La caída de la serpiente

*Decadencia y silencio en el magisterio

*“HOMNÍVURUS”

Artículo de opinión / Karla Velasco

Oaxaca, Oaxaca, Lunes 08 de Junio, 2026.- Una presentación más y el público no vendrá, siempre tienen al mismo tiempo más puestas en escenas que atender, en teoría son maestros, en la médula son padres, o al revés, ya no entiendo.

El ego inflado, el deber, caer en la trampa, mientras siguen habiendo niños heridos con la indiferencia, creciendo con la esperanza de ser adultos con apegos seguros y sanos emocionalmente.

Recordando con nostalgia aquellos días, en donde el magisterio salía a las calles y entre gritos y consignas, cual serpiente gorda, serpenteaban sobre las calles de la ciudad, ¡se ponían los vellos de punta! cuando se veían las marchas interminables con rostros adustos y plenamente convencidos de su lucha, de los motivos, su corazón tenía grabada una proclama, tenían la claridad de su protesta, esta serpiente lengüeteaba vorazmente y a más de uno puso contra la pared, se erguía con fuerza y poder.

Muchos han dejado la vida en este trayecto de la serpiente con cola de cascabel, pero ahora ya no sabes si es coralillo, boa o mamba negra, ha tomado tantos papeles, se ha vendido y corrompido al pasar de los años, que ha mudado de piel mil veces, perdido su lengua, sus ojos ya no hipnotizan, ya no erizan la piel, abrumadoramente, está en decadencia…

Así como el imperio romano cayó ante sus abusos e inmoralidad, esta decadente corrupción hace presa a la serpiente que ya no tiene jugada maestra, las mentiras la han despojado de su piel y temerosidad, los gritos ya no son ensordecedores, ni hacen eco en el pensamiento colectivo, ahora quizá el silencio se levanta como grito ensordecedor, todo es un juego de poder, ya el ruido de su cascabel, no alerta, ni es temido.

Las mentiras ahora ya no encuentran donde sostenerse, ya no hay validación ni consentimiento, ahora el mismo pueblo que antes respetaba y se unía a la demanda de “¡Únete pueblo!”… ahora la ve con desdén, con hastío, ya sin miedo, pensando en cómo destruir la incomodidad que ahora le genera, se ha diluído el afecto que nunca sintió realmente.

¿Habrá esperanza para este movimiento? ¿Podrá revitalizarse y tener de nuevo brillo en sus escamas ahora viejas y mudantes? ¿necesita sangre nueva? ¿Ideales renovados?

¿Qué puedo decir? este movimiento como boa constrictor, ha devorado mucho, vidas, manecillas del reloj que no volverá atrás, tiempos no reemplazables, apegos seguros, etcétera.

Seguimos avanzando, reptando, mudando pieles… frente al horizonte de la vida. Con la esperanza viva que pronto brillará el Sol de Justicia.