Taxistas y usuarios tunden al gobierno de Oaxaca

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 13 de Julio, 2026, (Fuente: Informativo 20 / W Radio Oaxaca y Agencias).- Taxistas y usuarios de este mismo servicio, tundieron a las autoridades del gobierno de Oaxaca, ante la mala planeación del reordenamiento de taxis colectivos e, incluso, hay quien advierte voto de castigo para el gobierno actual, emergido del partido MORENA.

Los usuarios se quejaron que ninguna instancia les ha avisado sobre la nueva organización, además, tienen que desplazarse varios metros sorteando baches piedras y vehículos, en el caso de los que acuden a la terminal de segunda clase, frente a la Central de Abasto, en la capital de Oaxaca.

En el caso de la terminal, habilitada a un costado de la tienda de abarrotes “Sahuayo”, sobre las riberas del río Atoyac, a unos metros de la misma Central de Abasto, ciudadanas y ciudadanos condenan que la zona se convierte en un foco de inseguridad durante la tarde y noche, tanto para peatones como para taxistas.

Cuestionan que la zona también es insalubre, pues existe agua estancada y malos olores provenientes del río Atoyac.

Ruleteros acusan trato inequitativo y, en el caso de los vehículos remitidos a Sahuayo, indican que sus ganancias prácticamente han desaparecido al llegar a 100 pesos al día.

Entre los aplausos y la furia

Así, el reordenamiento vial en el corazón de Oaxaca de Juárez, capital del estado, ha despertado aplausos en los sectores turísticos y comerciales del primer cuadro, pero ha encendido las alarmas —y la furia— de los habitantes de los municipios y colonias conurbadas que cruzan la ciudad diariamente.

A simple vista, el plan parece un éxito postal. Calles emblemáticas de entrada como Bustamante y 20 de Noviembre lucen hoy inusualmente libres, despejadas de la histórica saturación de unidades de transporte público y comercio informal. Sin embargo, para los usuarios y choferes que viven el día a día detrás del volante, la realidad es drásticamente distinta: la congestión no se eliminó, solo se cambió de lugar.

El embudo de Miguel Cabrera: avanzar a paso de rueda

El contraste es inmediato al mirar las vías de salida. La calle de Miguel Cabrera se ha convertido en un auténtico cuello de botella donde los minutos se vuelven eternos. Mientras las vías de entrada agilizan el acceso al centro, salen de él para regresar a los hogares rumbo a la zona sur o municipios colindantes como la Villa de Zaachila es una prueba de resistencia para la paciencia de cualquiera.

«Se avanza más rápido a pie que en el carro», comentan los choferes locales bajo el intenso calor. Lo que antes era un trayecto pesado, hoy se ha transformado en un nudo vial que estrangula el flujo hacia la periferia en las horas pico.

El usuario olvidado: «A mí no me consultaron»

Detrás de las cifras oficiales y los discursos de movilidad urbana, se encuentra el ciudadano de a pie. El trabajador que, tras una jornada laboral de más de ocho horas, lo único que desea es llegar a su casa a descansar o ver a su familia.

La crítica central de la ciudadanía apunta a la falta de socialización y consulta previa del proyecto. El plan de reordenamiento parece haber sido diseñado desde el escritorio, priorizando la estética del centro histórico por encima de la logística de vida de los habitantes locales. Al modificar rutas de transporte y saturar vías alternas sin un consenso real, se ha generado un desorden periférico que impacta directamente en la calidad de vida de la gente.

El costo humano del tráfico

La frustración en el asfalto ya no solo cuesta tiempo y combustible, está costando salud mental. La tensión en zonas como Miguel Cabrera ha escalado a tal grado que la disputa por un centímetro de asfalto o un espacio para avanzar se vive con violencia latente. ¿Es justo que un ciudadano tenga que llegar al borde de los golpes con otro automovilista simplemente por intentar llegar a su hogar?

Un llamado a la revisión

El reordenamiento vial es necesario para una ciudad en crecimiento como Oaxaca, pero no puede hacerse a costa del bienestar de sus propios habitantes. Si el flujo de entrada es eficiente, el de salida debe serlo con la misma urgencia. Las autoridades municipales y de vialidad tienen la tarea pendiente de escuchar a las bases —usuarios, transportistas y vecinos— para ajustar las tuercas de un plan que, por ahora, deja a las mayorías atrapadas en el tráfico.

¿Y ustedes qué opinan?

Para los que transitan a diario por Bustamante, 20 de Noviembre y Miguel Cabrera: ¿Ha mejorado su tiempo de traslado o ahora tardan el doble en regresar a casa? ¿Creen que faltó consultar a la ciudadanía antes de aplicar estos cambios?

“Es bueno quemar calorías”: responde burlonamente Salomón Jara a comerciantes afectados por reordenamiento vial

En tanto, las inconformidades por el reordenamiento del transporte foráneo en el Centro Histórico de Oaxaca continúan. Comerciantes provenientes de comunidades y municipios cercanos han denunciado afectaciones debido a que ahora deben caminar varios metros cargando mercancías, luego de que los taxis foráneos tienen restringido el acceso a la zona centro.

Ante los reclamos, el gobernador Salomón Jara Cruz respondió de forma sarcástica que “es bueno caminar y quemar calorías”.

Los comerciantes aseguran que no están en contra de ordenar el transporte ni de reducir la saturación vehicular en el Centro Histórico; sin embargo, consideran que la medida fue implementada sin una estrategia integral que contemple alternativas para quienes diariamente trasladan productos para vender en la capital.

Las quejas también han surgido entre usuarios del servicio, quienes afirman que deben descender de las unidades junto con su mercancía y recorrer largas distancias para llegar a sus destinos. Incluso, señalan que personas adultas mayores y con discapacidad se han visto afectadas por la medida.

Mientras tanto, ciudadanos coinciden en la necesidad de mejorar la movilidad en la ciudad, pero consideran que cualquier reordenamiento debe realizarse con planeación y sin perjudicar a los sectores más vulnerables de la población.

Los otros datos

Columna

Por otro lado, qué fácil es aplaudir un «reordenamiento» cuando no eres tú quien tiene que caminar entre aguas negras, charcos e inseguridad para tomar un taxi.

Sí, el Centro quedó más despejado. Nadie niega que había desorden y que algunos taxistas dañaron la imagen del gremio. Pero una cosa es ordenar y otra muy distinta es castigar a toda una población.

Los que vienen de las comunidades son quienes abastecen mercados, trabajan, estudian, compran y mueven la economía de Oaxaca. A ellos los mandaron a la periferia, sin una terminal digna, sin servicios, sin seguridad y sin escuchar su opinión.

Mientras tanto, los funcionarios siguen llegando en camionetas de lujo y muchas calles del Centro continúan siendo su estacionamiento particular. Para unos hay privilegios; para otros, imposiciones.

Hubo millones de pesos para el BinniBus que terminó entregado a una empresa privada, pero el gobierno subsidia su operación, y como siempre no hay recursos para construir un espacio digno para miles de usuarios del transporte foráneo. Esa es la verdadera prioridad del gobierno.

No todos los taxistas son delincuentes. Generalizar es tan injusto como proteger a quienes sí han actuado fuera de la ley. Detrás de cada concesión hay familias que viven de ese trabajo y usuarios que hoy pagan las consecuencias de una decisión tomada desde un escritorio.

Un gobierno que presume gobernar para el pueblo no puede darle la espalda a la mayoría. Si el costo del «orden» es afectar a miles de ciudadanos para beneficiar a unos cuantos, entonces ese reordenamiento está lejos de ser un éxito.