El gobierno incumple y ellos bloquean autopista

*San Pedro Coatlán bloquea la supercarretera a la Costa por entronque prometido; afectan a turistas, trabajadores y comerciantes
Oaxaca, Oaxaca, Viernes 04 de Septiembre, 2026, (Fuente: X: @jaimeguerrero08, Lisbeth Mejía Reyes / Agencia Zona Roja / Froylán Méndez Ferrer* / Agencia ANSIC).- Pobladores de la agencia de San Pedro Coatlán, del distrito de Miahuatlán, en la región Sierra Sur de Oaxaca, mantienen bloqueada la supercarretera Barranca Larga-Ventanilla, a la altura del kilómetro 30, para exigir la construcción del entronque que aseguran les fue prometido.
La protesta ha provocado que turistas, trabajadores, comerciantes y transportistas permanezcan varados o enfrenten retrasos en sus traslados entre los Valles Centrales y la Costa de Oaxaca.
Los manifestantes colocaron vehículos, montículos de tierra y otros objetos sobre la vía para impedir el paso, en demanda de una respuesta de las autoridades estatales y federales respecto al proyecto de acceso a su comunidad.
De acuerdo con los pobladores, la construcción del entronque permitiría mejorar la comunicación con San Pedro Coatlán, facilitar el traslado de habitantes y mercancías, y fortalecer la actividad comercial y turística de la zona. Sin embargo, señalaron que, pese a los compromisos asumidos, la obra no se ha concretado.
El bloqueo afecta una de las principales rutas de conexión hacia los destinos de playa de la Costa oaxaqueña, por lo que automovilistas y transportistas han tenido que detener su marcha o buscar vías alternas.
La interrupción también impacta a comerciantes que trasladan productos, así como a trabajadores y visitantes que se dirigen a comunidades y centros turísticos de la región.
Hasta este viernes, los pobladores mantienen su protesta y advirtieron que continuarán con el bloqueo hasta obtener una respuesta formal y una fecha definida para la construcción del entronque.
Autoridades de los tres órdenes de gobierno aún no han informado sobre un acuerdo que permita liberar la circulación.
Cumplen tres días de bloqueo a la carretera hacia Puerto Escondido
De este modo, con un bloqueo en el kilómetro 30 de la supercarretera Oaxaca-Puerto Escondido, tramo Barranca Larga-Ventanilla, habitantes de San Pedro Coatlán están exigiendo a los gobiernos, estatal y federal, cumplir la promesa de la construcción del entronque a su comunidad.
Este miércoles, los habitantes comenzaron su protesta desde temprana hora y se mantenían ahí hasta noche, en espera de una respuesta favorable a su exigencia. La manifestación afecta a miles de usuarios de la vialidad que conecta la región Valles Centrales con Puerto Escondido, en la región Costa. Hasta este viernes ya son tres días de bloqueo en esta súper carretera.
Cientos de automovilistas se quedaron varados en este punto, debido al montículo de tierra del bloqueo, mientras que otros han decidido regresar para tomar la carretera federal 175 y así llegar a la ciudad de Oaxaca o al destino turístico de Puerto Escondido. Aunque esto implica el doble o más en el tiempo de traslado, al pasar de unas tres horas a aproximadamente siete entre la capital y la Costa.
A través de redes sociales o con letreros, también se ha advertido a otros conductores sobre la protesta en el kilómetro 30, pero sin que hasta ahora se vislumbre alguna solución o se tengan datos de cuánto tiempo más permanecerá el bloqueo.
Este bloqueo es sólo uno de los varios que los municipios de la zona conocida como Coatlanes, en la Sierra Sur, han realizado en los últimos años para exigir diversas obras y compensaciones por la construcción de la vía, la cual fue inaugurada en febrero de 2024 por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Apenas en febrero de este año, habitantes de San Francisco Coatlán, perteneciente al municipio de San Pablo Coatlán, amagaron con bloquear la súper carretera para exigir al gobierno federal el cumplimiento de varias promesas, entre ellas la construcción del entronque con la vialidad hacia la comunidad de San Francisco Coatlán.
