IOCIED, entre promesas millonarias y cuentas pendientes

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 05 de Agosto, 2026, (Fuente: Omar Colmenares / Facebook: Panorama Informativo 360).- Nuevamente, el director general del IOCIED, Pedro Silva, salió a anunciar inversiones de millones y millones de pesos para bachilleratos, telebachilleratos y diversos subsistemas educativos en Oaxaca. Sin embargo, más de uno se quedó con la impresión de que la conferencia de prensa tuvo más improvisación que resultados, al grado de que el gobernador tuvo que intervenir en varias ocasiones para recordarle los datos y el mensaje que debía transmitir.

Pero más allá de los anuncios, quedan las preguntas que siguen sin respuesta. ¿Qué pasa con las constructoras que cuentan con contratos federales debidamente firmados y que aún no reciben los anticipos necesarios para iniciar las obras? Es un tema que permanece pendiente y que afecta directamente el avance de los proyectos.

También resulta necesario aclarar cuándo concluirán las obras que, en algunos reportes financieros, aparecen con un avance del 100 por ciento en recursos ejercidos, mientras que físicamente continúan inconclusas. Esa es una explicación que la ciudadanía y los propios beneficiarios merecen conocer.

En los pasillos del instituto también circulan versiones sobre la salida de uno de los directores más cercanos a Pedro Silva, a quien algunos apodaban «el director de los moches» o «de los diezmos», debido a presuntos señalamientos de solicitar aportaciones económicas a constructores, desde palacio se dio la orden de sacarle la tarjeta roja y mandarlo al rincón de los olvidados, por sentirse pastor y pedir el diezmo dominical a sus ovejas.

Pedro Silva Salazar es considerado uno de los funcionarios cercanos al gobernador Salomón Jara Cruz, y su familia también ocupa espacios dentro de la administración pública estatal. Sin embargo, la cercanía política no sustituye la obligación de entregar resultados ni de rendir cuentas.

El propio gobernador anunció que próximamente habrá evaluaciones dentro del gabinete y que no dudará en mostrar tarjetas rojas a quienes no cumplan con su responsabilidad. La pregunta es inevitable: ¿alcanzarán esas evaluaciones al IOCIED y a Pedro Silva, o las promesas seguirán siendo más rápidas que las obras?

Porque en Oaxaca ya no bastan las conferencias de prensa ni los discursos optimistas; lo que hace falta son obras terminadas, cuentas claras y compromisos cumplidos de los funcionarios a los que hoy tiene la confianza de ejecutivo, y del pueblo de Oaxaca.