Derecho de vía en Oaxaca, tierra de nadie

*Esto sucede ante la indiferencia de las autoridades

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 04 de Septiembre, 2026, (Fuente: Omar Colmenares / Panorama Informativo 360).- El anuncio de las obras que se realizarán en el crucero de Viguera, donde se contempla una importante intervención vial con una estructura de ocho carriles y un puente, volvió a poner sobre la mesa un problema que desde hace años crece ante los ojos de todos: la invasión sistemática del derecho de vía en las carreteras y vialidades de Oaxaca.

Y aunque el caso de Viguera hoy llama la atención por la magnitud de la obra, el problema está lejos de ser exclusivo de esta zona.

La invasión del derecho de vía se ha convertido prácticamente en una práctica cotidiana en municipios de los Valles Centrales y otras regiones del estado. Nadie parece vigilar, nadie parece poner orden y, mientras tanto, espacios destinados originalmente a la seguridad vial y a situaciones de emergencia han terminado convertidos en extensiones de viviendas, estacionamientos, negocios y comercios.

El derecho de vía no es propiedad particular.

Se trata de una franja que debe mantenerse disponible junto a las carreteras para garantizar condiciones de seguridad, movilidad y atención ante contingencias. Puede ser necesaria para el tránsito peatonal, para detener un vehículo averiado o para atender accidentes y otras situaciones de emergencia.

Sin embargo, en Oaxaca parece que esta disposición quedó únicamente en el papel.

Basta recorrer importantes vialidades para observar cómo estos espacios han sido ocupados poco a poco. Comercios colocan mercancía, estructuras, anuncios y todo tipo de objetos; algunos particulares utilizan el área como extensión de sus propiedades y, en casos todavía más cuestionables, hay quienes incluso lucran con espacios que pertenecen al ámbito público, rentándolos como si fueran parte de su patrimonio particular.

El problema puede observarse en municipios como Santa Cruz Xoxocotlán, Zaachila, San Raymundo Jalpan, Cimatlán, Cuilápam de Guerrero, Santa Lucía del Camino y San Antonio de la Cal, entre muchos otros.

También ocurre en la propia ciudad de Oaxaca de Juárez.

Las carreteras y vialidades que conectan municipios han sufrido durante años un crecimiento desordenado de construcciones y comercios que poco a poco fueron apropiándose de los espacios destinados al derecho de vía.

La pregunta es inevitable: ¿quién permitió que esto ocurriera?

Porque una invasión de esta magnitud no sucede de un día para otro. Los negocios no aparecen de la noche a la mañana, las construcciones no se levantan sin que nadie las vea y los espacios públicos no se convierten en propiedades particulares por arte de magia.

La falta de supervisión y la ausencia de aplicación de la norma han permitido que el problema crezca hasta convertirse en algo aparentemente normal.

Ahora, cuando llegan grandes proyectos carreteros o intervenciones viales, surgen los conflictos. Algunos particulares reclaman espacios que legalmente no les pertenecen, porque durante años los utilizaron sin que ninguna autoridad les dijera nada.

El problema no debe atenderse únicamente cuando una obra importante necesita recuperar esos espacios.

Las autoridades federales, estatales y municipales tendrían que realizar una revisión ordenada y permanente del derecho de vía, establecer con claridad los límites de las propiedades y recuperar los espacios que han sido ocupados irregularmente.

No se trata de afectar arbitrariamente a nadie, sino de hacer respetar la ley y poner orden donde durante años predominó la tolerancia.

Oaxaca necesita vialidades más seguras y funcionales, pero eso será difícil mientras el derecho de vía continúe siendo tratado como tierra de nadie.

Hoy lo ocupa un comercio, mañana una construcción; hoy se coloca una caja o un anuncio, después se convierte en estacionamiento o en parte de un negocio.

Y mientras tanto, los espacios que deberían servir para la seguridad y la movilidad desaparecen.

La pregunta queda en el aire: si todos saben que el derecho de vía está siendo invadido, ¿por qué durante tantos años nadie ha hecho nada para recuperarlo?

Porque el problema no solamente está en quienes ocupan estos espacios.

El problema también está en las autoridades que lo permitieron.