Crisis en CBTIS, CETIS, y extensiones de Oaxaca

Raymundo Ibáñez del Castillo / Periodismo Trascendente

1ª de dos partes

Oaxaca, Oaxaca, Domingo 28 de Septiembre, 2025 (Fuente: Agencias).- Es cierto que todas las instituciones gubernamentales de los tres niveles de gobierno en el país, tanto federal como estatal y municipal, enfrentan graves crisis, por el exacerbado autoritarismo federal y la imperante corrupción e ineptitud, aunado a la inocultable ignorancia y desconocimiento de las funciones de los arribistas e improvisados que han incrustado a la fuerza, para pagar cuotas por favores políticos, electorales y económicos de la “mafia en el poder”.

Pero no deja de sorprender la cada vez más aguda crisis que enfrentan los 18 Centros de Bachillerato Tecnológicos Industriales y de Servicios (CBTIS), así como los 6 CETIS, más las 4 extensiones, todos estos establecidos en la entidad oaxaqueña y que en mayor o menor medida, directa o indirectamente, afectan a la comunidad tanto estudiantil como laboral, conformada por más de 24 mil jóvenes que cursan estudios del nivel medio superior en este Subsistema en Oaxaca y mil 500 trabajadores, entre docentes, administrativos, técnicos y manuales.

Así como la problemática que enfrenta el Subsistema afecta la formación académica de los aproximadamente 24 mil alumnos, provocando, incluso, inestabilidad al interior de los 28 planteles de la entidad, por la falta de dirección adecuada a las necesidades de cada uno de estos en particular y del Subsistema en lo general, en los últimos tres semestres, se ha contratado a personal académico improvisado y sin la formación pedagógica adecuada, que por una parte pone en riesgo la preparación del alumnado y por otra afecta a los trabajadores, específicamente académicos, sin la oportunidad de adquirir derechos laborales y que por lo consiguiente no cumplen a cabalidad con su encomienda docente y en algunos casos hasta se ensañan en contra de los jóvenes, incurriendo en abusos y excesos en cargas académicas.

También los mil 500 trabajadores que conforman el subsistema en todo el Estado, están seriamente amenazados en sus derechos humanos, laborales y sindicales, por quienes disfrazados de “servidores públicos”, solamente sirven a consignas oficialoides perversas, buscan el protagonismo vil, la publicidad barata y el culto a la personalidad, por sobre el interés institucional, que no debería de ser más que la educación tecnológica industrial y de servicios.

Por su parte, la Comisionada de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI) en Oaxaca, Leticia Tamayo Rodríguez, se ha coludido y amafiado con representantes sindicales como la auxiliar de la Secretaría de Trabajo y Conflictos del nivel Medio Superior y Superior de la sección 22 de la CNTE, Sandra Trejo García, quien en lugar de velar, preservar y defender los derechos de sus agremiados, se presta a toda clase de arbitrariedades, a cambio de participar del botín político y económico del subsistema, donde deberían de privilegiar la educación y no la serie de irregularidades, corruptelas y extorsiones que han propiciado en contra del alumnado, los padres de familia y los trabajadores de los 28 planteles del estado de Oaxaca.

Con la abierta protección del titular de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial y de Servicios (DGETI), Rolando de Jesús López Saldaña y la obvia indiferencia de la heredera del exacerbado autoritarismo, Claudia Sheinbaum Pardo, ya no digamos del Secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo y del cabecilla de la “Primavera Oaxaqueña”, Salomón Jara Cruz, la Comisionada de la DGETI en Oaxaca, Leticia Tamayo Rodríguez, hace lo que le viene en gana, o mejor dicho no hace nada; y más que atender su responsabilidad por lo que percibe un sueldo envidiable de más de 45 mil pesos, más lo que obtiene por extorsiones a directores que pagan con dinero de los padres de familia, por concepto de inscripción de sus hijos.

La Comisionada, Leticia Tamayo Rodríguez, que por cierto participó por convocatoria de la sección XXII de la CNTE para ocupar el cargo, obedece ciegamente a su cómplice que se ostenta como Auxiliar de la Secretaría de Trabajo y Conflictos del Nivel Medio Superior y Superior de la sección 22 de la CNTE, Sandra Trejo García.

A ella la reconoce como autoridad, cuando que es una representación sindical y hace lo que ésta le ordena, aún en contra de los trabajadores, cuyos derechos son vulnerados y pisoteados; y para no meterse en problemas y confrontarse con los directores de los CBTIS, CETIS y extensiones, prefiere hacer “vida social”, aceptando desayunos, comidas o convivios, que son pagados, no por éstos, sino por los padres de familia que hacen sus aportaciones cada semestre, además de que tiene adicción de posar para la foto y buscando los reflectores.