Una carta que apesta a miedo

*El pavor de Palenque: La verdadera razón tras la carta de AMLO a Trump

Oaxaca, Oaxaca, Viernes 05 de Junio, 2026, (Fuente: Ernesto Rojas Ayuzo / X: @rojasayuzo).- La reaparición de Andrés Manuel López Obrador no es un acto de patriotismo, sino un síntoma de pánico generalizado.

La reciente epístola de cinco cuartillas enviada a Donald Trump, titulada bajo el lastimero ruego de «Por el bien de todos, que regrese el otro Trump», ha sido vendida por la maquinaria de Morena como una heroica defensa de la soberanía nacional y un espaldarazo a Claudia Sheinbaum. Sin embargo, si se lee entre líneas, el documento apesta a miedo.

No es la soberanía lo que quita el sueño en la quinta de Palenque; es la justicia penal estadounidense la que tiene temblando al régimen.

El momento de la publicación no es una coincidencia. Coincide con los reportes de investigaciones de agencias norteamericanas contra gobernadores clave de la llamada «Cuarta Transformación» —como Alfonso Durazo en Sonora o Rubén Rocha Moya en Sinaloa— y el endurecimiento de la Casa Blanca tras incidentes violentos que involucran a agentes de ese país.

Al calificar las acciones de Washington como una «estrategia para debilitar a Morena», López Obrador intenta burdamente politizar lo que en el fondo son carpetas de investigación criminal.

El tabasqueño implora por el regreso del «otro Trump», aquel de su primer mandato al que lograba apaciguar con concesiones migratorias en la frontera a cambio de que Washington cerrara los ojos ante la creciente entrega de territorios enteros al crimen organizado en México.

Lo que hoy aterra al expresidente es que el Trump del segundo mandato, libre de ataduras electorales y rodeado de «halcones», ya no parece dispuesto a respetar el pacto implícito de no mirar debajo de la alfombra mexicana.

Cuando la carta arremete contra la posibilidad de clasificar a los carteles mexicanos como «narcoterroristas», el argumento no se sostiene en el derecho internacional, sino en el instinto de supervivencia.

El régimen de Morena sabe perfectamente que esa etiqueta abriría la puerta a extradiciones masivas, congelamiento total de bienes en el extranjero e intervenciones quirúrgicas de inteligencia.

El miedo real no es a una invasión militar al estilo del siglo XIX; el verdadero pavor es que las investigaciones por financiamiento ilícito de campañas y complicidad institucional toquen a la parentela sagrada y al círculo más cercano del poder.

Para el oficialismo, la «soberanía» se ha convertido en el sinónimo perfecto de impunidad. Bajo esa lógica, cualquier señalamiento de la DEA o del Departamento de Justicia es catalogado de inmediato como «injerencismo de la derecha».

Pero el blindaje discursivo se está desgastando. El tono suplicante de la misiva revela que en Palenque están conscientes de que el aparato judicial de los Estados Unidos no se detiene con conferencias mañaneras ni con discursos nacionalistas.

La carta a Trump finaliza con un grito que apesta a miedo:

Le pido de manera respetuosa, amigo presidente, que no se deje arrastrar por las intrigas de sus funcionarios de las agencias de inteligencia y seguridad. Estos servidores públicos, con mentalidad injerencista y propósitos electorales, actúan a espaldas de la buena fe y buscan debilitar a nuestro movimiento legítimo mediante informes falsos que acusan vínculos inexistentes. Le propongo que mantengamos el diálogo directo, de Estado a Estado, sin intermediarios que solo buscan sembrar la discordia y desestabilizar la soberanía de nuestra nación.»

Para AMLO esto no es injerencismo, es un alarido que clama perdón y auxilio.