Piden no normalizar la violencia y la ilegalidad

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 02 de Noviembre, 2026, (Fuente: Lisbeth Mejía Reyes / Agencia Zona Roja).- El Fiscal General de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, alertó que uno de los mayores riesgos que enfrenta una sociedad no comienza “cuando aparece un delincuente armado en la calle” sino cuando lo ilegal comienza a parecer normal.

“Comienza cuando dejamos, justamente, de sorprendernos, cuando el cobro de piso se vuelve algo que siempre pasa, cuando portar un arma se convierte en símbolo de poder, cuando sabemos quién vende droga en una colonia y preferimos mirar hacia otro lado, cuando un comerciante incorpora la extorsión como si fuera un impuesto más o cuando los jóvenes comienzan a creer que pertenecer a un grupo criminal es una forma normal de obtener dinero, respeto o reconocimiento”.

En su reciente conferencia de prensa, del 29 de octubre, Rodríguez Alamilla señaló como ejemplos de estas situaciones la violencia en Juchitán de Zaragoza y toda la región Istmo de Tehuantepec, principalmente con la célula de Los Cromos, vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Pero también el actuar de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO), que pasó de una organización gremial a delincuencial y que se vincula con el Cártel de la Costa o Huatulco.

“Justamente eso es el momento más peligroso: cuando lo ilegal comienza a parecernos normal”, apuntó Rodríguez Alamilla, al subrayar cómo el crimen organizado también ha reclutado a adolescentes y jóvenes.

“Juchitán nos ha dejado y mostrado una importante lección. Hemos documentado cómo la violencia en ese municipio llegó a involucrar homicidios, extorsiones, narcomenudeo y la incorporación de adolescentes y jóvenes en el halconeo, la distribución de drogas o incluso en privar de la vida a una persona”, dijo.

De acuerdo con el titular de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, nada ocurrió de un día para otro, ya que “los grupos delincuenciales crecen cuando se encuentran espacios vacíos para poder ejercer, cuando se genera miedo, cuando consiguen aceptación, silencio o indiferencia”.

De ahí, dijo, “la recuperación del Istmo, particularmente de Juchitán, no puede consistir solamente en detener delincuentes, tiene que significar recuperar las calles, a nuestros jóvenes, la confianza de la ciudadanía y que ninguna persona puede estar por encima de la ley”.

A la fecha, tras la Operación “Sable”, que se implementó desde 2025 con otras fuerzas de seguridad del estado y la federación, explicó que se han detenido a más de 200 personas en Juchitán y municipios cercanos.

En el caso de ASAEO, sus integrantes y estructura están siendo investigados por extorsión, cobro de piso, préstamos gota a gota, narcomenudeo y otras conductas delictivas, añadió.

“Existe una lección institucional que debemos asumir: ninguna organización puede utilizar la causa social, una representación gremial, una actividad económica o una estructura de poder como escudo para colocarse por encima de la ley”, expuso. Además de llamar a la sociedad a no normalizar que alguien amenace para controlar un territorio o que el miedo sustituya a la autoridad.

De parte de la Fiscalía, reconoció que su responsabilidad es clara: “Donde exista silencio debemos construir confianza; donde exista impunidad debemos llevar investigación, y donde alguien pretenda imponer la fuerza sobre la ley, debe encontrar instituciones fuertes”.