El verdadero jefe histórico e intocable

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 31 de Agosto, 2026, (Fuente: Facebook: Debes Saberlo y Facebook: Alternativa Oaxaca).- El verdadero jefe histórico, patriarca del clan familiar conocido como los Ríos Suárez o el grupo de “Los Minions” y cerebro de la ASAEO es Carlos Abraham Ríos Suárez, alias “El Oaxaco”, situándose por encima de mandos operativos formales como Sharon Italia. Esta es la reconstrucción cronológica y analítica de cómo se tejió, expandió y protegió esta red de narcopolítica.

19 de junio de 2019

La detención inicial de “El Oaxaco”: la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de Oaxaca lo detuvo en las inmediaciones de la ex fábrica de Triplay, en inmediaciones de la capital de Oaxaca; la Fiscalía General de Oaxaca lo señaló abiertamente como el presunto líder del Cártel del Golfo en la región de los Valles Centrales, específicamente, operando desde ese entonces en la zona de Etla hasta la Central de Abasto y áreas cercanas.

Diciembre de 2021

Salomón Jara Cruz ya se había consolidado como el virtual candidato único del partido MORENA a la gubernatura de Oaxaca. Para asegurar un triunfo absoluto en los Valles Centrales, de cara a las elecciones estatales de 2022, el proyecto político de la denominada “Primavera Oaxaqueña” requería controlar el submundo más pesado de la capital: la Central de Abasto, los accesos viales estratégicos y el gremio del transporte informal de mototaxis. En el territorio, la regla no escrita dicta que ningún político camina libremente por esas zonas sin el aval de la cúpula que maneja el territorio.

Bajo señalamientos de presión por parte de Salomón, ese mismo diciembre de 2021, a través del juez de control Armando Lustre Núñez, adscrito al Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca (TSJO) se liberó al Oaxaco.

El futuro gobernador y Noe ya sabían perfectamente el peso operativo de Carlos Abraham Ríos Suárez y de su clan familiar; esto los llevó al pacto que aportaría el blindaje institucional y la influencia de su cargo vigente como senador de la república para presionar al aparato judicial local y lograr la liberación del capo, mientras que, a cambio, “El Oaxaco” pondría a todo su ejército de transporte informal a pintar bardas, movilizar simpatizantes y limpiar las calles de rivales políticos para apuntalar la campaña electoral.

La relación se consolidó formalmente cuando “El Oaxaco” decidió abandonar el barco del viejo priísmo, donde operaba bajo las siglas de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), para enfocarse con el nuevo partido oficial. En este periodo de transición entre finales de 2021 y principios de 2022, el clan de los Ríos Suárez comenzó a tejer las alianzas en la sombra que más tarde darían origen a la ASAEO. Quien firmaba los acuerdos y asistía de manera constante a las asambleas para darle legitimidad a esta mudanza de siglas era Noé Jara Cruz, actuando como el puente directo y operador político entre el búnker del entonces senador y la cúpula de los transportistas.

Al presionar al aparato judicial local para sacarlo de prisión, Salomón Jara demostró que la sociedad ya estaba sellada, así que, durante el proceso electoral de 2022, “El Oaxaco” cumplió con su parte del trato, inundando las urnas de votos, aportando camiones y logística para MORENA, garantizando el control violento de casillas y la movilización de transportistas en las zonas metropolitanas. El nacimiento formal de la ASAEO fue la formalización y legalización institucional de ese pacto de campaña. El régimen pagó el favor manteniéndolo intocable en la sombra.

Periodo de expansión (2022-2025): La sociedad comercial con “El Miky”

Una vez establecido el gobierno estatal, la estructura de la ASAEO inició un proceso de expansión económica y militar. Es en este punto donde se cruzan los datos del mapa criminal documentados por la inteligencia militar y los archivos de Guacamaya Leaks de la SEDENA, Carlos Abraham Ríos Suárez entabló una alianza con Juan M. G. G., alias “El Miky”. Esto no era una relación de subordinación, sino un pacto de negocios y sociedad criminal coordinado por la cúpula del poder.

*“El Oaxaco” (El poder local y el músculo urbano): Junto a sus hermanos David e Indira, controlaba la Central de Abasto, la periferia de la capital (Viguera, Pueblo Nuevo) y el ejército de choferes de la ASAEO. Su valor radicaba en el control territorial de las calles y su nexo con Noé Jara Cruz. “El Oaxaco” le entregó al “Miky” la red de taxis foráneos y mototaxis de la ASAEO para que funcionaran como su infraestructura logística de distribución de estupefacientes y “halconeo” urbano.

