Sumisión legislativa

*Cuando el Congreso deja de representar al pueblo de Oaxaca

Oaxaca, Oaxaca, Jueves 12 de Febrero, 2026, (Fuente: Julisa Sánchez / Facebook: Tucán Oaxaca).- Las recientes comparecencias de los Secretarios de Estado ante la LXVI Legislatura de Oaxaca han dejado más dudas que respuestas. Lejos de representar un ejercicio democrático de rendición de cuentas, las sesiones se han convertido en actos protocolarios donde predominan los aplausos y escasean los cuestionamientos de fondo.

Diversos sectores sociales han señalado la falta de postura crítica por parte de las y los diputados, quienes actúan bajo línea política, sin ejercer la independencia que constitucionalmente les corresponde. En lugar de confrontar cifras, exigir resultados o señalar omisiones, el Poder Legislativo se ha limitado a validar discursos oficiales en un estado que enfrenta rezagos históricos en salud, seguridad, educación, deporte, cultura, infraestructura y desarrollo social.

El contexto es clave. El reciente ejercicio democrático de Revocación de Mandato fue interpretado por muchos como un mensaje claro de inconformidad ciudadana hacia el desempeño gubernamental. Sin embargo, esa señal no parece haber sido asumida por quienes hoy ocupan una curul.

Comunidades enteras continúan denunciando falta de medicamentos, carencias en infraestructura educativa, ausencia de obra pública, limitadas oportunidades deportivas y culturales, así como problemas graves de seguridad. Frente a esta realidad, el silencio legislativo pesa.

La crítica no sólo apunta a la falta de debate, sino a la desconexión con el territorio. Diputados que poco regresan a sus distritos, que no sostienen Asambleas Informativas y que parecen más atentos a la dinámica política interna que a las necesidades urgentes de la población.

Incluso, a nivel nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, durante una gira en San Quintín, Baja California, lanzó un mensaje directo a legisladores que privilegian la «foto» sobre el trabajo de campo: “Vayan al territorio”, expresó, en un llamado claro a retomar el contacto con la ciudadanía.

En Oaxaca, el reto para la LXVI Legislatura es recuperar su papel como contrapeso real del Ejecutivo. La democracia no se fortalece con aplausos automáticos, sino con debate, fiscalización y compromiso social. Sin embargo, esto no ocurrirá, por el contrario, el Legislativo se ha consolidado no como la voz del pueblo, sino como un eco de la lastimada primavera oaxaqueña.

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