Supercarretera Oaxaca-Puerto Escondido, mosaico de carencias

*Le llaman la supercarretera de la muerte, además de ser la más cara del país; hasta a las ambulancias les cobran peaje
*Usuarios señalan que, no es autopista, es una carretera de terracería inconclusa
Oaxaca, Oaxaca, Jueves 20 de Noviembre, 2025 (Fuente: Agencias).- La Supercarretera Barranca Larga-Ventanilla, la que llega de la capital de Oaxaca al destino turístico de Puerto Escondido, en la región Costa del estado, presentada como una de las obras carretera más esperadas por reducir considerablemente el tiempo de traslado hacia la región Costa, se encuentra actualmente en deplorables condiciones, pese a sus altas cuotas de peaje, consideradas entre las más elevadas del país.
De acuerdo con usuarios frecuentes, la vía fue inaugurada sin estar completamente concluida, ya que diversos tramos presentan superficie de rodamiento incompleta, zonas de terracería, maquinaria abandonada y costales con tierra colocados de manera provisional para contener derrumbes.
Además, automovilistas denuncian la carencia de servicios básicos de seguridad vial. En todo el trayecto no existen bases de bomberos, ambulancias, paramédicos, grúas ni patrullajes permanentes de la Guardia Nacional, elementos indispensables para la atención de emergencias.
La vía tampoco cuenta con rampas de frenado, señalamiento preventivo suficiente, dormilones laterales, muros de contención ni casetas telefónicas, lo que incrementa el riesgo para quienes transitan diariamente por esta vía.
Los usuarios señalan que, pese a estas deficiencias, se mantienen operando dos casetas de cobro, lo que consideran injustificado ante la falta de condiciones adecuadas. Por ello, demandan a las autoridades competentes realizar trabajos de rehabilitación inmediata o, en su caso, cerrar temporalmente la vía hasta que se garantice su operación al 100%.
La situación ha generado creciente inconformidad entre habitantes y turistas que utilizan esta carretera, que lejos de funcionar como una “súper autopista”, afirman, “se parece más a una brecha que a una vía moderna de comunicación”.
De este modo, la mal llamada “autopista” Oaxaca-Puerto Escondido, fue una de las carreteras más anheladas por considerarse una vía corta para viajar de la capital de Oaxaca a las playas de la región Costa y viceversa.
Sin embargo, la ambición desmedida de los gobiernos del pasado y del ex mandatario federal Andrés Manuel López Obrador, junto con el gobierno en turno, que en aquel entonces era Alejandro Murat Hinojosa, inauguraron dicha vía de comunicación a sabiendas que la superficie de rodamiento estaba inconclusa.
En un principio, el ex mandatario López Obrador, con bombo y platillo anunció que el paso en las casetas de peaje para los habitantes de Oaxaca no tendría costo alguno, sin embargo, fue todo lo contrario, convirtiéndose en la carretera más cara del país.
Por otra parte, cabe destacar que la referida vía terrestre carece de todos los servicios, seguridad y rampas de emergencia, si hablamos de servicios, no existe una base de elementos del cuerpo de bomberos, ambulancias, paramédicos, grúas, policías de la Guardia Nacional división caminos, los cuales deben estar patrullando la “autopista” para prestar atención y auxilio en caso de que alguien lo requiera.
Otro de los problemas que posee la carretera son los dormilones, esta especie de vibradores deben estar colocados a las orillas de la cinta asfáltica, asimismo carecen de señaletas preventivas, muros de contención y casetas telefónicas para llamadas de emergencias.
Es preciso resaltar que la “autopista” Oaxaca-Puerto Escondido es una simple carretera en la cual no deben de cobrar el peaje, ya que las condiciones en las que se encuentra son deplorables y dan vergüenza.
Para muestra, están los tramos de terracería, costales llenos de tierra para contener los derrumbes, máquinas en desuso las cuales representan un grave peligro al tiempo que circulan los chóferes por dicha vía.
En pocas palabras, es un mosaico de carencias que tiene la “autopista” y, por lo consiguiente, es urgente que los titulares de las dependencias encargadas del tema, realicen la mejoría o, de lo contrario, que cierren la superficie de rodamiento hasta que verdaderamente este al 100% terminada y no luzca con remiendos por todos lados.
Si los gobiernos quieren amasar fortuna por medio del cobro de las dos casetas que se localizan en la “autopista” Oaxaca-Puerto Escondido, deberán mandar a componer la vía de comunicación, porque le da más parecido a una brecha y no a una súper carretera como pretenden engañar a los usuarios.
