Llama Arzobispo a crecer en la virtud y en la misericordia

Foto: cortesía Norma Watoy
Oaxaca, Oaxaca, Lunes 02 de Noviembre, 2026, (Fuente: Octavio Vélez Ascencio / Facebook: Oaxaca Noticias).- El Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó a los católicos a crecer en la virtud y en la misericordia para poder conquistar el cielo.
“Nuestra meta final es el cielo y en el cielo viven los santos. Ahí llegan los que vivieron santamente, mientras peregrinaron por este mundo”, agregó.
Durante la homilía de la celebración eucarística por la Solemnidad de Todos los Santos, oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, afirmó que los creyentes necesitan trabajar para llegar a la Iglesia triunfante y a la contemplación divina por toda la eternidad.
“Ya nos dijo nuestro Señor que debemos ser pobres de espíritu para llegar al cielo, para ser santos, ¿se siente pobre de espíritu?, usted es consciente de que, sin Dios, no podemos nada, no podemos nada y, en esa pobreza de espíritu, buscamos siempre la fuerza divina, nos abrimos a la acción divina, a la gracia divina y le estamos pidiendo y pidiendo a Dios, que nos ilumine, que nos ayude, que nos fortalezca, que nos llene de su paz, que nos llene de gozo, que nos llene de alegría. Estamos siempre abiertos a que Dios haga su obra en nosotros”, agregó.
Por eso, expuso que los católicos deben tener siempre intenciones buenas para todas las personas, porque los limpios de corazón verán a Dios.
“¿Cómo anda su corazón? Y no me refiero a si físicamente está bien que, si tiene buen ritmo, a eso no me refiero. Los sentimientos, lo que está anidado en su corazón que debe de ser siempre limpio ¿está sólo el amor o ya se mezcló ahí ciertos celos, ciertas envidias, ciertos corajes, ciertos deseos de venganza, malos sentimientos?, ¿cuándo contempla a las personas, los mira con amor y con ternura o les envida lo que son y lo que tienen?, ¿los mira con una limpieza o le está mirando con mala intención? Dios quiere que seamos dichosos siendo limpios de corazón, es de donde sale el amor, el amor que quiere Dios, el amor limpio, el amor puro, el amor sagrado”, anotó.
De esta manera, expresó que los católicos deben crecer en la misericordia y no dejarse dominar por la humanidad, para alcanzar esa gloria en el cielo.
“Tenemos que crecer en la misericordia, no dejemos que nuestra humanidad nos domine, que nuestra sensibilidad no nos permita sentir la misericordia en favor de los demás, porque todos podemos equivocarnos y más los cercanos que nos contemplamos a diario, no nos cansemos de mirarnos con amor, de mirarnos con misericordia, con compasión, para ser dichosos, para no vivir con resentimientos en nuestro interior, para no guardar silencios. Sea misericordioso. Dichosos los misericordiosos, porque recibirán misericordia”, asentó.
Subrayó que los creyentes también deben perdonar de corazón, como lo dice Dios, y así tener paz en su interior.
“Busquemos siempre la paz, la paz en nosotros mismos, la paz en la relación con Dios y la paz en la relación con toda persona. Primero empecemos con la paz nuestra, por la paz nuestra. Nos preocupa mucho que no haya paz en diferentes partes, pero a lo mejor no nos preocupa tanto la paz en nuestro interior, porque esa paz sólo la vemos hacia afuera, no la miramos hacia dentro. Yo pido por la paz de nuestro país, por la paz de nuestro Oaxaca, ¿pero le he pedido a Dios que me llene de su paz? Y tal vez me diga ‘yo quiero llenarte de paz, pero quiero que vayas en busca de un sacramento, que vayas en busca del perdón y no has querido. Yo quiero darte el perdón, para que sientas la paz, pero tú no das un paso más’. En el sacramento de la reconciliación es donde Dios nos da la paz. El sacerdote, en persona de Jesucristo, nos perdona y después de absolvernos nos dice ‘vete en paz, Dios te ha perdonado’”, aseveró.
Vázquez Villalobos dijo que los católicos necesitan ser dichosos ante los ojos de Dios, porque el mundo ofrece otras cosas para ser felices.
“El mundo nos invita a los placeres para ser felices. Nos invita el mundo a algunos vicios, nos dice que para ser felices hay que tener muchos bienes y no importa cómo te hagas de ellos. Vas a ser feliz teniendo dinero, siendo un pobre miserable no vas a ser feliz. Y miran que yo he recorrido los pueblos de Oaxaca donde se vive pobreza extrema y no veo a la gente triste, las veo muy contentas y dándoles gracias a Dios. No tienen nada, pero son bien felices, porque no hay nada que los esclavice, que los domine, son totalmente libres, confiando en la providencia divina”, aseguró.
Pide Arzobispo de Oaxaca no dejarse engañar por la Iglesia Apostólica Ecuménica
Por otra parte, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó a los católicos a evitar participar en actividades de la llamada Iglesia Apostólica Ecuménica Siervos del Espíritu Santo por no estar en comunión con la Iglesia Católica Apostólica Romana, guiada por el papa León XIV.
En un comunicado, emitido junto con el secretario canciller, Héctor Zavala Balboa, el mitrado dio a conocer que ha recibido reportes sobre la presencia en algunas parroquias de supuestos sacerdotes de esa denominación, procedente del estado de Guerrero.
Expuso que la Iglesia Apostólica Ecuménica Siervos del Espíritu Santo, con sede en Xalapa, Veracruz, no está en comunión con la Iglesia Católica Apostólica Romana y tampoco guarda relación alguna con la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca.
Por esto, subrayó que cualquier misa celebrada o sacramento otorgado no están autorizado ni reconocidos por la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca.
De esta manera, hizo un llamado a todos los fieles católicos a no participar en las actividades de esta denominación, porque en caso de recibir sacramentos de aquellos ministros, serán inválidos e ilícitos.
También, convocó a quienes han sido defraudados y han recibido sacramentos de estos supuestos sacerdotes, acercarse a su respectiva parroquia para poder recibirlos de forma válida y lícita.
Igualmente, pidió a todos los párrocos a instruir caritativamente a quienes se encuentren confundidos respecto a este tema, a fin de evitar todo peligro de indiferentismo y de que los fieles católicos tomen decisiones por desconocimiento o por un engañoso proselitismo.
Además, encomendó encarecidamente acoger con paciencia y diligencia a quienes han sido defraudados y buscan remediar la situación de la que lamentablemente han sido objeto.
