en sus contratos.
De acuerdo con la información contenida en registros, consultados por ese diario de la Ciudad de México, detectó que Jonathan Navarrete Torres, quien fue contratado como chofer de la Consejera presidenta, era el apoderado de Corporativo Zeg, la cual provee artículos de papelería al órgano electoral. Según consta en el Registro Público de Comercio de la Secretaría de Economía (SE), un representante de dicha empresa, Rodolfo Higareda Coen, le otorgó a Navarrete Torres un poder general para pleitos y cobranzas en junio del 2023, el cual le da la facultad de negociar contratos con autoridades federales, estatales y municipales, así como ante instancias civiles, judiciales y administrativas.
Casi un par de años después, dicho sujeto fue contratado en abril del 2025 como el chofer de Taddei. A pesar de tener la obligación de declarar su relación con la empresa proveedora del INE, Navarrete Torres no incluyó en su declaración patrimonial del 2026 su papel como apoderado legal del Corporativo Zag.
Ante esta revelación, la Consejera presidenta aclaró que el hombre mencionado no era su chofer, sino que era su «asistente especializado», además de que precisó que ya no laboraba en el INE. Cabe mencionar que el Corporativo Zag fue investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) debido a presuntos vínculos con el crimen organizado. A su vez, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) indagó a esta empresa por presuntas prácticas ilegales.
Luego vendría algo aún más escandaloso, si se puede.
Durante la sesión del Consejo General del INE celebrada el jueves 22 de octubre pasado, representantes de partidos políticos le exigieron a Guadalupe Taddei separarse de su cargo y dar una explicación respecto a una la fiesta en la que fue vista junto a uno de los contratistas del órgano electoral. El Partido Revolucionario Institucional y Somos, partido ligado al empresario Claudio X. González, le reclamaron a la Consejera presidenta por haber asistido a un evento en el que fue vista en compañía de José Alfredo Hernández Casillas.
“Tampoco vamos a abandonar nuestras responsabilidades para entrar en disputas personales. A los actores políticos les hacemos un llamado respetuoso y firme, conduzcámonos con altura de miras”, declaró Taddei en aquella ocasión.
También, en un video revelado por Latinus, se ve a Guadalupe Taddei dando el Grito de Independencia durante una fiesta privada junto a dicho contratista, quien es representante legal de la empresa Cajas Graf. En otra grabación, revelada también por dicho medio, se observa al empresario brindando en honor de la Consejera presidenta durante una reunión a la que asistieron distintos funcionarios del órgano electoral.
En la sesión del Instituto, Carlos Mancilla, representante de la Cámara de Diputados ante el INE, también le exigió a Taddei una explicación respecto a los contratos otorgados a empresas vinculadas a personas que fueron contratadas por el organismo durante su gestión. En respuesta a los señalamientos y la exigencia de dejar su cargo, la Consejera presidenta aseguró que no renunciaría debido a las presiones de partidos políticos y acusó que detrás de las publicaciones en medios que la señalan por presuntos actos de corrupción están los partidos e incluso algunos exfuncionarios del órgano electoral.
Uno de los casos de presunta corrupción más recientes que involucran a Guadalupe Taddei surgió el pasado fin de semana, luego de que Latinus revelara videos en los que se ve al hijo de la Consejera presidenta en una lujosa suite de uno de los hoteles más exclusivos de París, Francia. Alfredo Hernández Casillas, de la empresa Cajas Graf, es quien le da la bienvenida con entusiasmo.
En las grabaciones se puede apreciar que la habitación, cuyo costo es de 200 mil pesos por noche, tiene vista a la Torre Eiffel y al Museo de Louvre. En estos materiales se escucha al empresario narrando la situación, quien incluso brinda con el familiar de la funcionaria con una copa de champaña. De acuerdo con información citada por ese medio, durante la gestión de Taddei, el órgano electoral ha otorgado contratos por más de 245 millones de pesos a Cajas Graf, considerada como una de las favoritas de la institución.
La caída de Guadalupe Taddei
Este domingo, Guadalupe Taddei Zavala, Consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, anunció que este lunes 26 de octubre presentaría su renuncia, de acuerdo con un comunicado de prensa publicado por el propio organismo electoral.
«Después de una profunda reflexión, he decidido presentar el día de mañana, 26 de octubre, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mi renuncia a la responsabilidad que esa soberanía me confió en abril de 2023 como Consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral», se lee en el documento firmado a nombre de Taddei.
