En Oaxaca, política a ras de cielo

*El Hugh Hefner región 7 viola los principios de austeridad de su partido

Oaxaca, Oaxaca, Sábado 06 de Junio, 2026, (Fuente: Ernesto Rojas Ayuzo / X: @rojasayuzo, Facebook: Arriero de la información y Facebook: Matando Tiempo).- Dicen los cánones de la retórica oficialista que la transformación se hace a ras de suelo, gastando la suela de los zapatos y sintiendo el calor del pueblo.

Pero en Oaxaca, el disminuido encargado de la política interna parece haber entendido el mensaje al revés: la transformación se ve mejor desde las nubes y bien acompañado.

Nos referimos, por supuesto, al minúsculo secretario general de Gobierno, Jesús Romero López, quien recientemente ha sido captado —junto a su distinguido séquito— practicando un estilo de «austeridad republicana» bastante peculiar.

Como bien se puede apreciar en la evidencia gráfica, el secretario y sus acompañantes (novia y secretaria) no tienen reparo en abordar una aeronave con toda la parsimonia de quien se sabe inmune al discurso de la pobreza franciscana, e impune a cualquier sanción por el uso indebido de los recursos del Estado.

No viajan en una aerolínea comercial haciendo fila como el resto de los mortales que financian sus salarios. No; ellos caminan con soltura sobre el asfalto de la pista, celular en mano y con ropa ligera, listos para cumplir una ardua agenda que incluye la pega de poemas en zapoteco para detener a la delincuencia en Juchitán —una idea, por cierto, bastante torpe y poco eficiente—.

Lo verdaderamente irónico —y que mueve a la sospecha mordaz— es el origen del juguete volador. Si echamos un vistazo a los registros públicos digitalizados, la aeronave en cuestión porta la matrícula XB-MHV. Cualquier ciudadano con un poco de curiosidad descubrirá los siguientes datos:

El Modelo: Un moderno y nada austero Cirrus SR22, una aeronave privada conocida por su confort y su sistema de paracaídas integrado (por si las dudas).

El Propietario: Registrado a nombre de la empresa Envasadora Gugar, S. A. de C. V.

La Base: El Aeropuerto Internacional de Oaxaca.

Aquí es donde la política se convierte en comedia, o en tragedia ética. La envasadora es propiedad de la familia Guzmán Gardezábal, un apellido que de inmediato activa la memoria histórica de la política local y abre la caja de Pandora de las conexiones del poder real.

La desmemoria de la actual administración es de campeonato. Hace no mucho tiempo, la izquierda radical oaxaqueña, abanderada y representada por figuras como Flavio Sosa Villavicencio, armó una tremenda cruzada social y clausuró un pozo de agua a la empresa de los Guzmán Gardezábal en el municipio de San Bartolo Coyotepec, acusándolos de saquear los recursos del pueblo.

Pero si rascamos un poco más en el fuselaje de este Cirrus SR22, el entramado se vuelve aún más perverso. El dueño de la unidad, el empresario Guzmán Gardezábal, resulta ser nada más y nada menos que compadre del exgobernador José Murat Casab.

Las casualidades no existen en la política de altos vuelos. A José Murat se le ha relacionado desde hace años como el verdadero padrino y tutor político de Jesús Romero López.

Cuentan los que saben de los hilos negros del poder que el secretario general de Gobierno no vuela solo por recreación; de hecho, realiza visitas muy puntuales cada mes allá por las exclusivas calles de Polanco, en la Ciudad de México. ¿El motivo de las discretas reuniones en la capital? Dicen las malas lenguas que el funcionario acude puntualmente a rendir cuentas y a recoger esos tradicionales «sobres amarillos» que aceitan la maquinaria política.

Así, el avión de Gugar no es un simple préstamo empresarial: es el puente aéreo idóneo para conectar los intereses del muratismo con el operador de la política interna del estado.

De más está decir que «Charbelín» está robando a manos llenas, pues ya vio truncadas sus aspiraciones políticas. La presidenta lo conoce y no tiene buenas referencias de su actuar; por ello, le hizo saber que no verá su nombre en una boleta electoral en elecciones futuras.

Llueven críticas al Secretario de Gobierno Jesús Romero López por el uso de avioneta privada

Y es que, desde el jueves 4 de junio, a través de redes sociales se difundieron fotografías del secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, en las que se le observa abordando una avioneta matrícula XB-MHV junto con integrantes de su equipo de trabajo, lo que desató diversas críticas por el uso de una aeronave privada.

