El banquete por una “victoria” llena de opulencia

*El derroche de Farid Acevedo con una UABJO en el abandono

Oaxaca, Oaxaca, Miércoles 20 de Mayo, 2026, (Fuente: Monitor Noticias).- Mientras las aulas de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) lucen desiertas por una suspensión arbitraria de labores que condena a miles de estudiantes a la parálisis académica, el rector impuesto, Farid Acevedo López, operaba el lunes una realidad paralela: un fastuoso “banquete de agradecimiento” para más de 800 comensales.

El escenario de la indulgencia fue el exclusivo salón de fiestas “Casa Don Luis Jardín Boutique” en San Agustín de las Juntas, propiedad de los suegros del edil de la capital de Oaxaca, Raymundo Chagoya Villanueva.

La puesta en escena rozó el absurdo orwelliano. Mientras las huestes porriles custodiaban las puertas cerradas de Ciudad Universitaria, a pocos kilómetros, el brindis por “la victoria” se celebraba con la estética del nuevo privilegio: la opulencia con sello de la autollamada austeridad.

La meticulosidad del derroche no se escatimó en detalles:

*El Menú: Un desfile culinario de tres tiempos que incluyó crema de champiñones, filete mignon en su punto y crème brûlée, todo regado con ríos de mezcal, cerveza y whisky edición 18 años.

*La Atmósfera: Un despliegue visual protagonizado por mantelería en tonalidades oro y sillas de policarbonato traslúcido, un montaje digno de la alta alcurnia de la política actual morenista que pregona austeridad pero no la ejerce.

*El dato: “Casa Don Luis Jardín Boutique” es el epicentro del confort de la burocracia universitaria. Es el mismo recinto idílico que el 25 de mayo de 2024 albergó la ostentosa boda del ex rector Cristian Carreño López.

El alquiler de un espacio de estas magnitudes, célebre por sus paisajismos iluminados y su capacidad masiva, se cotiza en casi 200 mil pesos, sólo por concepto de renta, una cifra que se multiplica exponencialmente al sumar el banquete para casi un millar de personas y la presencia de 2 bandas de música que amenizaron la comilona.

Mientras los pizarrones de la máxima casa de estudios oaxaqueña siguen en blanco, el rector impuesto brinda sobre manteles dorados. La estética del triunfo personal está saldada, pero la pregunta incómoda queda flotando en el aire de San Agustín de las Juntas: ¿Quién financió verdaderamente esta comilona millonaria?