“Temo por mi vida”: jueza

*Suzette Soto Pinacho denuncia violencia familiar y revictimización

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 05 de enero, 2026, (Fuente: X: @jaimeguerrero08).- La jueza del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca (TSJO), Suzette Soto Pinacho, hizo pública una denuncia de violencia familiar reiterada, al advertir que teme por su vida y la de sus hijos, tras años de agresiones presuntamente cometidas por su expareja, Jaime Castellanos del Campo, quien se presenta como empresario en Oaxaca.

Al concluir el taller “Círculo de Mujeres: El Poder de Ser Yo”, impartido por la periodista Rocío Aragón, la funcionaria judicial rompió el silencio y narró el largo proceso de violencia que ha enfrentado, marcado por el miedo, el descrédito y la exposición pública.

Registros hemerográficos señalan que Castellanos del Campo fue detenido en 2016 por el delito de extorsión el contra del ex presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Javier Villacaña, además de contar con denuncias previas por lesiones y violencia, interpuestas en 2013 y 2015.

Además, ha buscado, sin éxito, cargos de elección popular.

Durante su testimonio, Soto Pinacho habló del costo personal y emocional de denunciar, particularmente cuando el agresor construye una narrativa pública para desacreditar a la víctima.

“Lo más difícil para mí ha sido hablar de toda la violencia que he vivido durante años: el señalamiento, el miedo a si me van a creer o no, porque él se ha dedicado a construir una narrativa pública de mentiras, denigrándome como mujer y como madre, desvalorizándome en muchos sentidos y creando una realidad que no existe. No por tener un grado académico, trabajar en un puesto o formar parte del gobierno estoy exenta de la violencia”, relató.

La jueza colocó su experiencia dentro de un problema estructural: la violencia contra las mujeres atraviesa cargos, niveles académicos y posiciones de poder.

“Se preguntan cómo una mujer con estudios, con maestría, puede vivir esto. La realidad es que sí pasa”, dijo, al advertir que la violencia suele invisibilizarse cuando la víctima ocupa un espacio público.

Relató que durante años optó por callar para proteger a sus hijos; sin embargo, denunció que, de manera paralela, estos habrían sido utilizados y manipulados, lo que ha derivado en afectaciones psicológicas y emocionales para los menores.

“Hoy tengo miedo por mi vida, por lo que pueda pasarme. A pesar de existir tres órdenes de protección, la violencia continúa y se normaliza”, afirmó, al señalar que la exposición mediática y el juicio social han profundizado el daño.

Bajo esa perspectiva, reconoció que el silencio impuesto por el temor y la necesidad de resguardar a sus hijos le ha dejado secuelas emocionales severas, por lo que decidió alzar la voz y compartir su historia como un acto de resistencia frente a la violencia y la revictimización.

Antecedentes judiciales de Jaime Castellanos del Campo

La denuncia de la jueza se cruza con antecedentes penales que involucran a Castellanos del Campo:

*En 2016 fue detenido por el delito de extorsión, durante un operativo ejecutado por la Agencia Estatal de Investigaciones en una plaza comercial de la ciudad de Oaxaca.

*Registros periodísticos de ese año también apuntan a la aprehensión bajo la orden emitida por un juez federal, pero con alegatos de que el detenido presentó un amparo falso cuando fue capturado.

*Además, se reportan denuncias previas por lesiones y violencia en su contra entre 2013 y 2015, aunque no han trascendido detalles públicos sobre el avance o resolución de esos casos.

*A ello se suma que, en octubre de 2024, un medio local informó sobre la vinculación a proceso del mismo nombre identificado como Jaime Alberto Castellanos del Campo, por el delito de violencia familiar física y psicoemocional contra otra persona en los Valles Centrales de Oaxaca, indicando un patrón de acusaciones relacionadas con conductas de violencia.

Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca no ha emitido un reporte oficial sobre la denuncia de Soto Pinacho ni sobre la situación legal actual de Castellanos del Campo en este caso particular.

La denuncia de la jueza ahora se encuentra bajo el escrutinio público y representa un llamado de atención sobre la importancia de garantizar protocolos efectivos de protección para víctimas de violencia familiar, sin importar su posición o visibilidad pública.

“Me destruyeron la vida con delitos inventados”

Por su parte, el empresario oaxaqueño Jaime Alberto Castellanos del Campo difundió en redes sociales una serie de videos en los que asegura ser víctima de una persecución legal impulsada por su ex pareja, a quien identifica como jueza penal del Tribunal de Oaxaca, y por la actual pareja de ella, un abogado de apellido Gandarillas.

De acuerdo con su testimonio, ambos habrían utilizado sus influencias para fabricarle delitos, provocarle problemas legales y mantenerlo encarcelado durante dos meses, supuestamente como represalia por haberse separado de ella.

Castellanos afirma que su expareja y el abogado “se han unido para causarle daño a él y a cuanta persona se deja”, y que desde hace un año han hecho todo lo posible para impedirle convivir con sus hijos, a pesar de haber cumplido siempre con su responsabilidad económica y emocional hacia ellos.

El empresario sostiene que la primera acusación presentada en su contra fue falsa y construida mediante la manipulación de testigos y pagos a terceros. Asegura que, una vez detenido, se aprovecharon para abrir más procesos, crear expedientes “a modo” y mantenerlo atrapado dentro de un sistema judicial que califica como “profundamente corrupto y controlado por intereses personales”.

De acuerdo con su relato, estas acusaciones incluyen señalamientos familiares que le impiden ver a sus hijos desde hace un año, una presunta desobediencia judicial atribuida a sus denuncias públicas sobre corrupción, y un supuesto adeudo de pensión alimenticia que fue inflado de manera absurda hasta superar los tres millones de pesos.

Castellanos señala que, pese a que sus hijos siempre han estudiado en escuelas privadas costeadas por él, las autoridades han permitido que el caso avance sin pruebas reales, impactando directamente en su estabilidad económica, laboral y emocional.

En sus declaraciones, acusa que estas acciones han sido respaldadas por personas con poder dentro del Tribunal, lo que explica que los procesos sigan en su contra a pesar de las inconsistencias. Agrega que ha perdido contratos, trabajos y que cada mes debe acudir a firmar ante la autoridad, aun cuando niega rotundamente haber cometido delito alguno.

Pese a ello, Castellanos del Campo afirma que seguirá denunciando lo que considera un sistema “podrido”, que asegura no sólo lo ha afectado a él, sino también a muchos otros hombres en Oaxaca que enfrentan procesos irregulares. En su mensaje, exhortó a la ciudadanía a señalar la corrupción “de frente” y a no callar ante los abusos