Inversiones en riesgo por falta de oficio político

Oaxaca, Oaxaca, Martes 19 de Mayo, 2026, (Fuente: Ernesto Rojas Ayuzo / Informativo 570).- En el complejo ecosistema de la administración pública hay puestos donde la simulación y el escritorio son los peores enemigos del progreso. Uno de ellos es, sin duda, la Secretaría de Desarrollo Económico de Oaxaca.
Por ello, resulta alarmante el vacío de poder y la preocupante apatía que hoy demuestra su titular, Raúl Ruiz Robles, quien parece haber olvidado que el desarrollo del estado no se consolida firmando carpetas ejecutivas en oficinas con aire acondicionado, sino arrastrando el lápiz y gastando la suela de los zapatos en territorio, donde surgen los conflictos.
El caso más sintomático de este letargo es la construcción del “Parque Oaxaca”, la ambiciosa plaza comercial que se levanta en los terrenos que alguna vez albergaron al emblemático Hotel Misión de los Ángeles, en la colonia Reforma.
Lo que debió ser una historia de éxito y un hito de reactivación económica para la capital, hoy se perfila como un monumento a la omisión y apatía gubernamental.
Desde el día en que se colocó la primera piedra, el secretario Ruiz Robles prácticamente desapareció del mapa.
Resulta incomprensible que, tras haber sido uno de los principales promotores y gestores para atraer este proyecto multimillonario, el funcionario haya decidido cruzarse de brazos justo en la etapa más crítica: la socialización de la obra.
Hoy, los inversionistas —esos que arriesgan su capital y generan los empleos que Oaxaca tanto necesita— ven con profunda consternación la alarmante falta de carácter político de un secretario que prefiere dejar que el tiempo pase antes que sentarse a dialogar.
La inconformidad de los vecinos de la colonia Reforma es una realidad que no se puede ignorar, pero tampoco se va a resolver por arte de magia.
Las dudas legítimas sobre el impacto vial, ambiental y urbano de un desarrollo de esta magnitud requerían de un mediador audaz, de un funcionario que saliera a «sudar la camiseta» y a ensuciarse los zapatos para escuchar, convencer y conciliar.
En lugar de eso, el silencio de la SEDECO ha dejado la mesa puesta para que el malestar social crezca, poniendo en jaque una inversión crucial.
Con esta actitud, Raúl Ruiz Robles no solo le está fallando al sector empresarial, que creyó en sus promesas de certeza jurídica y estabilidad; también le está fallando a los oaxaqueños que demandan empleo, y de manera directa, traiciona la confianza del Gobernador, quien le encomendó la tarea de ser un facilitador del crecimiento, no un espectador pasivo.
Oaxaca no está para darse el lujo de ahuyentar capitales por pura desidia burocrática. Si el titular de Desarrollo Económico no despierta pronto de su letargo y asume la responsabilidad de socializar Parque Oaxaca y los proyectos subsecuentes, la creciente protesta social terminará por descarrilar el futuro económico del estado. Es momento de que el secretario demuestre si tiene la capacidad y las ganas de operar políticamente o si, por el contrario, la silla le quedó demasiado grande.
