¡Alto al neoliberalismo, ya!

Oaxaca, Oaxaca, Domingo 14 de Marzo, 2021.- La Cuarta Transformación, 4T, encabezada por Andrés Manuel López Obrador ha designado este año 2021 como el año de la independencia porque se conmemoran 200 años de la finalización de la llamada Guerra de Independencia en el año 1821.

También se conmemoran 500 años del inicio de la colonización en México, colonización que, para nuestra desgracia, aún no termina.

Para hablar mal de los mexicanos se dice que somos indios que todavía andamos con taparrabos. Para nuestra desgracia, a causa de la permanente explotación, hay muchísimos mexicanos que, víctimas de la extrema pobreza, no pueden tener ni siquiera para un taparrabo.

Poco se hablará que, iniciada la colonización, comenzó una etapa negra de esclavitud, muerte, desolación y desesperanza para el pueblo de México. Pocas cuentas se harán de los millones de hombres y mujeres que perecieron y siguen muriendo hoy.

Agotada la mano de obra esclava local se recurrió al traslado de los esclavos africanos al continente americano para satisfacer los intereses económicos de los colonos que se hicieron con la vida y los recursos de los americanos por los siglos.

En pleno siglo XXI se nos sigue robando el oro, la plata, todo tipo de bienes nacionales, la vida y la libertad. Mentira que al pueblo se le ofrecen cuentas de vidrio a cambio. Simplemente se nos reprime con balas, la espada y la cruz.

Las transnacionales son estadounidenses, canadienses o españolas como Iberdrola que negoció el saqueo a la nación al más alto nivel de ambos gobiernos. La independencia de México en 1821 solamente significó dejar de pagar el Quinto Real a la Corona Española.

Pero este es año electoral, como todos, y los políticos están más ocupados en colocar el gato pardo que en realizar un análisis histórico de la dependencia y ensayar propuestas de liberación. No nos extraña, en México, en el mundo se privatizan ganancias y se socializan pérdidas.

Morena, el partido con el poder, solamente ha cambiado de nombre, pero sigue operando con las viejas prácticas del viejo Partido Revolucionario Institucional, PRI. Es que los cuadros más importantes de Morena son viejos ex militantes del PRI, AMLO incluido.

Una vieja práctica para asignar puestos a elección popular o por la vía plurinominal es la renuncia, o ni eso, al viejo partido de estado para acogerse al nuevo partido de estado. A los cuadros populares se les relega o asignan dádivas que serán anuladas por la vieja maquinaria.

Gatopardismo. Los nuevos gobernantes se dicen de izquierda y lo son, son la izquierda de la derecha que implementa viejos proyectos coloniales que siguen encontrando una férrea oposición popular, oposición que se vence por la vía militar, policíaca y/o paramilitar.

La contrainsurgencia popular recurre a las masacres o las ejecuciones lentas y selectivas de opositores a los nuevos métodos de explotación y colonización en un país que ocupa los primeros lugares en producción de oro, plata y petróleo a nivel mundial.

Primeros lugares en analfabetismo, desempleo, desnutrición, migración y muerte por enfermedades curables. Somos un pueblo noble que sigue votando a los culpables de sus desgracias. En menos de 3 meses se eligen diputados, presidentes municipales y gobernadores.

La educación, el conocimiento y análisis de nuestra realidad, sus causas, son el camino de la verdadera independencia política y económica. Las elecciones, tal como nos las plantea la partidocracia, no resuelven el hambre y las injusticias contra el pueblo de México.

No olvidemos, comienzan los Idus de marzo, la historia se sigue escribiendo y corresponde a nosotros cambiar la realidad del mundo, exigir justicia, libertad y vida digna. Una independencia real y verdadera para nuestro abnegado pueblo que soporta a gobernantes como Murat.

¡Alto al neoliberalismo, ya!

Desde un rincón del exilio,

Juan Sosa Maldonado

Defensor de Derechos Humanos