“Enfrentamiento” si el gobierno intenta desalojar a San Pedro Coatlán
Y es que, la advertencia llega después de que trascendiera en medios la posibilidad de que el gobierno estatal envíe a la policía para levantar el bloqueo del kilómetro 30 —la misma autoridad que, según los pobladores, durante años no atendió ni una sola de sus peticiones y ahora solo aparece para reprimir, no para negociar.
Desde hace varios días, el kilómetro 30 de la supercarretera Barranca Larga–Ventanilla, a la altura de Santa Catarina Coatlán, permanece cerrado en ambos sentidos. Montículos de tierra impiden el paso de vehículos particulares, transporte de carga y turistas que se dirigen a la Costa oaxaqueña. Decenas de automovilistas han quedado varados.
De acuerdo con testimonios recogidos entre los pobladores, el malestar no se limita a San Pedro Coatlán: comunidades vecinas de la región conocida como Los Coatlanes como San Vicente, San Pablo, San Francisco, San Sebastián, San Antonio La Lana y Comitlán, arrastran compromisos incumplidos similares por parte de administraciones estatales y federales, y ninguna ha recibido atención institucional.
Ese denominador común “la desatención del gobierno” es lo que, según relatan los propios pobladores, llevó a los comisariados comunales de todos estos pueblos a reunirse y tomar un acuerdo: si las autoridades intentan desalojar por la fuerza a San Pedro Coatlán, las demás comunidades se sumarán al bloqueo y cerrarán la autopista en su totalidad.
«Si desalojan a San Pedro, le van a entrar todos los pueblos y van a cerrar toda la pista», resúmenes pobladores indígenas, quienes explican que el pacto surgió luego de que en medios de comunicación se mencionara la posibilidad de un operativo policial para levantar el cierre.
Mientras tanto el bloqueo carretero continúa activo, con al menos 24 a 48 horas de cierre continuo, afectaciones al tránsito entre los Valles Centrales y la Costa, y ausencia de un pronunciamiento oficial de Caminos y Puentes Federales (Capufe) o del gobierno estatal sobre las demandas o los tiempos de solución. Lo que es una advertencia: que, ante un eventual desalojo con uso de la fuerza pública, los pueblos de Los Coatlanes escalarán el conflicto sumando sus propios bloqueos.
Los pobladores insisten en que buscan hacer pública esta postura precisamente para evitar que el conflicto se agrave: advierten que un operativo de desalojo, lejos de resolver el problema, lo multiplicaría a lo largo de toda la región.
Lo que más indigna a los pobladores no es únicamente el incumplimiento y falta de obras: es el patrón. Durante años, ninguna dependencia estatal ni federal se acercó a las comunidades de Los Coatlanes para atender sus demandas, negociar plazos o siquiera explicar por qué los compromisos quedaron en el papel. El silencio institucional fue la respuesta constante. Y, sin embargo, en cuanto el bloqueo empezó a generar costos políticos y económicos, la primera reacción atribuida al gobierno no fue convocar una mesa de diálogo, sino explorar el uso de la policía para desalojar por la fuerza.
Mientras el bloqueo se mantiene, uno de los principales corredores de comunicación entre los Valles Centrales y la región Costa permanece prácticamente inutilizable, con el consiguiente costo económico para transportistas, comerciantes y familias que dependen de esa vía. La disyuntiva para el gobierno estatal es clara: negociar una solución a los pendientes de obra y a la exigencia de paso libre, o arriesgarse a que un intento de desalojo detone, según advierten los propios pobladores, un cierre regional de la autopista con la participación de al menos siete comunidades.
Las comunidades de los Coatlanes, mientras tanto, insisten en que su exigencia no es nueva: es la misma que, dicen, ha sido ignorada durante años, y que hoy amenaza con salir mucho más cara, en tiempo, dinero y gobernabilidad, de lo que habría costado atenderla a tiempo.
Afiliado al SINMCO*
