Planearon la liquidación de la ASAEO

Oaxaca, Oaxaca, Domingo 30 de Agosto, 2026, (Fuente: Facebook: Debes Saberlo).- Ante la caída de la ASAEO (Alianza de Sindicatos y Asociaciones del estado de Oaxaca), me han preguntado repetidamente: ¿si el régimen de los hermanos Jara Cruz traicionó a “El Bogar”?, o por qué entregó a la ASAEO, si operaban en una abierta alianza de impunidad.

Un análisis forense y cronológico de los hechos demuestra que no hubo una traición pactada por gusto, sino un colapso sistémico forzado por la Federación (el gobierno de México). La captura de un operador clave destruyó el triángulo de complicidades y obligó a ambos bandos a sacrificar piezas para salvar sus propias cabezas.

La relación entre el narco y la ASAEO no es una hipótesis; quedó asentada en los archivos de inteligencia militar de Guacamaya Leaks. Los documentos desclasificados de la Secretaría de la Defensa (DEFENSA) ya habían mapeado que la ASAEO funcionaba como el brazo de contención urbana y blanqueo de capitales de la Costa.

El cerebro de este andamiaje fue Juan M. G. G., alias “El Miky” o “El 086”, segundo al mando de “El Bogar”, comisionado para inyectar recursos ilícitos y expandir el mercado de estupefacientes en el centro del estado.

El 9 de febrero de 2026, la cuenta oficial de la organización ASAEO-AX celebró en sus redes sociales su ingreso al transporte de Zimatlán de Álvarez: “Dimos la bienvenida a nuestro gremio de ASAEO-AX al sector de transporte del municipio de Zimatlán…”  Con esto, el sindicato invadió el feudo histórico del Cártel de la Costa.

El triángulo operaba a la perfección: “El Miky” inyectaba recursos y armas a la ASAEO; la ASAEO le entregaba músculo callejero, control de rutas y financiamiento en especie a Noé Jara Cruz para las campañas del partido MORENA, y Noé Jara les garantizaba la charola institucional y la tolerancia de la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) para operar con total impunidad.

Julio-agosto del 2026, la SEMAR y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), detuvieron a “El Miky”. Esta captura no fue un pacto, fue una intervención federal que ni el gobernador ni “El Bogar” pudieron frenar.

Al quedar detenido, “El Miky” se convirtió en una bomba de tiempo jurídica. Su teléfono celular y sus libros contables amenazaban con documentar que el hermano del gobernador mantenía una sociedad política con un gremio financiado por el narco.

La tensión subió al límite a inicios de agosto de 2026, cuando apareció una narcomanta de “La Barredora” en un puente de Zimatlán de Álvarez, amenazando con una “limpia” de extorsionadores y cobradores de piso de la ASAEO que intentaban aprovechar el vacío de poder que dejó “El Miky”. La reacción del Fiscal General de Oaxaca, José Bernardo Rodríguez Alamilla, fue inmediata: salió públicamente en conferencia de prensa a desmentir la existencia física de este grupo delictivo en la entidad.

El teatro oficial se cayó. ¿O de que otra forma el fiscal podría afirmar y descartar con tanta inmediatez la presencia de un cártel si no tuviera ya el mapa completo de quién opera cada municipio? Ya sabía lo ha sabido siempre. La prisa por apagar el rumor de “La Barredora” no fue por ignorancia, sino por contención: el estado necesitaba ocultar que la ASAEO había roto el libre mercado criminal y estaba chocando directamente contra los intereses del verdadero grupo dominante en Zimatlán.

Al quedar “El Miky” bajo custodia y con el escándalo internacional del periodista Alejandro Leyva Aguilar encima, la FGR ya tenía el hilo conductor que unía el dinero del narco con el sindicato de MORENA. Para evitar que la presidencia de la república y la opinión pública arrastraran al clan familiar, el gobernador Salomón Jara entregó las facilidades a la MARINA para descabezar a la ASAEO en un macrooperativo de 21 cateos.

Al empaquetarlos mediáticamente bajo la etiqueta federal de “célula del Cártel Beltrán Leyva”, el gobierno estatal logró despolitizar el asesinato del periodista y archivar el escándalo bajo el hermetismo absoluto de la FEMDO en la Ciudad de México.

Al “Bogar” le sirvió como un efectivo amortiguador judicial. Si la FGR seguía rascando la conexión de “El Miky” hacia arriba, la Marina habría desembarcado con todo su poder militar en los puertos turísticos de Huatulco y Puerto Escondido para capturarlo. Al aceptar que la federación concentrara los reflectores, el escándalo mediático y el castigo penal estrictamente sobre Sharon Italia, el síndico capitalino “El Duck”, la hija del difunto Martín Muñoz Cano, y los transportistas de la ASAEO en la capital, la investigación federal se saturó y se detuvo en los Valles Centrales. “El Bogar” sacrificó el brazo urbano ruidoso de la ciudad para que la Marina cerrara el caso, protegiendo así sus lucrativas rutas marítimas e inversiones multimillonarias en el litoral de la Costa.

No hubo traición, hubo una fría liquidación corporativa. La detención de “El Miky” fue el evento que obligó al CÁRTEL DE LOS JARA Y al Bogar, a pactar la destrucción de la ASAEO. Cuando la estructura se volvió un peligro de muerte para sus creadores, se le desconectó el oxígeno. Al Capo le convino porque absorbió todo el golpe penal de la FGR, salvando el negocio marítimo, y al gobernador le convino porque enterró los secretos de su hermano Noé en una bóveda federal en la CDMX.