La guerra Murat-Jara, ¿quién gana?

Oaxaca, Oaxaca, Jueves 06 de Agosto, 2026, (Fuente: Salvador Flores Durán / cronicadeoaxaca.wordpress.com y Periódico Centro Oaxaca).- La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Oaxaca reveló que Salomón Jara Cruz no podrá imponer candidata o candidato a gobernador.

Elogiar a Alejandro Murat públicamente frente a Jara es un claro aviso de que lleva las de perder ante sus principales y acérrimos enemigos.

Luego de esta visita todo parece indicar que el candidato o candidata de Morena a la gubernatura será alguien del clan Murat o muy cercano al proyecto muratista.

¿Cuánto habrá costado al clan, del dinero de los oaxaqueños, mantener a Oaxaca como si fuera de su propiedad? López Obrador decía que le haría un homenaje a Alejandro, ¿cuánto costó tanto amor a los Murat?

La Presidenta vino a hablar de las “virtudes” de Alejandro Murat y a acallar las voces enviadas por el Jarismo, en un contexto que aparentaba ser un espaldarazo a Jara, cuyo gobierno vive uno de los peores momentos de descrédito político.

En política todo es polvo de viejos lodos. Para entender el presente es muy necesario revisar el pasado. Los viejos odios y complicidades siguen una línea de tiempo a veces muy larga.

Siendo diputado local perredista, Salomón Jara brincó a la diputación federal en el sexenio de José Murat. El patriarca de este clan ya se había definido por Ulises Ruiz como su sucesor, porque Madrazo, cercanísimo de Ulises Ruiz, sería candidato a la presidencia. URO dejó tirado el estado en manos de un chaparrito vengativo y soberbio (casi como ahora) y se fue a trabajar por la candidatura de Madrazo. A la postre, Madrazo terminó en tercer lugar en la elección presidencial, por detrás del ganador, Felipe Calderón, y del segundo, Andrés Manuel López Obrador. Madrazo y el PRI sumaron fuerzas con el PAN para contrarrestar al peligro para México. Los odios de López hacia Madrazo y URO no se han olvidado y hoy continúan vigentes.

Jugador en varias canchas, Murat tenía metidas las manos en todos los grupos políticos y jugadores en todos los partidos. La facción del PRD, la Unión Campesina Democrática (UCD) -en la que militaban el hoy secretario de desgobierno Jesús Romero López y el hoy secretario de incultura Flavio Sosa, este último fundador del membrete junto con Jara Cruz-, apoyaba a URO y con sus huestes arremetía contra Juan Díaz Pimentel, a quien Murat le jugaba el dedo en la boca con la candidatura a gobernador.

En el sexenio de URO Romero López fue pieza clave para cooptar a la izquierda y a los dirigentes sociales. Eran los consentidos del poder. Con Jorge Toledo como secretario de Gobierno, un grupo de cercanos, del priismo y de la izquierda, entre ellos Jara, acudían a las fiestecitas que se organizaban en lugares muy privados donde llegaban jovencitas, jovencitos, y corría mucho alcohol y otras cosas a manos llenas. Ahí llegaba un reportero que dice ser analista político, muy amiguito de Romero López.

Flavio Sosa tomaba otros derroteros. Le había levantado la mano a Vicente Fox y algunos de sus cercanos tuvieron chamba en Oaxaca en una dependencia de tercera. La postura de Jara y Romero provocaron la fractura en la UCD y la salida de ella del hoy titular de la SECULTA.

Algunas opiniones señalan que Sosa sirvió a los intereses de los Murat y de Alfredo Harp durante el conflicto del 2006, y algunos hechos parecen confirmarlo, como sus ataques a Jara y su abierto apoyo a la senadora Susana Harp durante la pelea por la candidatura a la gubernatura de Oaxaca.

En una entrevista que dio a OaxacaMedia, Sosa señaló sobre el 2006: “Los que venían de un partido y que entraron en un primer momento a apoyar fueron los primeros que salieron corriendo o que se vendieron, fueron los primeritos, no tardaron ni una semana al interior de la APPO, se fueron a besar a Ulises, se fueron a poner de acuerdo con él o se fueron a esconder a su casa, porque les dio miedo, se asustaron cuando vieron que la revuelta era un monstruo”, apunta Sosa Villavicencio ya con la adrenalina que recuperó en el flash back.

El sociólogo Carlos Sorroza Polo, en su ensayo “La crisis política de Oaxaca: componentes, alcances y propuesta de salida”, señala que “el PRD jugó un papel ambiguo, tardío y, al final, funesto para el movimiento de Oaxaca. Durante el conflicto tuvo un papel complaciente con el gobierno local, a grado tal que, durante la etapa más aguda del conflicto, se dedicó a aprobar todas las iniciativas de ley que enviaba el Ejecutivo al Congreso. A nivel nacional estuvo muy atareado en la contienda presidencial, y no se involucró demasiado en el conflicto oaxaqueño. Al verse derrotado, arrastró tras de sí al movimiento social de Oaxaca, haciendo todo lo necesario para llevarlo a un imprudente radicalismo, lo cual fue determinante para cortar las negociaciones y autorizar la entrada de la PFP a Oaxaca”.

Destaca “algunas expresiones de la crisis interna del PRD: el secretario general del Comité Estatal del PRD reconoció que es muy grave que ambos grupos, el de Salomón Jara y el conformado por los hermanos Rosendo y Félix Serrano Toledo, así como Amador Jara, a quienes se les vinculó con José Murat; así como Lenin López Nelio, Antonio Álvarez y Rey Morales, que se sometieron a la política de Ulises Ruiz, se acusen de progobiernistas”.