A través de su cuenta de la red social X, el diputado local del Partido del Trabajo, Dante Montaño, dijo que la aeronave pertenece a la empresa local envasadora Gugar.

Cuestionó al “secretario Jesús Romero, ¿a cambio de qué favorcitos la envasadora Gugar le presta su avioneta?, o, ¿a cómo la renta? ¿La factura está pagada con dinero público? En avioneta privada claro que así no se dan cuenta del mal estado de las carreteras. De territorio en avión privado, cualquiera”.

En tanto la diputada federal, Araceyl Cruz, se presentó en Palacio de Gobierno para solicitar formalmente al gobernador Salomón Jara que informe a la ciudadanía cuánto le paga a su secretario de Gobierno, Jesús Romero López.

“Las cuentas no nos cuadran y resulta difícil creer que su salario sea suficiente para pagar viajes en aviones privados. Aquí hay preguntas que merecen respuestas claras y transparentes”, señaló la legisladora en un video que subió a sus redes sociales.

En X, la cuenta @LagarrapataS22 cuestionó que los funcionarios morenistas no tienen vergüenza. Jesús Romero: ¿Su gobierno es de transformación o de simulación y lujos privados? @salomonj la ciudadanía exige una explicación inmediata.

Y advierte que el ex priista Alejandro Avilés Álvarez, cayó por sus excesos de poder y Jesús Romero no puede ser la excepción.

Fue con dinero propio, según Romero López

En tanto, Jesús Romero López aseguró, a través de un comunicado, que no existe ninguna situación de conflicto de interés con el uso de la aeronave propiedad de la empresa envasadora Gugar y que no tienen con ellos ninguna relación, sino que el trasladado y uso de la avioneta fue “gracias a una relación personal de amistad de muchos años con el piloto que operó la aeronave”.

Añadió que el uso de este medio para transportarse al Istmo de Oaxaca y posteriormente a la región de la Costa, fue específicamente a San Pedro Mixtepec, se debió a reuniones de trabajo con respecto a la operatividad del “Plan Juchitán para la Construcción de Paz, así como diversos asuntos prioritarios de gobernabilidad en San Pedro Mixtepec”.

De igual forma, indicó que los costos de traslado y el uso aeroportuario corrió a cargo de él, por no que no se erogó ningún recurso a la administración estatal; esto aunado a que justificó el uso de la aeronave señalando que fue para cumplir con su encargo como secretario de Gobierno, “Se trató de una agenda de trabajo orientada exclusivamente a la atención de asuntos públicos prioritarios”.

De acuerdo con reportes de aviación la avioneta privada realizó cinco vuelos desde el 1° de junio, el primero de Oaxaca a Ciudad Ixtepec partiendo a las 10:04 y ese mismo día regresó a las 15:14 a la ciudad de Oaxaca; para el 3 de junio voló nuevamente de Oaxaca a Ixtepec a las 7:55 horas, ese mismo día viajó de Ixtepec a Puerto Escondido a las 14:10 horas, finalmente el mismo día la unidad regresó a la ciudad de Oaxaca, partiendo de Puerto Escondido a las 15:18 horas.

Jesús Romero López y la avioneta que exhibe a MORENA

De ahí que, la austeridad suele funcionar bien en los discursos, hasta que aparecen las fotografías.

Y eso es exactamente lo que enfrenta el gobierno de Salomón Jara Cruz, tras la difusión de imágenes que muestran al Secretario de Gobierno, Jesús Romero López, abordando una avioneta privada matrícula XB-MHV, un Cirrus SR22 utilizado para traslados ejecutivos.

Las imágenes, difundidas el 4 de junio de 2026, muestran al funcionario durante el abordaje de la aeronave acompañado de otras personas.

De acuerdo con reportes de rastreo aéreo difundidos por medios locales, el avión realizó desplazamientos entre la ciudad de Oaxaca y la región del Istmo.

El debate no gira alrededor de un posible delito. El problema para el gobierno estatal es mucho más profundo: se trata de una crisis de congruencia.

La polémica golpea directamente una de las principales banderas políticas de MORENA y de la llamada Cuarta Transformación: la austeridad republicana.

