Historia de “La Danza de la Pluma”

Oaxaca, Oaxaca, Martes 25 de Julio, 2023 (Fuente: Agencias).- Hace aproximadamente 500 años, los españoles conquistaron a los Mixtecas de los Valles Centrales de Oaxaca y, tras una batalla rodeada de eventos devastadores, la vida de los conquistados cambió para siempre.
Muchos indígenas murieron.
De esta devastadora batalla surgió una bella danza llamada “La Danza de la pluma” o “La Danza de la Conquista”, la cual se realiza en ciertos pueblos del distrito Centro de Oaxaca, y es también conocida por ser el último número de la Guelaguetza tradicional.
Importancia de la danza
Esta danza de origen Mixteca, recibiendo influencias mexicas, con la finalidad de plasmar su conocimiento acerca del universo y también de dar a conocer el proceso de la conquista, pues recibe también influencias españolas, se representa la existencia de ocho planetas y su movimiento alrededor del sol desde tiempos prehispánicos.
Esta danza sirvió como medio de difusión para que se conociera cómo ocurrió la conquista en México y fue la forma de evangelización para los nativos de Cuilápam, en la que se retomaron sus antiguas prácticas de los guerreros mezclándose con el cristianismo, después de ser creada, se difundió por la región de los valles centrales.
Vestuario
El vestuario de los danzantes es muy elegante, consta de un penacho, el cual es elaborado de carrizo, sobre el cual se tejen plumas de guajolote teñidas de vistosos colores, adornado con listones, espejos y estrellas de hojalata.
La parte en donde se mete la cabeza es una base de hojalata adornada con grecas, símbolos prehispánicos y símbolos cristianos y se amarra con un barbiquejo, que es tejido en telar de cintura; se usa camisa de manta blanca, encima una blusa de terciopelo o de brocado satinado con diferentes adornos; en los brazos se amarran dos mascadas y una mascada más era usada en la espalda, las 3 mascadas del mismo color y especialmente eran elaboradas en seda; el pantalón es igualmente de manta con cuatro adornos de telas religiosas de colores de los tiempos litúrgicos que marca la iglesia católica y que en un inicio los frailes dominicos usaron las telas de las ropas usadas por la imagen de Santiago Apóstol durante el año; también de la misma tela se usa un delantal que simula ser el taparrabos y una tilma o capa, todas estas partes adobadas con finos galones y flecos; el calzado, son huaraches de piel conocidos como cacles; por último, los accesorios portados en las manos de los danzantes son una sonaja de hojalata adornada con plumas que sirve para marcar el ritmo de la música y que tiene su origen en el ramo de flores que portaban los guerreros mixtecos que eran una ofrenda a sus dioses en agradecimiento sobre las victorias sobre el pueblo zapoteca y una manilla tallada en madera que representa el arma de guerra.

