Festejo fallido para las madres

Oaxaca, Oaxaca, Sábado 10 de Mayo, 2025 (Fuente: X: @jaimeguerrero08, Jesús Blancornelas Jr. y Sayda Morales Bustamante / X: @InquisidorOax).- En las arengas contra el gobernador Salomón Jara Cruz durante el festejo del Día de las Madres que realizó el Comité Ejecutivo del STPEIDCEO (Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca) el pasado 08 de mayo, se exhibieron traiciones de dirigentes del sindicato de burócratas.
Dos de los dirigentes -supuestos aliados de Jara Cruz- arengaron las consignas.
El sindicato encabezado por la Secretaria General Carmen Zárate Rojas qué celebraron a las madres del gremio sindical, mostró su fragmentación y pese a la repartición de carteras, los intereses son distintos.
Más de 6 mil mamás recibieron un desayuno y regalos, que incluyeron la rifa de siete vehículos, pantallas, y un espectáculo a cargo del cantante Pablo Montero.
Zárate Rojas intentó arengas a favor de Jara Cruz, pero la protesta se lo salió de control, ante la mirada atónita del resto de los dirigentes y dos que arengaban en contra. Se les olvidó quién los puso.
17 millones para ser abucheado… gritos de “¡Fuera Jara!” y “¡Reinstalación!” opacaron festejo del 10 de mayo
Este 10 de mayo no hubo fiesta. Hubo reclamo. Mientras el gobernador Salomón Jara Cruz y el secretario de Administración Noel Hernández Rito intentaban quedar bien con las madres burócratas del gobierno estatal, las trabajadoras les devolvieron el desayuno con gritos: “¡Fuera Jara!” y “¡Reinstalación!”.
El evento costó 17 millones 649 mil pesos, fue documentado en la Licitación Pública Estatal LPE-SA-SA-0010-04/2025, donde se adjudicaron dos contratos: Apoyo Comercial Ignot, S.A. de C.V., cobró más de 11 millones por los desayunos. Multiservicios Banff Gourmet, S.A. de C.V., otros 6.3 millones por los regalos.
Pero ni las flores, ni los centros de mesa, ni el menú gourmet pudieron tapar la rabia que muchas sienten tras haber sido despedidas de forma injusta hace meses. Ahí estaban, en pleno festejo, exigiendo su reinstalación, recordando que ser madre y burócrata no las salvó del recorte.
Lo que debía ser un evento político de aplausos, se convirtió en un espejo de la indignación.
Las voces tronaron, y los gritos fueron captados en video: “¡Fuera Jara!” y “¡Reinstalación!”, gritaron con coraje muchas de las asistentes, mientras las autoridades fingían sonrisas.
Noel Hernández Rito, el secretario de la camisa roja, no tuvo empacho en autorizar el gasto millonario mientras hay pueblos sin doctores, escuelas sin baños y madres que no tienen ni para el pasaje.
El gobernador Jara Cruz creyó que podía calmar el malestar con regalos. Pero lo que recibió fue un recordatorio: no hay mantel largo que tape el abandono. Y el grito no se compra, se gana con respeto. Y eso, en este gobierno, no existe.
Así fue como el 10 de mayo se convirtió en protesta.
Un desayuno amargo de 17 millones de pesos que, en vez de aplausos, les dejó el eco de la dignidad: “¡Reinstalación!”. “¡Fuera Jara!”.
Desayuno de más de 6 millones de pesos provoca escándalo
Y es que, lo que pretendía ser una celebración institucional para conmemorar el Día de las Madres en el gobierno de Oaxaca, ha escalado a un caso de corrupción y desvíos de recursos en la Secretaría de Administración a cargo de Noel Hernández Noel Hernández Rito. Una imagen ampliamente difundida muestra un plato con una pequeña porción de tinga de pollo, frijoles negros y tres hojas de lechuga. El menú, de apariencia modesta, fue parte de un desayuno contratado por más de 6.3 millones de pesos con recursos públicos estatales.
El contrato fue adjudicado por la Secretaría de Administración del Gobierno del Estado de Oaxaca, a cargo de Noel Hernández Rito, a la empresa Multiservicios Banff Gourmet, S.A. de C.V., por un monto exacto de $6,305,416.05 pesos, según consta en documentos oficiales.
Más allá del contenido del plato —cuestionado por su simplicidad frente al presupuesto ejercido— el caso ha cobrado mayor controversia al conocerse que el administrador único de la empresa contratada es Julio César Enrique Martínez, un exfuncionario académico de la UABJO (Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca) que fue separado de su cargo tras denuncias por acoso sexual presentadas ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).
La revelación ha desatado críticas por la falta de escrutinio ético en la asignación de contratos públicos. “Es inconcebible que se canalicen millones del erario a personas con antecedentes de violencia de género, mientras el gobierno presume su compromiso con los derechos de las mujeres”, señaló una representante del colectivo feminista Marea Verde Oaxaca.
La Secretaría de Administración no ha ofrecido hasta ahora explicación alguna sobre el criterio de selección de proveedores ni ha dado a conocer el desglose de costos del evento. Tampoco se ha pronunciado respecto al historial del administrador de la empresa beneficiada.
En redes sociales, la etiqueta #TingaDe6Millones ha capturado el sentir ciudadano: una mezcla de burla, hartazgo y exigencia de rendición de cuentas. Las críticas no sólo se dirigen al menú, sino al contexto en el que se presenta: una administración pública que, pese a sus discursos, parece no distinguir entre celebración institucional y simulación costosa.
Para muchos en Oaxaca, el caso no es sólo una cuestión de gasto público: es un retrato más del divorcio entre los valores que se enarbolan desde el poder y las decisiones que realmente se toman desde sus oficinas.