En el mensaje, la funcionaria electoral señaló que su decisión responde a una convicción de «proteger al Instituto» y permitir que éste siga en cumplimiento de «su misión constitucional», lo cual, dijo, «debe estar siempre por encima de cualquier interés coyuntural o personal».
«Lo hago con serenidad y dignidad, con la tranquilidad de haber dedicado 33 años de mi vida al servicio electoral de México y con la convicción de que la institución continuará cumpliendo con sus responsabilidades constitucionales. La decisión no releva a nadie del deber de esclarecer, con transparencia, rigor y debido proceso, los hechos que deban investigarse», publicó la Taddei Zavala.
La noticia se dio luego de que el sábado pasado, durante una reunión de trabajo vía Zoom, la propia Taddei afirmara a sus colaboradores que no tenía planeado dejar su cargo pese a la reciente polémica que le rodeaba por los señalamientos de presuntos actos de corrupción y conflictos de interés al interior del INE, los cuales ya son investigados por la Auditoría Superior de la Federación.
La investigación se centra en reportes que vinculan a la Consejera presidenta del INE con empresas proveedoras de materiales electorales, como Corporativo Zeg y Cajas Graf, que habrían recibido adjudicaciones millonarias. Ante ello, la ASF indicó que cuenta con «elementos e indicios relacionados con irregularidades en diversas contrataciones, posibles conflictos de interés colusiones y triangulación de recursos», y añadió que, «derivado de las nuevas facultades» que le fueron otorgadas en materia de investigación, llevará a cabo una indagatoria sobre lo señalado «con absoluta independencia, objetividad y rigor técnico».
La Presidencia del INE respalda la investigación de la ASF y reafirma su compromiso con el Estado de Derecho
Por su parte, la Presidencia del Consejo General del Instituto Nacional Electoral reconoce la fortaleza de las instituciones del Estado mexicano. Que un órgano constitucional autónomo sea fiscalizado por otro órgano del Estado demuestra que los contrapesos democráticos funcionan.
La Auditoría Superior de la Federación informó que inició una investigación de oficio. La Presidencia la recibe con respeto y la considera coherente con lo que ella misma solicitó: una auditoría a los procesos de licitación del Instituto. El INE colaborará con la ASF en todo lo que requiera, igual que con su Órgano Interno de Control, al que ya se remitieron los antecedentes.
La Presidencia está a favor de que se investigue a fondo, conforme a derecho y con pleno respeto al debido proceso. Cada expediente debe revisarse en su contexto, con base en documentos y evidencia, y las responsabilidades que existan deben determinarlas las autoridades competentes. Ningún proceso de contratación, persona servidora pública ni proveedor está por encima de la ley.
Como parte de las medidas adoptadas oportunamente, y en ejercicio de las atribuciones que la ley confiere, se realizaron en tiempo y forma los relevos en áreas de alta responsabilidad ejecutiva y administrativa del Instituto. Con las debidas reservas de ley, y en respeto a la presunción de inocencia y al debido proceso, la Presidencia no hará pronunciamientos sobre casos particulares. Toda la información correspondiente está y estará a disposición de las autoridades competentes.
La Presidencia se ha conducido siempre con probidad y dentro de las facultades que le confieren la Constitución y la ley. Su convicción es clara: la transparencia no se declara, se demuestra. Por eso lanzamos el micrositio “INE siempre a la vista, contigo en cada paso”, que en breve estará a disposición de la ciudadanía. Ahí se podrán consultar las contrataciones, los montos, los proveedores y los documentos que respaldan cada etapa.
A las y los trabajadores del INE
Ustedes son la columna vertebral de la democracia mexicana. Su profesionalismo ha garantizado elecciones confiables durante más de tres décadas, y ninguna coyuntura disminuye ese trabajo. Les pedimos seguir adelante con la serenidad, la entrega y el rigor técnico que distinguen al Servicio Profesional Electoral y a todo el personal del Instituto.
A la ciudadanía
La democracia se defiende con instituciones sólidas, con rendición de cuentas y con la verdad. El INE seguirá cumpliendo su mandato constitucional: organizar elecciones libres, auténticas y periódicas, con certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad. Rumbo a los próximos procesos electorales, la ciudadanía puede tener la confianza de que su voto está y estará protegido.
