Nuevo rector de UABJO le apuesta al porrismo

*Farid Acevedo, el nuevo rector que invierte recursos para mantener a porros en la UABJO y no para fortalecer la academia
Oaxaca, Oaxaca, Martes 19 de Mayo, 2026, (Fuente: Ernesto Rojas Ayuzo / Informativo 570).- La imagen es tan cotidiana como indignante en la historia reciente de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO): filas de contenedores de unicel apilados en el suelo, bolsas de pan y refrescos de cola custodiados en los pasillos de Ciudad Universitaria.
No es la logística de un congreso académico; es la intendencia del porrismo.
La filtración de la presencia de Alejandro Velasco, alias “El Perro”, invitando a “la banda” a pasar por sus raciones este lunes 18 de mayo, es el recordatorio físico de que, en la universidad pública, las victorias electorales no siempre se consolidan con propuestas, sino manteniendo estómagos leales.
Tras la reciente y convulsa elección que ungió a Farid Acevedo López como rector para el periodo 2026-2030, las viejas inercias se niegan a morir.
El relevo institucional, lejos de representar una bocanada de aire fresco para una institución históricamente asfixiada por facciones políticas, arrastra el sempiterno tufo de la cooptación.
La pregunta que flota en el aire universitario no es nueva, pero hoy adquiere una urgencia crítica: ¿Cuánto cuesta mantener la paz armada o la desestabilización pactada en los pasillos de la UABJO?
Determinar con precisión las cifras exactas del financiamiento porril es entrar en un terreno pantanoso de complicidades institucionales, desvío de recursos y prebendas que raramente se asientan en los informes financieros auditables.
El pago a estos grupos rara vez se limita al efectivo inmediato —que, según estimaciones extraoficiales y precedentes de crisis universitarias previas, puede ir desde «apoyos» semanales de subsistencia hasta jugosas sumas de miles de pesos para los cabecillas en momentos de alta tensión—.
El verdadero costo se paga con una moneda más valiosa y destructiva para el futuro de Oaxaca:
• Plazas y Contratos: Espacios administrativos y docentes asignados no por capacidad académica, sino como cuotas de poder para mantener el control de facultades clave.
• Impunidad Escolar y Legal: Calificaciones aprobatorias expeditas, control de inscripciones y la garantía de que la fuerza pública no cruzará el umbral universitario para tocar a quienes operan desde la sombra.
• Presupuestos Cautivos: El desvío indirecto de recursos destinados a infraestructura o investigación para financiar la operación logística —las comidas, el transporte, las movilizaciones— de células de choque.
¿A cambio de qué? La respuesta es tan simple como perversa: Control institucional y legitimidad a punta de garrote.
Un rector bajo sospecha de haber sido impulsado desde el aparato estatal o cuestionado por irregularidades en el padrón electoral necesita un muro de contención.
El porrismo opera como un ejército mercenario privado dentro de la universidad: si sirve al grupo en el poder, blinda la Rectoría ante las protestas de los opositores (como las que hoy encabeza el grupo inconforme de Enrique Martínez); si sirve a la oposición, se convierte en la herramienta perfecta para paralizar las escuelas y forzar una mesa de negociación económica.
La UABJO inicia este nuevo periodo bajo el lema de “Unidad y Transformación”, pero las imágenes de Ciudad Universitaria convertida en búnker y comedor comunitario para grupos de choque desmienten el discurso oficial.
Mientras la gobernabilidad de la universidad más importante del estado dependa de cuántas raciones de comida y cuántas prebendas se repartan a los líderes de los frentes estudiantiles, la verdadera autonomía seguirá secuestrada.
No se puede transformar una institución manteniendo los mismos vicios de origen. Si la gestión de Farid Acevedo pretende legitimarse frente a una comunidad universitaria cansada de la simulación, el primer paso debe ser romper los contratos de exclusividad con el porrismo. De lo contrario, la UABJO seguirá siendo el botín de unos cuantos, donde la ciencia, el arte y la libertad valen apenas lo que cuesta un contenedor de unicel y un refresco.
El generoso dinero público para financiar el porrismo
De este modo, unos cien porros armados y provenientes de las agencias de San Martín Mexicapan y San Juan Chapultepec, además del municipio de Santa Lucía del Camino —vinculados a mafias como la UACOL y el Frente 23 de Octubre— mantienen secuestrada la Ciudad Universitaria de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO). ¿Su misión? Custodiar el fraude desde que el rector espurio, Farid Acevedo, tomó protesta.
La logística del secuestro corre por cuenta de la Secretaría de Gobierno del gobierno de Oaxaca que dirige Jesús Romero López y del propio Farid Acevedo, quienes alimentan la toma con un menú VIP: raciones masivas de comida rápida, botes gigantes de agua de sabor e inyecciones de dinero en efectivo para pagar gasolina y “gratificaciones”.
Mientras los porros cobran y engordan “custodiando” y encadenando las puertas de escuelas y facultades, el discurso del gobierno de Salomón Jara aplica el viejo truco de la distracción: culpar a los tres candidatos opositores de “dejar sin clases a 15 mil estudiantes”.
La realidad es otra. El río de dinero público financia el porrismo, mientras la verdadera resistencia se mantiene firme. Afuera del acceso principal a la Rectoría, los candidatos que denuncian esta elección de Estado continúan en protesta pacífica. No se rinden.
