Oaxaca, paraíso para delinquir

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 01 de Mayo, 2019 (Fuente: nvinoticias.com).- Por la mañana todo fue alegría y muchos policías, pero por la noche, los delincuentes operaron con gran tranquilidad en pleno centro de la ciudad de Oaxaca de Juárez, a pesar que a instalaron un módulo itinerante de vigilancia con cámaras de video-vigilancia.

Eran a las 01:38 horas del viernes 26 de mayo del año en curso y unos jóvenes decidieron ir a cenar a un negocio ubicado en el centro de la ciudad capital, estacionando el vehículo Volkswagen de color verde en la calle de Armenta y López esquina con Independencia de la ciudad capital.

Pero de pronto, el conductor del vehículo decidió acudir por un objeto que se le olvidó.

La sorpresa fue al observar que la unidad de motor se movía y al asomarse, en el interior estaba el presunto ladrón. Ya había roto el cristal de la puerta izquierda del lado del conductor.

“Auxilio, auxilio, ayúdenme, se están robando mi carro”, gritó al llegar al lugar donde estaba sus compañeros.

Todos salieron corriendo, pero el delincuente de pelo largo ya corría sobre Independencia, llegando a la esquina con Fiallo.

Una persona que pasaba por el lugar decidió auxiliar a los jóvenes para seguir al presunto ladrón. Con un arma que portaba realizó una detonación de arma de fuego.

El impacto fue a media cuadra de donde fue colocado el módulo de vigilancia adaptada con cámaras de video-vigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública.

“Párate cabrón, párate”, dijo el desconocido que llegó apoyar y se escuchó otra detonación, la cual fue casi frente al módulo móvil de la policía.

Del módulo nadie salió, el ladrón decidió dejar sus chanclas en la calle de Fiallo e Independencia para correr más rápido. Tomó la calle Fiallo, luego Hidalgo, siguió por Melchor Ocampo y se perdió de vista. Los policías no aparecían.

A unos metros, en la calle de Hidalgo esquina con Armenta y López, un policía municipal cuidaba las vallas y otro hacía lo mismo en la intersección de Guerrero y Armenta y López. Ninguno de los dos se inmutó por salir a ver qué sucedía.

DAÑAN AUTOMÓVIL

“Ayúdenme, estaba en el carro de mi papá”, gritó una mujer en la calle de Armenta y López, mientras corría tras un joven de pelo largo con chamarra negra.

El sujeto corrió sobre Armenta y López, tomó la calle de Hidalgo en contra de la circulación y siguió por Fiallo. El policía que cuidaba las vallas ni siquiera se movió.

Un trabajador de la mujer afectada en una bicicleta logró alcanzarlo en Guerrero y ordenó que se detuviera.

“Es un ladrón”, gritó.

Unos jóvenes que caminaban en Guerrero decidieron ayudarlo, alcanzaron al sujeto en la calle de Fiallo, donde lo dejaron tendido tras propilarle unos golpes.

Habían pasado unos diez minutos, en pleno centro de la ciudad capital, frente a policías municipales y un módulo móvil con cámaras de video-vigilancia y los policías en motocicleta tardaron diez minutos en llegar en calles sin tránsito vehicular.

Al llegar, tomaron del vehículo cristaleado y enseguida del joven golpeado.

Paramédicos de la Cruz Roja arribaron al lugar, donde procedieron a auxiliar al joven golpeado y quien quedó a disposición de la policía para deslindar responsabilidades.

La dama dijo que el sujeto y otros más decidieron subir sobre su vehículo y ocasionaron daños, por lo cual pidió que le pagaran la reparación.

El joven del vehículo Volkswagen se retiró decepcionado de la seguridad a los 487 de ser declarada Ciudad la Verde Antequera.