Jorge Toledo Luis, abusos con el poder

Foto; theconversation.com.
Oaxaca, Oaxaca, Lunes 31 de Marzo, 2025 (Fuente: Elizabeth Gutiérrez Martínez / X: @InquisidorOax).- Jorge Toledo Luis, ex coordinador general del Comité Estatal de Planeación para el Desarrollo de Oaxaca (COPLADE) y miembro del equipo de coordinación de campaña de Xóchitl Gálvez durante su candidatura presidencial por el Frente Amplio por México en 2024, enfrenta un aluvión de testimonios de mujeres y jóvenes militantes del PRI que lo señalan como un depredador sexual que, no sólo manipuló y abusó de ellas, sino que las sometió a violaciones durante su tiempo en el poder.
Estos relatos, compartidos en círculos privados y entre activistas, pintan un cuadro escalofriante de un hombre que habría convertido su influencia política en una herramienta para agredir a mujeres vulnerables, dejando cicatrices que persisten sin que ninguna denuncia formal haya emergido, reflejo del terror que aún inspira su figura.
Mujeres que conocieron a Toledo Luis en su paso por el PRI describen un modus operandi marcado por la manipulación patriarcal y la violencia extrema. Una de ellas, quien a los 16 años lo vio como un “padrino”, relató en un testimonio anónimo cómo él la atrajo con promesas de apoyo en vida. “Me decía que era mi guía, que me iba a abrir puertas,” habría confesado, según una fuente cercana, solo para que esas promesas derivaran en presiones psicológicas y, finalmente, en una violación que la marcó de por vida.
Otra mujer, hoy en sus 30, recuerda encuentros privados bajo pretextos de reuniones de trabajo donde Toledo Luis usaba su autoridad para coaccionarla, culminando en abusos sexuales y violaciones que perpetró valiéndose de amenazas y el peso de su posición. “Sabía que no podía decir nada; él era intocable,” afirmó, su voz cargada de un dolor que no ha encontrado justicia.
Estos relatos, aunque no han llegado a los tribunales, revelan un patrón consistente: Toledo Luis, quien también integró el equipo de campaña de Xóchitl Gálvez en su fallida contienda presidencial, identificaba a mujeres y jóvenes en las bases del PRI —muchas de ellas hijas de militantes— y las envolvía en una red de confianza que pronto se tornaba en control y violencia.
Las sobrevivientes describen cómo las aislaba en espacios cerrados, explotando su edad y género para imponerse, mientras el entorno del partido, dominado por una cultura machista, las dejaba desprotegidas. “Era un depredador que cazaba en su propio terreno,” dijo una de las mujeres, subrayando cómo el miedo a represalias o al descrédito las ha detenido de denunciar. “Hablar contra él era arriesgar todo: tu familia, tu futuro, tu seguridad,” añadió otra, explicando por qué el silencio ha sido su escudo ante las violaciones y abusos que soportaron.
El caso de Toledo Luis expone una herida abierta en Oaxaca, donde las mujeres enfrentan barreras colosales para denunciar a figuras de poder. Aunque los testimonios no han cristalizado en acciones legales, su peso colectivo resuena como un grito reprimido contra un sistema que permitió a este exfuncionario operar sin freno, cometiendo no solo abusos, sino violaciones que destrozaron vidas.
En un estado donde la justicia sigue siendo esquiva para las sobrevivientes, las voces de estas mujeres —anónimas pero implacables— demandan ser escuchadas, desafiando el miedo que las ha atado y señalando a un hombre cuya sombra aún pesa sobre las filas del PRI y su reciente incursión en la campaña presidencial de Gálvez, un partido y una coalición que, para ellas, no fueron refugio, sino jaula.
