Ixtlahuaca: 30 años de saqueo y violencia política

*San Pedro Ixtlahuaca ya no necesita más discursos ni fotografías de campaña, merece gobernantes que trabajen con dignidad
Oaxaca, Oaxaca, Martes 23 de Septiembre, 2025 (Fuente: Radar Delta).- San Pedro Ixtlahuaca, municipio ubicado en la región Valles Centrales de Oaxaca, carga sobre sus hombros más de tres décadas de administraciones que, en lugar de responder al pueblo, lo han tomado como su fuente de financiamiento.
Los mismos grupos políticos se reparten el poder como herencia, mientras la población padece carencias, falta de servicios y violencia desde el propio poder municipal.
Roberto Pérez Delgado: del poder a la violencia pública
El actual edil, Roberto Pérez Delgado, llegó con un triunfo arrasador, prometiendo progreso. La realidad fue otra: Videos difundidos en diciembre de 2024 lo exhiben golpeando brutalmente a una mujer indígena, jalándola del cabello y dándole manotazos en el rostro.
La condena fue inmediata: el gobernador Salomón Jara y la Secretaría de las Mujeres repudiaron los hechos. La Fiscalía abrió una carpeta de investigación.
Pérez Delgado pidió licencia temporal, pero su ambición por mantenerse en el cargo no ha cesado.
El palacio municipal, símbolo de respeto y servicio, ha sido convertido en escenario de excesos y abusos, lo que refleja el desprecio hacia la ciudadanía.
Servicios básicos en ruinas
Mientras la élite política se asegura su permanencia en el poder, la población vive entre la marginación y el abandono: Familias que pasan hasta 30 días sin agua potable. Colonias que carecen de drenaje, electricidad y vivienda digna.
Rezagos en educación, salud y seguridad, pese a los anuncios oficiales de inversión millonaria en infraestructura y programas sociales.
En abril de 2024 se reportaron protestas vecinales por la falta de agua. En las colonias más pobres de Ixtlahuaca, la vida se sostiene con techos de lámina y pisos de tierra, mientras los políticos presumen obras que no alcanzan al grueso de la población.
Tierra de delitos y operativos
San Pedro Ixtlahuaca también ha sido escenario de operativos policiales que exponen otro rostro del municipio: Cateos de la Fiscalía General dejaron seis detenidos y el aseguramiento de armas y drogas. La Policía Estatal recuperó vehículos robados y detuvo a presuntos responsables.
La criminalidad se suma a la descomposición política, configurando un panorama de desconfianza y hartazgo ciudadano.
Viejos caciques, viejas mañas
El futuro político de Ixtlahuaca ya está siendo disputado. Roberto Pérez Delgado busca extender su mandato, mientras que otros caciques, como Chente Castellanos —acusado de saquear Xoxocotlán—, quieren imponer a sus operadores en este municipio. La fórmula es la misma: repetir el ciclo de saqueo, promesas incumplidas y abuso de poder.
El pueblo frente al saqueo
San Pedro Ixtlahuaca ya no necesita más discursos ni fotografías de campaña. Lo que exige es rendición de cuentas, sanciones reales contra quienes han convertido al municipio en negocio personal y un alto a la impunidad que permite que las mismas caras, los mismos clanes, sigan sometiendo al pueblo.
El municipio merece gobernantes que trabajen con dignidad, no que usen la autoridad para enriquecerse o agredir a su propia gente.
