En San Felipe, el nuevo vecindario de la 4T

*Se trata de las viviendas del Bienestar de la Primavera Oaxaqueña

*José Manuel Vera Salinas ha pasado de ser, el “enemigo público”, a convertirse en el gran proveedor de bienestar residencial para los altos mandos del gobierno estatal

Oaxaca, Oaxaca, Sábado 30 de Mayo, 2026, (Fuente: Ernesto Rojas Ayuzo / X: @rojasayuzo).- La política oaxaqueña tiene una capacidad asombrosa para disolver las fronteras de la ideología cuando se trata de bienes raíces.

En los discursos de campaña, el enemigo a vencer siempre es el «viejo régimen»; pero en la realidad patrimonial, ese mismo régimen es el que provee las llaves de las residencias más exclusivas de la capital de Oaxaca.

El caso más reciente que circula con fuerza en los pasillos del poder es el del Secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, y su nueva adquisición en la calle Canterita, ubicada en la cotizada agencia municipal de San Felipe del Agua, lugar de lujosas y costosas mansiones.

Fuentes locales y reportes inmobiliarios estiman que el valor de esta lujosa mansión oscila en los 35 millones de pesos.

Para cualquier mortal, una cifra astronómica; para un funcionario público de la autodenominada «Primavera Oaxaqueña», una cantidad que simplemente no cuadra con el tabulador de ingresos de un secretario de Estado.

La bandera de la austeridad republicana, que tanto se ondea en las conferencias mañaneras, parece deslavarse por completo cuando se cruza el umbral de las zonas residenciales del norte de la ciudad.

¿Cómo puede un funcionario de izquierda justificar una inversión de tal magnitud sin encender las alarmas de la congruencia ética y la fiscalización?

Pero el precio de la propiedad no es el único cabo suelto en esta historia; el verdadero enigma —y la mayor contradicción política— radica en la identidad del vendedor: José Manuel Vera Salinas.

Para la izquierda histórica de Oaxaca, el nombre de Vera Salinas ha sido sinónimo de represión, autoritarismo y los peores excesos del priismo de antaño. Que hoy se convierta en el casero, socio o contratista predilecto de las principales figuras del gabinete actual, es un balde de agua fría para las bases militantes.

La paradoja inmobiliaria no termina ahí. En la misma zona exclusiva de San Felipe del Agua, la secretaria de Turismo, Saymi Pineda Velasco, también habita una residencia propiedad del mismo personaje priista, bajo un esquema de arrendamiento.

Vera Salinas ha pasado, mágicamente, de ser, el “enemigo público” en la retórica oficial, a convertirse en el gran arrendador y proveedor de bienestar residencial para los altos mandos del gobierno estatal.

Al final, este entramado en la calle Canterita nos deja una lección muy clara sobre la transición política en Oaxaca: las ideologías son líquidas, los discursos de austeridad son para las plazas públicas, pero los pactos de impunidad y el confort de los 35 millones de pesos son de piedra, cantera y sangre, pues muchos de esos recursos llegaron por pactos criminales, con la delincuencia organizada, disfrazada de sindicatos.