El “mar de fondo” se llevó todo

*Palaperos de Bahía La Ventosa buscan cómo volver a empezar
Salina Cruz, Oaxaca, Viernes 12 de Junio, 2026, (Fuente: Facebook: Edwin Meneses).- Sentados frente al mar que hace apenas unos días les arrebató gran parte de su patrimonio, propietarios de palapas y restaurantes de Bahía La Ventosa (en Salina Cruz, región Istmo de Oaxaca) intentan encontrar una respuesta a una pregunta que los persigue desde que pasó el fuerte oleaje: ¿cómo volver a empezar cuando el mar se llevó casi todo?
Algunos permanecen bajo pequeñas estructuras improvisadas con carrizos y láminas, las únicas que quedaron en pie tras las embestidas del mar de fondo.
Desde ahí observan los restos de lo que fueron sus negocios, lugares que durante años les permitieron sostener a sus familias y recibir a cientos de visitantes.
No es necesario que digan una sola palabra. La preocupación se refleja en sus rostros. Sus miradas se pierden entre las olas que continúan golpeando la orilla, como si intentaran entender cómo, en cuestión de horas, el trabajo de toda una vida quedó reducido a escombros, madera y láminas esparcidas sobre la arena.
En Bahía La Ventosa, los habitantes saben que el mar de fondo no es un fenómeno desconocido. Lo han vivido antes y conocen su fuerza. Sin embargo, cada vez que llega deja nuevas heridas. En esta ocasión volvió a devorar palapas y restaurantes completos, incluso algunos construidos con materiales más resistentes y cimientos de concreto.
Mientras tanto, las redes y demás artes de pesca permanecen guardadas en un rincón. El agua sigue revuelta y el oleaje continúa siendo una amenaza para quienes dependen del mar para llevar el sustento a sus hogares. La actividad económica prácticamente se encuentra detenida en una de las zonas más visitadas.
A pesar del panorama, la esperanza sigue presente. Los pocos palaperos que aún permanecen en el lugar confían en que este fin de semana la playa vuelva a recibir visitantes y que las ventas les permitan obtener un poco de alivio económico. Porque, aunque el mar les arrebató mucho, todavía no ha logrado llevarse las ganas de levantarse una vez más.
