Amiguismo, falta de licitación e impunidad

*Una vez más se expone el cáncer estructural que carcome a la administración pública, vía Servicios de Salud de Oaxaca
*SERPROSEP y la enfermedad crónica de la corrupción en Oaxaca
Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 27 de Agosto, 2025 (Fuente: Agencias).- Por más que se insista en un discurso de transformación y transparencia, Oaxaca sigue siendo víctima de una de sus dolencias más arraigadas: la opacidad en la asignación de contratos públicos.
A un mes de haber sido contratada, la empresa foránea SERPROSEP, no sólo ha incumplido con brindar cobertura total de los servicios de seguridad en hospitales y clínicas, sino que ha expuesto, una vez más, el cáncer estructural que carcome a la administración pública: el amiguismo, la falta de licitación y la impunidad.
La denuncia viene, nada menos, que del personal sindicalizado de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), que ha documentado múltiples irregularidades en la contratación de SERPROSEP. No hubo licitación pública. No hubo transparencia. Pero sí hubo un nombre señalado: Mitzi Dayli García Díaz, responsable de la Unidad de Servicios Generales y Recursos de los SSO, quien presuntamente favoreció a la empresa sin el más mínimo recato.
En cualquier sistema que se precie de mínimamente democrático, esto bastaría para una investigación inmediata y su separación del cargo. Pero, en Oaxaca, este tipo de señalamientos suelen diluirse como anestesia mal aplicada: causan molestia al principio, pero pronto se olvidan.
El problema no es sólo la falta de seguridad en instalaciones médicas —que ya de por sí pone en riesgo al personal y a los pacientes—, sino la manera en que los trabajadores de SERPROSEP son tratados como piezas descartables, cobrando tarde, por vías difusas y sin certeza sobre sus derechos laborales.
Tres empresas distintas se usan para dispersar el pago. ¿Por qué? ¿Acaso es una estrategia para evadir responsabilidades fiscales y laborales? ¿Quién se beneficia de ese esquema opaco? Lo único claro es que SERPROSEP opera bajo una lógica que no tiene nada de profesional y mucho de sospechosa.