*“El Miky” (El poder financiero y el enlace internacional): No pertenecía al sindicato ni era originario de los barrios de la capital. Llegó comisionado directamente por “El Bogar” para adueñarse de la plaza de los Valles Centrales, controlando la introducción masiva de coca y cristal. “El Miky” inyectó el dinero y el armamento de alto poder a la organización de “El Oaxaco”.

El organigrama real de los Ríos Suárez en la ASAEO se dividió en tres cabezas familiares: “El Oaxaco” como líder principal del crimen organizado; Iván Ríos Suárez, alias “El Chuky” o “El Cuquis”, encargado del operativo de cooptación forzada y reclutamiento masivo de transportistas; e Indira Janet Ríos Suárez, alias “La Contadora” o “02”, el cerebro financiero encargado del lavado de dinero de las extorsiones y el cobro de piso masivo en la Central de Abasto y la periferia.

El periodista Alejandro Leyva Aguilar, a través de sus espacios informativos y su columna “El Zumbido del Moscardón”, mantenía una postura crítica denunciando de manera constante las extorsiones y abusos cometidos por la ASAEO en la región de Etla. Sin embargo, el móvil real de su baja fue de carácter forense y político: el comunicador descubrió y estaba por documentar detalladamente la sociedad secreta entre “El Oaxaco”, “El Miky” y Noé Jara. El periodista tenía acceso a información que demostraba cómo el dinero del narco de la Costa (vía “El Miky”) se lavaba en el sindicato de transportistas de la capital para terminar inyectado directamente en el financiamiento de los operadores políticos de la “Primavera Oaxaqueña” de MORENA.

La labor periodística de Alejandro Leyva Aguilar fue objeto de constantes descalificaciones por parte de Salomón y sus voceros que catalogaron la información de la columna “El Zumbido del Moscardón” como “falsedades”, “calumnias” y “guerra sucia” impulsada por la oposición, acusándolo públicamente de “difamar sin pruebas”.

Este hostigamiento mediático desde el micrófono del Palacio de Gobierno funcionó como una señal institucional de desprotección que facilitó que la red de transportistas y mandos medios de “El Oaxaco” operara el seguimiento y halconeo del comunicador en San Pablo, Etla, con total impunidad, sabiendo que carecía de medidas cautelares efectivas por parte del Estado. Así, los Ríos Suárez decidieron bajarlo (“Los Minions”), debido a que el periodista rascaba la ruta del dinero en la zona de Etla. El brazo armado del cártel de choque interceptó al periodista en San Pablo, Etla, y lo bajó para silenciar la investigación.

Agosto de 2026: La caída de “El Miky” y la fallida invasión a Zimatlán

Al caer el socio financiero de la Costa, el corredor logístico de la droga y el cobro de cuotas en Zimatlán de Álvarez quedó temporalmente incierto. Impulsado por la ambición, el armamento inyectado por “El Miky” y creyendo que la “charola” de protección política de Noé Jara Cruz le otorgaba total impunidad, “El Oaxaco” intentó independizarse del Cártel de la Costa y quedarse con toda la plaza de Zimatlán. Las células de la ASAEO empezaron a cobrar cuotas de piso, esta acción fue considerada una traición directa por la estructura de “El Bogar”, jefe del Cártel de la Costa, quien respondió, según fuentes de inteligencia, colgando la narcomanta de “La Barredora” en agosto de 2026.

El hecho de que Carlos Abraham Ríos Suárez, “El Oaxaco” fuera intencionalmente excluido de los cateos y de la lista de objetivos, confirma el pacto de impunidad. La omisión responde a un control de daños y a un pacto de supervivencia de Noé Jara Cruz: si la Marina tocaba a “El Oaxaco” o a su hermano Iván Ríos Suárez, alias “El Chuky”, estos poseían toda la información de los millones de pesos en efectivo que entregaban directamente a Noé Jara para financiar las estructuras de MORENA. Al entregar cuerpos, armas y mandos menores a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), el gobernador Salomón Jara operó un cortafuegos institucional para despolitizar el homicidio del periodista y calmar el escándalo nacional, aislando las cuentas de MORENA en el hermetismo federal de la Ciudad de México.