Desde el inicio de su administración, Jara Cruz prometió una transformación que rompería con los privilegios de la vieja clase política.

La narrativa era clara: cercanía con el pueblo, gobierno austero y distancia respecto a los excesos que durante décadas fueron utilizados como símbolo de una élite alejada de la realidad de la mayoría.

Por eso la polémica genera tanto impacto.

Mientras miles de oaxaqueños enfrentan diariamente carreteras deterioradas, largas horas de traslado y rezagos históricos en infraestructura y servicios públicos, uno de los funcionarios más poderosos del estado aparece utilizando un medio de transporte asociado al poder económico y político, inaccesible para la inmensa mayoría de la población.

La controversia estalla además en uno de los momentos más delicados para Romero López.

En medio del conflicto con la CNTE, las movilizaciones de la Sección XXII y las exigencias para que sea removido como interlocutor gubernamental, las imágenes alimentan una percepción que ningún gobierno desea enfrentar: la de una creciente distancia entre quienes ejercen el poder y quienes padecen los problemas cotidianos del estado.

Lo verdaderamente relevante de este caso no es la avioneta. Es lo que representa.

MORENA construyó buena parte de su legitimidad denunciando los privilegios de las élites políticas y prometiendo una forma distinta de gobernar.

Cuando las fotografías parecen contradecir esa narrativa, el debate deja de centrarse en un vuelo y se convierte en una discusión sobre la autenticidad del proyecto político que gobierna Oaxaca.

La turbulencia no está en el aire. Está en la credibilidad de un gobierno que llegó prometiendo acabar con los privilegios y que hoy enfrenta cuestionamientos precisamente por aquello que durante años dijo combatir.

La “aclaración” del Secretario de Gobierno de Oaxaca

“A la opinión pública.

Respecto de las imágenes que circulan en redes sociales sobre un traslado aéreo que realicé recientemente, considero importante hacer las siguientes precisiones.

Hace dos días utilicé una aeronave para trasladarme al Istmo de Tehuantepec y la Costa de Oaxaca con el propósito de atender actividades relacionadas con el Plan Juchitán para la Construcción de Paz, así como diversos asuntos prioritarios de gobernabilidad en San Pedro Mixtepec. Para posteriormente continuar mi agenda de trabajo de manera terrestre en la Sierra Sur.

Este traslado aéreo no representó gasto alguno o erogación con recursos del Gobierno del Estado. Los costos operativos y aeroportuarios derivados de su utilización fueron cubiertos con recursos personales.

Asimismo, rechazo cualquier insinuación sobre un supuesto conflicto de interés o vínculo indebido con la empresa propietaria de la aeronave o con sus propietarios. No mantengo relación de negocios, compromiso institucional ni interés particular alguno con ellos. Cualquier afirmación en sentido contrario es falsa. El traslado fue posible gracias a una relación personal de amistad de muchos años con el piloto que operó la aeronave.

También considero importante aclarar que las personas que aparecen en las imágenes forman parte de mi equipo de trabajo y participaron en actividades relacionadas con la agenda institucional que desarrollamos en distintas regiones del Estado. Rechazo categóricamente los comentarios y publicaciones que han buscado cosificarlas, sexualizarlas o desacreditar su labor profesional. Ese tipo de expresiones constituyen formas inaceptables de violencia digital y violencia hacia las mujeres que no deben  normalizarse en el debate público.

Entiendo que el uso de una aeronave pueda generar cuestionamientos frente a los principios de austeridad que impulsamos y defendemos. Los respeto y los atiendo de frente. Sin embargo, también tengo la responsabilidad y el deber de actuar con oportunidad cuando la gobernabilidad, la seguridad y la paz social así lo requieren. Mi función exige prevenir, atender y contribuir a la gobernabilidad, seguridad y resolución de conflictos que afectan a las comunidades, y en esta ocasión la prioridad fue cumplir esa responsabilidad en distintas regiones del estado en un tiempo limitado.

Por ello, rechazo que se pretenda presentar esta jornada como un viaje de placer o como un privilegio personal. Se trató de una agenda de trabajo orientada exclusivamente a la atención de asuntos públicos prioritarios.

Siempre me he conducido con transparencia y seguiré haciéndolo. No tengo nada que ocultar. Mi compromiso seguirá siendo trabajar por Oaxaca con honestidad, responsabilidad y resultados”.

Jesús Romero López.

Secretario de Gobierno