La Presidenta siempre supo del cochinero de Taddei
Claudio Ochoa Huerta / El Universal
Era cuestión de tiempo. La presidenta Claudia Sheinbaum sabía desde hace por lo menos ocho meses que Guadalupe Taddei estaba sentada en un tambo repleto de dinamita. El reporte llegó a Palacio Nacional. Entre lo delicado estaba la noticia, desconocida hasta ahora, que uno de los hijos de la consejera presidenta del INE vivía en una casa en la zona del Pedregal, al sur de la Ciudad de México. El dueño era José Alfredo Hernández Casillas, el proveedor amigo y miembro del escándalo, el que puso París a los pies del chamaquito.
Los informes también le indicaban a la presidenta Sheinbaum que Taddei y los suyos estaban desatados en las licitaciones. En las grandes de año electoral, pero también en las más sencillas sobre preparación de cursos y estrategias de comunicación o limpieza, por ejemplo.
La presidenta Sheinbaum supo que Guadalupe Taddei se estaba dejando apapachar por esos proveedores amigos beneficiados. Fiestas en su honor, gusto por las joyas, la ropa fina y los viajes.
Como suele suceder en este régimen, apostaron equivocadamente porque el escándalo no se supiera o por lo menos no antes de la elección del 2027. Ya después resolverían. Pero otra vez aparecieron las filtraciones y el periodismo de escritorio.
La conclusión fue que Palacio no debía sudar calenturas ajenas. Que la voracidad y el ridículo no eran esta vez cortesía de la casa, sino de Tlalpan y que por lo tanto Taddei debía responsabilizarse. En el contexto nacional, avalarla o respaldarla estaba de sobra. Sería un error de cálculo que además impactaba directo en Morena. Ese partido, aunque ahora lo quieran olvidar, la llevó al poder que terminó por consumirla.
Otro punto sumó al abandono de Taddei: el temor a que Estados Unidos, molesto como está en otros ámbitos como la narcopolítica, empezara a reparar en que el árbitro electoral mexicano estaba manoseado y sin control. Mejor ahí ni moverle.
Para rematar, aunque era lo que menos preocupaba, solapar a Taddei era darle argumentos a la oposición. Así, la decisión estuvo tomada.
Stent:
Hay otra preocupación en el gobierno federal. Dicen que es inminente la llegada de sanciones de Estados Unidos en contra de las firmas del empresario Jack Landsmanas, el de los contratos por 28 mil millones de pesos, el que surtía despensas para Nicolás Maduro, el amigo de Luz Elena González, la secretaria de Energía. El castigo limitará los márgenes de maniobra.
Taddei, instrumento desechable
Raymundo Riva Palacio / Estrictamente Personal / El Financiero
Guadalupe Taddei era el ejemplo público más vulgar de la promiscuidad de la ‘4T’. Su figura más impúdica, no porque fuera la peor, sino porque era la más cínica. Taddei valdría poco, de no haber sido reclutada como una persona funcional para que el Instituto Nacional Electoral se pusiera al servicio del autoritarismo que está instalando Morena. El estercolero en el que se encontraban ella y el régimen no había sido una falla en el diseño de la ingeniería, sino la persona.
La consejera presidenta del INE se convirtió en un caso de estudio sobre cómo lo importante en la controversia de por qué entregó millones de pesos en contratos a una persona tan cercana a ella en lo personal y familiar, tenía a Taddei como una protagonista visible, pero escondía un enfrentamiento en la aristocracia de Morena –respaldarla o cortarle la cabeza–, que formaron alianzas caprichosas entre enemigos. Adversarios declarados están en la idea de que debe irse, pero el control que mantiene Andrés Manuel López Obrador sobre su grupo de incondicionales frenó hasta el último momento su descabezamiento.
Esto no significaba que Taddei no se encontrara en un hoyo que apestaba, al que se metió sin que nadie la empujara salvo su propia ambición y avaricia, que es lo que abrió la puerta a los videos y grabaciones sobre su relación con el importante proveedor del INE, Alfredo Hernández. Personas que hablaron con él días antes de comenzar la debacle de Taddei, con la revelación de Reforma el 20 de octubre de un chofer fantasma que ganaba 45 mil pesos, escucharon su insinuación de que las filtraciones las había iniciado él por quitarle una adjudicación.
