La justicia en riesgo

*Graves conflictos de interés en la elección de jueces y magistrados en Oaxaca
Oaxaca, Oaxaca, Jueves 10 de Abril, 2025 (Fuente: Comunicado).- En un giro alarmante, la contienda por la designación de jueces y magistrados en Oaxaca se ha visto empañada por acusaciones de conflicto de interés y corrupción. Dos aspirantes al poder judicial, Jessica Maribel Bravo Arango y Berenice Ramírez Jiménez, han sido señaladas por su presunta colusión con intereses particulares que ponen en riesgo la imparcialidad y transparencia del sistema judicial en el estado.
Por un lado, Jessica Maribel Bravo Arango, candidata al Juzgado Mercantil Federal, ha sido vinculada con la Caja Popular Mexicana, una de las entidades financieras más influyentes del país. Se ha revelado que, de ser elegida, podría favorecer a esta institución en futuras resoluciones judiciales, lo que comprometería su independencia y la equidad del sistema judicial en asuntos mercantiles.
Además, se ha confirmado que Rita Isabel Toledo Jacinto quien fue actuaria en el juzgado mercantil Federal.
Por otro lado, Berenice Ramírez Jiménez, con un historial marcado por escándalos de corrupción y nepotismo durante su gestión en el Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, ahora aspira a convertirse en Magistrada Federal. Su trayectoria sugiere una preocupante continuidad de las mismas prácticas que han debilitado la credibilidad del sistema judicial. Además, su vínculo con Juvenal Carbajal Díaz, personaje señalado por presuntas conexiones con el crimen organizado, refuerza las inquietudes sobre su idoneidad para el cargo.
Uno de los casos más indignantes de la gestión de Ramírez Jiménez fue su participación en la liberación de Lizbeth Victoria Huerta, implicada en la desaparición de la activista Claudia Uruchurtu. Este antecedente deja en evidencia la fragilidad del sistema judicial cuando es manejado por intereses ajenos a la justicia.
La preocupación ciudadana ante estos nombramientos es válida y urgente. La sociedad oaxaqueña no puede permitirse la continuidad de figuras que han demostrado una falta de compromiso con la transparencia y la legalidad. Es fundamental que el proceso de selección de jueces y magistrados se lleve a cabo con los más altos estándares de integridad, garantizando que quienes sean elegidos respondan a los principios de justicia y equidad, y no a intereses personales o de grupos de poder.
La exigencia es clara: no más corrupción, no más impunidad. Oaxaca merece un sistema judicial en el que la población pueda confiar, con jueces y magistrados comprometidos con el bienestar social y el respeto al Estado de derecho.

