MORENA vetará a corruptos, aseguran

*Esto se hará, aunque ganen encuesta, advierte la nueva presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 04 de Mayo, 2026, (Fuente: X: @jaimeguerrero08).- La nueva presidenta nacional del partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), Ariadna Montiel, lanzó este domingo una advertencia sin precedente al interior del partido: ningún aspirante a una candidatura de cara a las elecciones de 2027 será postulado si existen certezas de que ha incurrido en actos de corrupción, sin importar que haya obtenido el respaldo de la militancia en los procesos de selección interna.

“Si tenemos certeza de que alguien comete un acto de corrupción aunque haya ganado la encuesta, no serán candidatos”, afirmó Montiel tras tomar protesta como presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido en el marco del VIII Congreso Nacional Extraordinario celebrado en el World Trade Center de la Ciudad de México.

En su discurso de toma de protesta, Montiel reivindicó la historia del partido y trazó sus credenciales para asumir la dirigencia en uno de los momentos más complejos de la organización.

“En tan solo cuatro años nos convertimos en la primera fuerza política del país. Nos convertimos en el faro de esperanza, no sólo para México, para América Latina y el mundo, porque demostramos que otra manera de hacer política es posible”, dijo ante los mil 830 congresistas reunidos en el World Trade Center.

Montiel destacó también el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum y señaló que su llegada al poder representa un avance para distintos sectores de mujeres del país, entre ellas trabajadoras y estudiantes.

Asimismo, reconoció el trabajo de la dirigente saliente, Luisa María Alcalde, quien dejó la presidencia del CEN para incorporarse como consejera jurídica del Ejecutivo federal.

El mensaje se da en un contexto de presión política debido a que el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a finales de abril al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de esa entidad de presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, por cargos de narcotráfico y posesión ilegal de armas.

Montiel asume la dirigencia con la encomienda inmediata de conducir al partido hacia las elecciones intermedias de 2027, en las que estarán en disputa 17 gubernaturas, la totalidad de la Cámara de Diputados y cientos de presidencias municipales.

Su mandato se extiende hasta el 1 de octubre de ese año.

El plan de blindaje que llevará a la práctica la nueva dirigencia ya había comenzado a delinearse desde semanas atrás.

La Comisión Nacional de Elecciones de Morena, que encabeza el senador Emmanuel Reyes Carmona, proyecta revisar los antecedentes de todos los perfiles que busquen una candidatura y establecer un filtro de la Fiscalía General de la República para descartar posibles vínculos con el crimen organizado.

El proceso de auscultación para definir coordinadores territoriales y futuros candidatos arrancará en junio próximo.

La exministra y diputada Olga Sánchez Cordero se sumó a ese llamado con igual contundencia: «No debe haber tolerancia a la corrupción, cero impunidad», dijo, y reclamó candidatos «sin corrupción, que sepan de gobierno», frente a lo que describió como una práctica recurrente de postular perfiles sin experiencia administrativa o elegidos por compadrazgo.

Junto con Montiel, Citlalli Hernández Mora fue designada como titular de la Comisión Nacional de Elecciones, con la responsabilidad de organizar los procesos internos de selección.

Ambas tendrán en sus manos la tarea de instrumentar los filtros anti corrupción que la nueva dirigencia anunció como uno de sus ejes centrales de cara a la renovación del poder en 2027.

Entre señalamientos de narcopolítica y pugnas internas, Alfonso Durazo reconoce que MORENA enfrenta “tensiones”

Así, el VIII Congreso Nacional Extraordinario de MORENA arrancó este domingo en la Ciudad de México con un reconocimiento inusual desde el presídium: el partido enfrenta tensiones internas y presiones externas, marcado por los señalamientos de narcopolítica que pesan sobre funcionarios de Sinaloa acusados por el gobierno de Estados Unidos.

La ausencia de Rubén Rocha Moya marcó el arranque del encuentro: su silla en el presídium quedó vacía como señal elocuente de la crisis que enfrenta el partido. El mandatario sinaloense solicitó licencia tras ser acusado, junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa —entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y el senador Enrique Inzunza—, de nexos con el Cártel de Sinaloa y posesión de armas de fuego.

El presidente del Consejo Nacional del partido y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, encabezó la declaratoria de instalación ante mil 830 congresistas registrados en el World Trade Center de la Ciudad de México y reconoció de manera abierta el momento complejo que atraviesa el movimiento.

Durazo advirtió que frente a las presiones externas debe haber mayor unidad y reiteró su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Frente a las presiones externas, mayor unidad. Frente a las voces que quieren sembrar dudas, mejor organización. Y frente a cualquier intento de división, mayor lealtad a la causa y a la Presidenta de la República”, dijo.

El gobernador sonorense hizo un llamado a la militancia a cerrar filas y priorizar el proyecto político por encima de intereses individuales. «Debemos cuidar la victoria y honrar la confianza del pueblo. Es momento de poner la causa del partido por encima de cualquier interés personal», expresó.

Sin hacer mención directa a Rocha Moya, Durazo rechazó que los señalamientos externos puedan doblegar la voluntad del partido. «La dignidad de los militantes de Morena no está a prueba de ningún señalamiento público, interno o externo», declaró.

Advirtió además que la forma en que Morena procese sus diferencias internas será clave ante la opinión pública.

“La manera en que resolvamos nuestras diferencias será observada por el pueblo”, afirmó. Y reconoció que los conflictos no son ajenos a los movimientos de gran calado: “Ningún proyecto de transformación profunda está exento de las tensiones de toda disputa por el poder político”.

Llamó también a evitar lo que denominó «la política pequeña». «No demos gusto a los conservadores que han intentado e intentarán de todo para confrontarnos, para denigrarnos, para dividirnos. No nos metamos en la intriga, esa que nos divide y nos desgasta políticamente», sostuvo.

Pese al clima de incertidumbre, Durazo se mostró confiado en el futuro electoral del movimiento: «En 2027 vamos a mantenernos como la primera fuerza política de México», aseguró.

En su mensaje, Durazo reconoció también el trabajo de Luisa María Alcalde al frente de la dirigencia saliente y señaló que bajo su conducción Morena superó los 12 millones de afiliados en todo el país.

Al término de los trabajos, Ariadna Montiel fue electa por unanimidad como nueva presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del partido, tras haber dejado la titularidad de la Secretaría de Bienestar el pasado 28 de abril.

La nueva dirigencia asumirá funciones a partir de este 3 de mayo y permanecerá en el cargo hasta el 1 de octubre de 2027, periodo que abarca el proceso electoral intermedio.

Junto con Montiel, Citlalli Hernández Mora —quien también renunció a la Secretaría de las Mujeres— fue designada como titular de la Comisión Nacional de Elecciones, con la encomienda de organizar la estrategia rumbo a los comicios de 2027.

Al interior del partido, morenistas rechazaron la narrativa de que Morena se ha convertido en un «narcopartido» y señalaron que existe una campaña para manchar la imagen del movimiento.