Actualmente, “El Oaxaco2 se encuentra en una guerra fría y silenciosa contra “El Bogar”. Si continúa libre, prófugo en la sombra y operando con impunidad en la región, se debe a tres factores estratégicos de supervivencia criminal:

*Tras el traslado de los detenidos de la ASAEO a la Ciudad de México, la plaza se encuentra bajo máxima vigilancia militar y satelital en la capital, una guerra obligaría a la Marina permanecer en los Valles Centrales, bloqueando las rutas comerciales de ambos. “El Bogar” cobró la traición con la manta de “La Barredora” y obligó a “El Oaxaco” a replegarse, congelando temporalmente su ejecución.

*“El Oaxaco” se mantiene escondido bajo el blindaje político de Noé Jara Cruz. Atacar directamente al guardián de los secretos financieros de la “Primavera Oaxaqueña” significaría romper de forma definitiva el pacto de impunidad que la Costa sostiene con el gobernador. Mantener la tregua con el Palacio de Gobierno garantiza que la Marina no interfiera con las millonarias rutas marítimas de la costa oaxaqueña.

*Para salvar la vida y mantener a salvo su apellido frente a la Federación, “El Oaxaco” aceptó su derrota territorial, devolviendo el corredor de Zimatlán y entregando su fachada sindical. Aunque se quedó sin su brazo operativo formal en las calles tras la caída de los desechables de la ASAEO, sobrevive operando desde la clandestinidad, entendiendo que el cobijo político estatal no es suficiente para sostener una guerra abierta contra el verdadero dueño del litoral oaxaqueño.

Los datos referentes a las reuniones entre “El Oaxaco” y Noé, la entrega de dinero en efectivo de las extorsiones de propia mano a Noé Jara Cruz, y la existencia de un pacto explícito verbal de silencio, constituyen una reconstrucción forense y de inteligencia social, basada en patrones operativos analizados en la política regional, fundamentada en las filtraciones de inteligencia militar de los correos hackeados a la SEDENA (Guacamaya Leaks), sobre los vínculos de operadores políticos con el financiamiento en especie de transportistas, los archivos de la hemeroteca local que documentan la presencia de Noé Jara en asambleas del sindicato, y la evidencia por consecuencia que demuestra cómo un perfil criminal con antecedentes de armas exclusivas no obtiene liberaciones locales ni exclusión de operativos federales sin una intervención política de alto impacto.

Y así es como Carlos Abraham Ríos Suárez, “El Oaxaco”, sigue libre.

La cúpula que no cayó, hermanos Ríos Suárez abandonaron Oaxaca antes del operativo contra ASAEO: Fiscalía

Por otra parte, el operativo que las autoridades presentaron como un golpe contra la estructura de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO) dejó nueve detenidos, pero también evidenció una ausencia que ahora concentra la atención de las investigaciones: tres integrantes de la familia Ríos Suárez no estaban en Oaxaca cuando las fuerzas federales y estatales desplegaron el operativo.

Carlos Abraham Ríos Suárez, “El Oaxaco”; Iván Ríos Suárez, “El Kuki” o “El Cuqui”; e Indira Janet Ríos Suárez, “La Contadora”, son señalados como integrantes del núcleo de la organización y, de acuerdo con información atribuida a una fuente de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), cuentan con órdenes de aprehensión y son considerados prófugos.

La pregunta que queda sobre la mesa es cuándo abandonaron el estado y, sobre todo, qué información tenían antes de que más de 300 elementos de seguridad irrumpieran simultáneamente en distintos puntos de los Valles Centrales.

El dato adquiere especial relevancia por la cercanía temporal entre la salida de los hermanos y el asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar.

Leyva Aguilar fue asesinado el 22 de julio en el fraccionamiento La Esmeralda, en San Pablo Etla. El crimen provocó una fuerte reacción del gremio periodístico y posteriormente llevó la investigación al ámbito federal.

Treinta y seis días después, el 27 de agosto, La Esmeralda volvió a ser escenario de un operativo de gran magnitud.

Fuerzas federales y estatales catearon inmuebles en Pueblo Nuevo, Viguera, Santa Cruz Xoxocotlán y el mismo fraccionamiento donde había sido asesinado el periodista.

El despliegue terminó con nueve personas detenidas, entre ellas Sharon Italia Curiel Hernández, “La Italia”, identificada como secretaria general de ASAEO, además de otros integrantes de la organización conocidos como “El Cangrejo”, “El Panda” y “El Gordo”. También fue detenida una regidora de San Antonio de la Cal.

Pero tres nombres particularmente relevantes no aparecieron entre los detenidos: Carlos Abraham, Iván e Indira Janet Ríos Suárez.

Según la información proporcionada por la fuente fiscal, los tres ya habían salido de Oaxaca.

No se trata de una ausencia menor.