El secretario de comunicación de la dirigencia nacional del PRD, Gerardo Fernández Noroña, acusó a Raymundo Carmona Laredo, Rosendo Serrano Toledo y Amador Jara de traidores de ese partido en Oaxaca, de estar vinculados al gobernador Ulises Ruiz. Leopoldo de Gyves acusó a Lenin López Nelio, a Roberto López Rosado, a Manuel Vázquez Nicolás, a Roberto López Santos, entre otros, de pretender controlar al PRD bajo su conveniencia.

Sorroza Polo detalla que en el 2006 en Oaxaca se libran varias batallas: “una que se juega entre los grupos de poder priista en el estado, y tiene como actores principales a Ulises Ruiz y José Murat, pero en el que también intervienen todos los ex gobernadores de Oaxaca que aún viven”.

Otra batalla, dice, sería la disputa de recursos y cuotas de poder que se entabla entre el gobierno, los líderes y los agremiados, en donde cada quien tiene un doble juego, ganar dinero o poder de manera individualista.

Sheinbaum vino a poner orden en Oaxaca y a leerle la cartilla a Jara. Algo le habrá ofrecido para que les deje el paso libre a los dueños del estado, a los Murat. Tal vez impunidad para él y su familia, que ninguno de ellos termine en la cárcel y gocen de los recursos públicos acumulados. El Peje sabe de los vínculos de Jara y Romero López con URO, actualmente uno de sus principales detractores. De hecho, basta revisar el gabinete actual para encontrar a los ulisistas disfrazados de morenistas.

De todas formas, los grupos que se disputan los millonarios recursos estatales que se roban con total impunidad, no tendrán empacho en provocar el derramamiento de sangre. El artero crimen de Alejandro Leyva, impulsor de la candidatura de Ivette Morán de Murat a la gubernatura, es un indicio de la gravedad de esta batalla en la que los perdedores serán los de siempre.

Acusa Ulises Ruiz Ortiz que una tercera línea en el crimen de Alejandro Leyva  recae sobre José Murat

Por otra parte, el exgobernador Ulises Ruiz Ortiz opinó que una tercera línea de investigación sobre el asesinato del periodista Alejandro Leyva apunta al también exgobernador José Murat Casab.

Quien gobernó Oaxaca del 2004 al 2010 y fue acusado de crímenes de lesa humanidad definió esta sospecha como “fuego amigo entre morenistas, particularmente entre el clan de José Murat (hasta hace muy poco priista y ahora notable intelectual morenista) y la llamada primavera oaxaqueña».

En un artículo publicado en El Independiente, Ruiz Ortiz consideró que al menos existen tres líneas sobre los autores intelectuales del crimen: «la primera y más vendible socialmente apunta al gobierno del estado por las constantes críticas que el periodista vertía en contra de la administración actual sobre nepotismo, ineficacia y presuntas ligas con el crimen organizado; la segunda muy ligada con la anterior apuntaría hacia el propio crimen organizado pues Leyva acusaba a políticos de huachicoleros llegando incluso a señalar con nombre y apellido a líderes de cárteles que dominan amplias regiones del estado»

Sin embargo, señaló que la tercera línea, la presunta implicación de Murat es tal vez la más plausible.

«Me detengo con fuerza en esta tercera línea, porque aquí se concentra quizás el veneno más turbio de esta historia. Leyva fue funcionario durante el gobierno de Alejandro Murat; varios ex funcionarios de esa administración están siendo perseguidos legalmente por el gobierno de Oaxaca y la nuera de José Murat, esposa de Alejandro, busca abiertamente la posibilidad de alguna candidatura por Morena, la que le caiga, desde una regiduría hasta la del gobierno del estado, pasando por una diputación local o federal”, señala el exgobernador.

Y agregó: «Existe una guerra encarnizada entre los Murat y el gobierno actual que pocos quieren ver. El decrépito anciano que fue capaz de atentar contra sí mismo y de realizar un montaje que incluyó un disparo a su jefe de seguridad en la rodilla para hacer creíble lo increíble y su hijo Alejandro, libran una disputa feroz con el actual mandatario.:

Ulises Ruiz Ortiz, acusado de al menos 26 muertos de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) también destacó que el gobierno de Oaxaca acusa a los Murat de orquestar campañas de desprestigio en medios como La Jornada —donde tiene influencia— y ha pedido a Morena que le retire la afiliación a Alejandro Murat, a quien senadores y diputados federales morenistas califican de «sinónimo de corrupción».

‘Aquel pacto de transición que firmaron para no despedazarse en público voló por los aires. Hoy se desgarran las vestiduras mientras Oaxaca arde, y esta pelea no es sólo de egos: es una disputa por el control del estado, por las jugosas concesiones y por las plazas que deja el narco», puntualizó el político de Chalcatongo.

Y concluye con una pregunta que flota en el aire: ¿quién ganó con la muerte del periodista? ¿Quién podría beneficiarse del desprestigio de quienes dirigen los destinos de Oaxaca hoy? En una lucha de poder tan enconada, su asesinato parece más un movimiento de ajedrez que un crimen pasional.

«Es probable que la Fiscalía General de la República —aunque lenta e inoperante— encuentre a los autores materiales; sin embargo, como ha ocurrido en otros casos, difícilmente identificará al autor o a los autores intelectuales».