Escándalo de corrupción contra Alejandro Murat

Ciudad de México, Viernes 04 de Abril, 2025 (Fuente: Agencias y Sayda Morales Bustamante / X: @InquisidorOax, Jaime Guerrero / X: @jaimeguerrero08).- Un nuevo caso de presunta corrupción ha colocado en el centro de la controversia al ex gobernador de Oaxaca y actual senador por el partido MORENA, Alejandro Murat Hinojosa.
Las acusaciones, que han cobrado fuerza en las últimas semanas, apuntan a un supuesto entramado de desvíos de recursos y sobornos durante su gestión como director del INFONAVIT y, posteriormente, al frente del gobierno oaxaqueño.
El escándalo se intensificó tras un enfrentamiento en el Senado el pasado 13 de febrero, cuando Murat fue acusado de haber permitido irregularidades millonarias durante su paso por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) entre 2012 y 2015. Según las imputaciones, bajo su dirección se habrían otorgado contratos irregulares que derivaron en el desvío de recursos públicos. “Aquí estoy para defenderme”, declaró Murat en esa ocasión, atribuyendo las anomalías a otros funcionarios, como su sucesor en el organismo, David Penchyna, y defendiendo la transparencia de su gestión.
Las sospechas no se limitan a su periodo en el INFONAVIT. Durante su gubernatura en Oaxaca (2016-2022), Murat ha sido cuestionado por el incremento de la deuda estatal y la existencia de proyectos inconclusos que, según críticos, habrían servido como fachada para el manejo indebido de fondos. Incluso sus amistades han pisado la cárcel, como el caso de Mariana Nassar que se encuentra prófuga ante una orden de aprehensión.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, le hizo graves señalamientos al senador morenista Alejandro Murat de más de 6 mil millones de pesos desviados del gobierno de Oaxaca, que se suman a los más de 5 mil millones que este mismo personaje desvió del INFONAVIT.
La polémica ha alcanzado el ámbito nacional, con la presidenta Claudia Sheinbaum anunciando en enero que su gobierno presentaría denuncias penales ante la Fiscalía General de la República (FGR) por actos de corrupción en el INFONAVIT.
Por ahora, Alejandro Murat no ha presentado pruebas concluyentes que desmientan las acusaciones en su contra, mientras sus detractores insisten en que su trayectoria política está marcada por opacidad.
Mariana Nassar Piñeyro, buscada por fraude millonario al Citybus
Por otra parte, Mariana Erandi Nassar Piñeyro, ex titular de la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) durante el gobierno de Alejandro Murat en Oaxaca, enfrenta una orden de aprehensión por su presunta participación en un fraude de 107 millones de pesos relacionado con el proyecto CityBus, un caso que expone una red de corrupción que habría sangrado al erario público a favor de la controvertida empresa Cifo Technologies S. A. de C. V.
Fuentes cercanas aseguran que Nassar Piñeyro huyó del país antes de ser detenida, con destino inicial a Venezuela y planes de refugiarse en Cuba o Andorra, países sin tratados de extradición con México, dejando tras de sí un escándalo que exhibe al “milagro oaxaqueño”.
El fraude se centra en el contrato SEMOVI/DA/LPN-001/CITYBUS/2020, firmado en 2020 por Nassar Piñeyro, el exdirector administrativo Elías Homero Camacho Núñez y el asesor Gerardo Guzmán Uvence, para la “adquisición e instalación de equipos para el sistema de recaudo del CityBus” en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
Según el acuerdo, Cifo Technologies recibió 107,570,052.74 pesos por instalar 83 equipos de carga y recarga, pero indagatorias señalan que la empresa —propiedad de Fernando Gustavo Flores Fernández, alcalde de Metepec, Estado de México— no cumplió con lo pactado. A pesar de ello, la Dirección Administrativa validó y pagó el contrato en su totalidad, un acto que apunta a una complicidad descarada que habría permitido el desvío de fondos públicos.
La empresa Cifo, representada por Francisco José Medina Ortega —consejero jurídico de Metepec—, no es ajena a la controversia. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR) la investigan en tres carpetas por operaciones con recursos de procedencia ilícita, parte de una red que habría desviado 437 millones de pesos a través de contratos simulados en Querétaro, Campeche, Estado de México y Oaxaca. Según las pesquisas, Cifo canalizaba dinero a empresas fantasma para financiar campañas políticas, incluyendo la de Flores Fernández y otros candidatos.
En Oaxaca, José Octavio Tinajero Zenil, exconsejero jurídico, habría sido el enlace clave en este entramado, un eslabón que la “primavera oaxaqueña” parece ignorar mientras el caso se pudre en la impunidad.
Nassar Piñeyro, quien encabezó SEMOVI en el autoproclamado “milagro oaxaqueño,” habría escapado tras conocerse la orden de aprehensión.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador mencionó el fraude en su conferencia del 31 de mayo de 2021, prometiendo una revisión, pero las promesas han quedado en el aire mientras Nassar Piñeyro busca refugio en naciones sin extradición.
En Oaxaca, donde el CityBus sigue siendo un sueño incumplido, el daño al erario de 107 millones resuena como un eco de traición, y la huida de la exfuncionaria como un insulto a una ciudadanía que exige justicia frente a una red que sigue tejiendo sus sombras.
¿Doble discurso en el PRI en Oaxaca?
Por otra parte, en los últimos años, el PRI ha intentado proyectar una imagen de compromiso con las mujeres y de rechazo a cualquier tipo de violencia política de género.
Sin embargo, la realidad interna del partido en Oaxaca parece contradecir este discurso.
Carmelita Ricárdez, actual presidenta del PRI en Oaxaca, ha sido señalada por ejercer violencia contra mujeres dentro del partido.
Al menos dos cartas de renuncia de militantes que acusan actos de violencia política de género por su parte.
Esta situación pone en entredicho los valores que el partido dice defender y genera una pregunta inevitable: si el PRI dice apoyar a las mujeres, ¿por qué sigue protegiendo a quienes las violentan?
El antecedente del ex gobernador Manuel Cavazos Lerma, quien se vio envuelto en acusaciones de violencia y terminó removido de su cargo, demuestra que cuando hay voluntad política, se pueden tomar decisiones firmes. Entonces, ¿por qué con Carmelita Ricárdez es diferente?
El PRI tiene una oportunidad clave para demostrar congruencia y enviar un mensaje claro: no hay cabida para quienes ejercen violencia política de género, sin importar el cargo que ocupen.
De lo contrario, su discurso de apoyo a las mujeres quedará solo en palabras vacías.