La presidenta Claudia Sheinbaum, dijeron funcionarios, encolerizó con las revelaciones, y la molestia se incrementó cuando el diario agregó un día después que tenía relaciones personales con proveedores. Los hallazgos movieron de inmediato a líderes de Morena en el Senado, donde, encabezados por Adán Augusto López, empezaron a cabildear para que fuera sustituida. Sheinbaum y López, enemigos políticos, quedaron unidos por Taddei, aunque por razones diferentes.
La presidenta sólo tenía como contrapeso a que se fuera, que era una de las recomendaciones que le heredó el expresidente López Obrador para no moverla de su cargo, por lo cual estaba nuevamente en una camisa de fuerza. El senador López, porque vio la oportunidad de golpear al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, que después de la elección de gubernatura en su estado el próximo año, asumirá –si no se le cae en el camino–, la Secretaría de Gobernación. Durazo, en la práctica, es el jefe inmediato superior de Taddei, y su relación orgánica es pública e impune.
Durazo fue el principal impulsor de Taddei y su relación se ha forjado con nombramientos cruzados para familiares o cercanos de ellos. Uno de los hijos de Taddei, Luis Rogelio Pineda Taddei, es secretario particular de Durazo, y su hermano menor es quien fue grabado por el empresario Hernández, gustosamente bebiendo champaña en el hotel de cinco estrellas parisino Le Maurice, que le pagó el benefactor familiar. En las fotografías publicadas la semana pasada por Reforma de las fiestas organizadas por Hernández a Taddei, aparece José Alberto Pérez de Acha, director de Sistemas y Operaciones del INE, quien es hermano de Luis Manuel Pérez Acha, un abogado que está casado con la hermana de la esposa de Durazo.
Taddei fue tema relevante en Palacio Nacional la semana pasada, pese a los difíciles días por el conflicto del Seguro Social. Lázaro Cárdenas, el jefe de Oficina de la Presidencia, analizó toda la información para ver el alcance político y las implicaciones del caso. La Unidad de Inteligencia Financiera, paralelamente, inició una investigación en su contra ante el cúmulo de revelaciones periodísticas que la colocaban en los límites de la legalidad. No se sabe si la UIF concluyó con su análisis, ni cómo podría ser utilizado por la presidenta.
En los días en que crecía el malestar de Sheinbaum, su coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas, trató de desacreditar las revelaciones en los medios, pero no tuvieron éxito sus gestiones. Ramírez Cuevas probablemente la defendía por lo que tejió en el gobierno de López Obrador, cuando fue el enlace directo del entonces presidente con la presidenta del INE, a quien le transmitía las instrucciones que le enviaban desde Palacio Nacional, y que nunca dejó de acatarlas. Era una pieza tan importante para el control electoral, que el año pasado Morena cambió la ley para entregarle a Taddei la decisión unilateral de nombrar a todo su staff, que antes se seleccionaba de manera colegiada.
La decisión de relevarla parecía inminente en Palacio Nacional hasta la mañana del viernes. Desde Palacio Nacional le enviaron el mensaje a Taddei de que nadie la defendería. A las acciones no públicas se sumaron las públicas. Sheinbaum forzó a Taddei a dar la cara y pidió a la Auditoría Superior de la Federación investigar su gestión. Sin embargo, en el curso del viernes, la presidenta empezó a cambiar de parecer porque Taddei era una de las herencias de López Obrador, y su salida afectaría al legado del expresidente.
Es la misma racional para con los gobernadores de Baja California, Quintana Roo, Sinaloa y Tamaulipas, acusados de vínculos con los cárteles, y con las imputaciones al senador López y al ciudadano Andrés López Beltrán: un manto protector para López Obrador, su legado y el movimiento, hasta la ignominia, a costa de la presidenta, su gobierno y México. Pero como dijeron varios miembros de Morena en privado, era insostenible. La maquinaria propagandista claudista se dedicó a golpear a Taddei todo el fin de semana.
La salida de Taddei, prevista para este lunes, buscaría restablecer credibilidad en el INE, que se estaba llevando a la basura Taddei con sus abusos, conflictos de interés y probables corruptelas. Hay un punto final a este episodio, pero la impudicia cuatroteista no se ha eliminado. No habrá un cambio de dirección ni le regresarán la independencia al instituto. Es ingenuo pensarlo. Ya se verá en la persona que la sustituya.
